Javier Rojas: Locuaz, arriesgado y sin temor en sus opiniones

Hay que recordar que no había televisión y que la radio lo acompañaba a uno siempre. Javier, en ese sentido, también fue mi compañero

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Eduardo Amador, Periodista.

Javier me destetó de La Nación. Yo estaba trabajando tranquilo en ese diario. No tenía problemas y si muy buenas relaciones- eso creo- con todo el mundo. Un día de tantos de marzo de 1987, apareció en la sala de redacción diciendo que quería contratar a alguien para que asumiera la dirección de un noticiario en radio Sonora, emisora que acababa de adquirir junto con José Luis Ortíz, Isaac Sasso y Hermes Navarro. Cuando se acercó a donde yo estaba, le dije: Y, qué propuesta tiene. Te interesa, me dijo. Le manifesté que dependiendo de la oferta, la estudiaría. Yo tenía casi 12 años de laborar en La Nación y como expresé anteriormente estaba muy tranquilo, con un trabajo bastante estable y hacía lo que me gustaba. Después de sus más y sus menos, me hizo una propuesta que me satisfizo. Renuncié a La Nación y comencé a trabajar en Sonora junto con periodistas muy buenos como Nicolás Aguilar, Vilma Ibarra, Alvaro Calderón, Jesús Mora, José Luis Fuentes,

María Elena Carvajal, Milagro Espinoza y Carmen Pol. Los locutores eran Mario Méndez, el Nica Valladares y Alvaro Sanabria. Iniciamos, el 1° de mayo de 1987, trasmitiendo todas las actividades de ese día tan particular. El noticiario se llamó Sonora al Día. Sinceramente, laboré por muy poco tiempo en Sonora. Renuncié. Pero la experiencia vivida, de muy pocos meses, me hizo recapacitar sobre la importancia de la radio y las grandes posibilidades que tenía y que aún hoy tiene. Me gustaba mucho la inmediatez. A Javier le agradezco la oferta y la experiencia que viví.

También compartí con él en la casa de mis suegros. Era gran amigo y admirador de don Rodrigo Fournier y en más de una fiesta estuvo él, así como en su casa, por el hospital México, en el rancho de doña Caya.

Yo lo conocía a él desde mucho antes. Desde pequeño, cuando transmitía en Columbia, la Caravana Deportiva Sanyo y después la Toshiba y luego, Deportivas de Calzado Bohemio.Como de él, también me acuerdo de personajes grandes de la radio deportiva nacional como Luis Cartín, Juanito Martín, Luis Ángel Sánchez, Jorge Pastor Durán, Santor, Alberto Sáenz, y una enorme cantidad de personas las que de niño y joven formaban parte de mi cotidianidad. Hay que recordar que no había televisión y que la radio lo acompañaba a uno siempre. Javier, en ese sentido, también fue mi compañero. Locuaz, arriesgado en sus opiniones, sin temores, muchas veces no compartí sus puntos de vista, pero los respeté, como creo que él respetó el criterio de los demás.

Qué descanse en paz.

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