Jacobo Schifter: Matan porque el sándwich duraba mucho

Job ha sido considerado durante muchos siglos como el mejor modelo de paciencia, antes de Jesucristo.

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Jacobo Schifter SikoraHistoriador (Ph.D).

En las afueras de la capital francesa, un camarero de 28 años murió por disparos por parte de un cliente insatisfecho.Según informes de la agencia de noticias AFP, el atacante abrió fuego contra el joven porque el sándwich que había ordenado no estuvo listo lo suficientemente rápido. Este caso puede ser uno aislado o un aviso del futuro que nos espera. Si en París, una tardanza en servir  un bocadillo merece unos balazos, ¿has pensado en lo que puede pasar en Costa Rica con los servicios que recibimos y las obstrucciones de nuestras calles?

En la Biblia tenemos todo un tratado sobre la paciencia que nos puede servir de guía. Job ha sido considerado durante muchos siglos como el mejor modelo de paciencia, antes de Jesucristo. Él tenía siete hijos y tres hijas y muchas ovejas, camellos,  bueyes, asnas, y muchísimos obreros. Job se portaba muy bien y Dios estaba contento con él. Pero el éxito despierta envidia y Satanás llegó y le dijo a Dios: “Es que has tratado demasiado bien a Job. Le concediste enorme cantidad de animales, y de personas. Así cualquiera se porta bien. Pero permítele que se le acaben sus riquezas, y verás como se portará de mal!. Dios acepta el reto y permite al Diablo que lo castigue con todo tipo de calamidades, inclusive la ruina y la muerte de la familia. En un momento de emoción Job llega a decirle a Dios que a él le parece que ha exagerado en el modo de hacerle sufrir. Después de todo, él es un pequeño empresario que paga sus impuestos. Dios se molesta y le dice que él no es nadie para quejarse porque Job no participó en la creación de la CAJA y tampoco hizo nada cuando se establecieron los pluses salariales. Job se da cuenta que hizo mal en pedirle cuentas al Creador y le pide perdón. Dios, por su parte, lo ayuda y hace que Walmart le compre su pulpería y que se lleve su dinero a Panamá donde la situación está mucho mejor. Job se casó de nuevo y tuvo siete hijos y tres hijas y con el tratamiento en el CIMA, vivió hasta los 140 años.

Satanás no se quedó contento y optó por repetir la historia siglos después. Él observó que en Costa Rica había un descendiente de Job llamado Juan que tenía fama de ser igual de devoto. Entonces, le dijo a Dios que le había concedido a Juan demasiadas cosas buenas. Para probarlo, Satanás mandó a un ángel perdido para que le bloqueara la calle y que así le arruinara su pulpería. Juan aceptó con resignación este castigo. El Diablo, nada contento, le mandó una huelga para que Juan no pudiera asistir a su cita médica. Pero aún así, no se inmutó. Seguidamente, Satanás hizo que a su suegra no le dieran las pastillas de la presión y la mujer se murió de un infarto. Luego, Juan tuvo un choque con su auto y esperó tres días para que llegara el tráfico. Juan alabó al Señor. El Diablo hizo que le tomara una semana recuperar sus placas. Juan no dijo nada. Lucifer ideó que durara siete días renovar su licencia. Juan no chistó. Satanás le exigió pagar el IVA. Juan no tuvo más remedio y siguió alabando al Señor. Lucifer no entendía cómo era que Juan tenía aún más paciencia que Job y cómo podía hacer para que él reaccionara ante tanta tribulación.

Entonces, Satanás, que no se rinde,  invitó a Juan a comer un sándwich en París.

 


El autor es Historiador, profesor universitario, fundador del Instituto Latinoamericano de Prevención y Educación en Salud (ILPES), autor de numerosas publicaciones sobre sexualidad, Premio Aquileo J. Echeverría en Ensayo.

 

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