Jacobo Schifter: Los narcos – Buenos en la política

Los narcos son indestructibles porque se asemejan demasiado a nuestros políticos.

0

Jacobo Schifter SikoraHistoriador (Ph.D). 

Los narcos son trotskistas

Los narcos quieren eliminar el Estado moderno: miles de  personas viven bajo su régimen. En ciertas comunidades,  como en la república anarquista de Barcelona en los años  30, hay que pagar hasta por usar los puentes de acceso. En  otras, la seguridad la brindan -y cobran por ella- las bandas  de delincuentes. Los narcos quieren crear pequeñas zonas  liberadas y regidas por sus redes. Pronto la banca los  utilizará para hacer cobrar sus tarjetas de crédito y para  echar a los dueños de sus casas embargadas. Tendremos pequeñas repúblicas independientes. Nuestros presidentes terminarán gobernando lo mismo que el presidente de Líbano y posiblemente nombrando a sus amigos (a todos los  que va echando del gobierno) como embajadores en nuestras zonas marginales y haciendo tratados de libre comercio con estas.

Los narcos son social demócratas

Los narcos se han convertido en los prestamistas de las  clases populares y en sus fuentes de desarrollo. Creen que las personas tienen derecho a que alguien les de la mano y les otorgue préstamos, becas, vivienda y educación. Los narcos no hacen estudios de crédito como los bancos  para ver si uno es buena paga o no ya que su departamento de cobros es mucho más efectivo que el de ellos.

Los narcos son social cristianos

También creíamos que a los narcos no les importa ni temen a Dios. No obstante, los criminales se nos han hecho, igual que los islámicos radicales que siguen a Alah, en soldados de  Cristo. Los narcos son más creyentes que nosotros.

Los carteles son «cultos pseudo-religiosos» debido a que  pretenden justificar la tortura y el homicidio de sus rivales  como «Justicia Divina».

Los narcos son también New Age.

Pensábamos que los narcos no tienen vida religiosa y que su único objetivo es el dinero. Sin embargo, los narcos son

mucho más espirituales que el Dalai Lama. El adoctrinamiento en los carteles más grandes consiste en lecturas y cursos que ellos consideran de crecimiento personal, valores y principios de la banda criminal. Se les pide a los subordinados evitar las drogas y el alcoholismo, y  que mantengan la «unidad familiar».

Los narcos son ecologistas

Ellos creen que nuestros países deben defender sus riquezas naturales y apoyan a los que luchan en contra de los

invasores de estos. Son los protectores de nuestros parques naturales porque quieren esconder sus aeropuertos y  laboratorios en lugares alejados, sin vecinos entrometidos.

Además, han tomado animales y nos devuelven narco  palomas, narco ratones y muy pronto, narco zancudos Zika.

Los narcos son evangélicos

También se oponen al aborto y hasta la fecundación in vitro  porque va en contra de las escrituras.

Los narcos son marxistas

Ellos creen firmemente en la redistribución de la riqueza.  Igual que la «Cosa Nostra» (mafia siciliana) que demuestra su
fe erigiendo capillas al Padre Pío, los cárteles del narcotráfico rinden culto a figuras como Jesús Malverde, un supuesto santo que en vida robaba a ricos para dar a los pobres y que es conocido como «El Santo de los Narcos». El Chapo Guzmán es su fiel devoto.

Los narcos son pro palestinos

No es un secreto que existe una relación muy cercana entre los narcos y el movimiento de liberación de Palestina. En realidad, esta no es porque los narcos sean antisionistas sino porque comparten grandes proyectos de túneles. La Universidad de Gaza tiene una maestría especial en ingeniería civil, muy apetecida por los narcos.

Los narcos son neoliberales

Muchos narcos basan la mayor parte de su doctrina en los libros publicados por el autor cristiano y estadounidense John Eldredge, en especial su libro titulado Salvaje de corazón. Esta obra llama a los hombres a estimular su lado aventurero. Vender droga es, así, un acto de osadía, de amor, de rebeldía y también de capitalismo.

Los narcos son fieles a la ley

Finalmente, los narcos no es que no respetan la ley sino que la siguen más literalmente que nosotros: su verdadero goce es violarla siempre y no como usted y yo que la violamos cada vez que podemos.

Los narcos son indestructibles porque se asemejan demasiado a nuestros políticos.

 


El autor es Historiador, profesor universitario, fundador del Instituto Latinoamericano de Prevención y Educación en Salud (ILPES), autor de numerosas publicaciones sobre sexualidad, Premio Aquileo J. Echeverría en Ensayo.

 

Del mismo autor le podría interesar:

 

 

También podría gustarte

Comentarios

Cargando...