Joaquín Alberto Fernández Alfaro, Genealogista, historiador e investigador.
La Niña Esther De Mézerville Ossaye fue una mujer inteligente, ilustrada, de superior cultura social, cuya gesta se perfila por su valentía, ímpetu y coraje para las grandes lides patrióticas, como educadora, feminista, sufragista y activista que trabajó arduamente para ayudar a las mujeres a obtener sus derechos ciudadanos.
Esther de Mézerville Ossaye nace en Guatemala el 29 de abril de 1885. Sus padres, Émile de Mézerville Coupé y Noemí Ossaye Millelot, ambos de origen francés, se conocen en Guatemala y poco tiempo después de contraer matrimonio se establecen en Antigua Guatemala, donde Émile se dedica exitosamente al cultivo del café. Durante algún tiempo residen en Nevers, en la Borgoña francesa, donde estudian sus hijos, con quienes también recorren Bélgica y Suiza.

Tras la muerte repentina de Émile, Noemí decide regresar a Guatemala, pero el infortunio asedió su estabilidad financiera tras arruinarse sus plantaciones de café a causa de las erupciones volcánicas. Comenta su bisnieta Olga Madriz De Mézerville, que no siendo fácil para Noemí trabajar en el ambiente de la sociedad guatemalteca tan conservadora de aquellos tiempos, opta por trasladarse con sus hijos a Costa Rica donde ella podría trabajar dando clases de francés y de piano. Es así como el 13 de agosto de 1898 llegan a Costa Rica a echar raíces profundas.
Tras cursar estudios en Guatemala y en Francia, en Costa Rica, Esther ingresa al Colegio Superior de Señoritas donde se gradúa de maestra normal e imparte lecciones de francés en diversas escuelas del país. A partir de 1907 y en los años siguientes, figuras ilustres de la pedagogía nacional asumieron la dirección de la Escuela Superior de Niñas; cargo que Esther De Mézerville ejerce desde 1908 hasta 1917 en que fue nombrada Inspectora Técnica de Escuelas de San José.
Durante muchos años, Ester formó parte de la Logia Virya, que formaba parte de la Sociedad Teosófica de Costa Rica, fundada el 27 de marzo de 1904 por Tomás Povedano de Arcos, de la cual por entonces formaron parte entre otros, Julio Acosta García, Walter J. Field, María Fernández de Tinoco, Lidya Fernández Jiménez y Carmen Nieto Casabó.
El 12 de junio de 1919, Esther participa en la manifestación de maestros y estudiantes en el parque Morazán contra las políticas laborales del presidente Federico Tinoco Granados, aciagos tiempos aquellos que al día siguiente provocaron el incendio de La Información, periódico afín a la dictadura y dos meses después la caída del régimen.
En 1922 es llamada por el gobierno del presidente Julio Acosta para servir en el cargo de directora del Colegio Superior de Señoritas, en donde ejerce un destacado desempeño e influye positivamente en sus alumnas para fomentar el liderazgo eficaz y adecuado.
Un año más tarde, el 12 de octubre de 1923, Esther De Mézerville participa como una de las fundadoras de la Liga Feminista Costarricense, la primera organización feminista de Costa Rica, junto con Ángela Acuña Braun, Ana Rosa Chacón González, Lidya Fernández Jiménez, Corina Rodríguez, Isabel Calderón y Vitalia Madrigal, desde donde apoyan las luchas sociales por la equidad en los salarios entre maestras y maestros, promueven una constante reivindicación de los derechos de las mujeres e impulsan una larga lucha por el sufragio femenino en Costa Rica, presentando en 1925 solicitud formal ante el Congreso Constitucional con tal propósito.
Todos sus ideales se manifestaron en asambleas, conferencias y publicaciones que se encaminaron a que las mujeres costarricenses se desarrollaran integralmente con una activa participación en la vida política nacional que y pudieran colaborar en el desarrollo cultural del país.
Por entonces, Esther De Mezerville forma parte de la Sociedad Protectora de Animales y de la Comisión encargada de organizar el Congreso del Niño en 1920. Con ocasión del Primer Centenario de la Independencia de Costa Rica, el Presidente de la República Julio Acosta García, le otorgó en 1921 Medalla y diploma conmemorativos por servicios prestados al país en la educación de la juventud.
En 1926, Esther De Mezerville renuncia al cargo de directora del Colegio Superior de Señoritas, para emprender una gira por Europa y el norte de África, incluyendo Argelia, el Marruecos francés, Francia, Italia y España.
Cuando regresa a Costa Rica, se une durante varios años al cuerpo docente del Colegio Metodista, que había sido fundado en 1921 como la primera escuela y kínder bilingüe establecida en Costa Rica.
También retoma su participación en la Liga Feminista Costarricense, que presenta solicitudes formales ante el Congreso en 1931, 1939 y 1943, logrando finalmente que el derecho al voto se reconociera en 1949.
En los años siguientes participa con denuedo en numerosas actividades, entre las cuales cabe destacar delegada al Congreso Pedagógico por la Asociación de Maestros y Profesores Jubilados, 1934; miembra del Comité encargado de organizar, por recomendación del Presidente de la República, don Ricardo Jiménez Oreamuno, la exposición de Arqueología y Arte Precolombino, 1934 y Presidenta Honoraria del Frente Nacional Antinazi, 1941; lo mismo que a las actividades de las Damas Blancas de la Cruz Roja Costarricense. De 1946 a 1950 forma parte de la Junta Directiva del Banco de la Asociación del Magisterio Nacional, conocida hoy como Caja de ANDE. En 1945 viaja a México como delegada por Costa Rica a la iniciativa cívica y pacifista conocida como «El Mandato a los Pueblos para la paz y la colaboración interamericanas”, en la Conferencia de Chapultepec, México, D.F.
Cuando la Unión de Mujeres Americanas en su capítulo de Costa Rica hizo la síntesis de actividades y méritos de esta educadora ilustre, acordó designar a Ester De Mézerville Ossaye «Mujer del Año», la primera en recibir ese galardón en el año 1949.
Falleció en la ciudad de San José el 10 de abril de 1971.
Más allá de ser un personaje renombrado en el ámbito nacional, Esther de Mézerville Ossaye, “Teté”, como le decían sus parientes, fue una mujer entrañable en el seno familiar; sus sobrinos la recuerdan con venerable cariño por su cercanía, calidez y sabios consejos.
En atención a sus méritos, la Asamblea Legislativa la declaró Benemérita de la Patria mediante acuerdo 6887-21-22 del 25 de abril del año 2022, publicado en La Gaceta 82 del 5 de mayo del 2022.
Esther de Mézerville Ossaye ha sido y seguirá siendo modelo que atrae y que señala caminos para todas las mujeres por su rectitud, fortaleza y energía.

