Jeannette Ruiz: La banca en la post-crisis será una actividad social

Al igual que lo dijo don Alfredo en 1914 ,la banca en la post-crisis será una actividad social.

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Jeannette Ruiz Delgado.

En 1914 el Presidente de la República de entonces, don Alfredo González Flores, decía que “La banca es una actividad social”. Decir esto en la Costa Rica de hoy tiene mucho sentido, después de años de historia en la que la Banca Estatal ha tenido un rol preponderante para el desarrollo social y económico del país, en el diseño y construcción de una sociedad más próspera y democrática. Decirlo en aquel año, fue una muestra de visión.

El Banco Nacional de Costa Rica es un banco público estatal, que administra recursos de los ahorrantes y lo debe hacer de la forma más transparente y responsable, por esta razón el apetito al riesgo es conservador. Debemos acompañar la producción y el consumo, sin poner en riesgo la sostenibilidad de la institución ni el dinero de los ahorrantes.

Según se establece en la ley, los bancos del Estado deben actuar en estrecha colaboración con el Poder Ejecutivo, coordinando sus esfuerzos y actividades. De ahí que buscar los espacios para que la banca acompañe a la producción nacional es fundamental. La crisis económica que se vive en nuestro país por la pandemia, incrementada por el problema fiscal que nos agobia, ha provocado la disminución en los ingresos de muchas empresas, especialmente las pymes, caídas que rondan entre el 60% y el 75%. En este contexto, las políticas públicas se vuelven muy importantes para que se conceda un relajamiento de los requerimientos a estas empresas y de esta forma permitirles sobrevivir, en apoyo a ese tejido productivo y su permanencia.

En marzo se pensaba que este iba a ser un shock transitorio y un asunto de salud pública, sin embargo, los meses pasan y persiste en los países el confinamiento sanitario para evitar los contagios, lo que sigue teniendo consecuencias económicas en todos los países. En Costa Rica nos enfrentamos a un decrecimiento de la economía, proyectado por el BCCR para 2020 en -4,5%. La sociedad enfrenta la pérdida de empleos, la disminución de las jornadas laborales y la consecuente merma en los ingresos, que a su vez provoca menos consumo y ahorro. Hay mucha incertidumbre, no se vislumbra el final del túnel y se debe tener claro que la reactivación de la economía debe ir, necesariamente, acompañada de progresos en la medicina.

La banca ha sido un aliado de la sociedad en este duro proceso, haciendo prórrogas y readecuaciones y poniendo a disposición de sus clientes capital de trabajo que impida la parálisis y la quiebra de empresas, generadoras de riqueza y crecimiento económico. Visto ese acompañamiento como una primera etapa, la segunda requerirá de instrumentos financieros más ágiles, donde los bancos deberán contar con estructuras de capital sólidas para atender las necesidades de demanda de crédito del mercado, ya que esta es la única forma de rescatar al empresariado.

Por ello, las instituciones financieras deben prepararse, especialmente los Bancos del Estado, para atender la demanda que se tendrá una vez que comience el efecto rebote, cuando lleguemos al punto más bajo de la curva y los avances en medicina y la generación de confianza permitan la verdadera reactivación de la economía con el regreso a la normalidad.

En ese proceso es imperioso que la banca cuente con fortalecidos equipos de riesgos, que hagan análisis rigurosos de cuáles son las necesidades reales que deberán enfrentar y de esa forma acompañar a los clientes, de forma casi individualizada, gestionando adecuadamente el acompañamiento para evitar la materialización de pérdidas mayores a las permitidas por la normativa, y hacer sostenible el acompañamiento financiero y no financiero a los clientes.

Por parte de las entidades  financieras se deben tomar medidas para mejorar la disposición de recursos y la calidad del capital que se utilizará post crisis y así evitar cualquier desmejora en los indicadores regulatorios. Por su parte, los reguladores han puesto en práctica   normativa más flexible para brindar el acompañamiento, sin que se desmejore la sostenibilidad del sistema y el apoyo a los sectores productivos.

Lo que sigue es hacer un equilibrio entre mantener al sistema financiero estable, con capacidades para brindar los acompañamientos requeridos, tomando decisiones que no lo pongan en riesgo y brindar un acompañamiento que realmente permita al país comenzar a crecer nuevamente con una velocidad que supere el decrecimiento de estos meses. Al igual que lo dijo don Alfredo en 1914 ,la banca en la post-crisis será una actividad social.

 

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