Jonathan Masís Solís. Abogado

Jurisprudencialmente se actualizan, interpretan y evolucionan los derechos fundamentales contenidos en la Constitución Política y algunos otros valores del sistema jurídico, suben a tal estamento antecedidos por una amplia tutela, mediante acciones judiciales constitucionales planteadas por sus titulares. Los derechos de las personas consumidoras, los derechos difusos de protección medioambiental; la ecologización de derechos inclusive a favor de seres vivos no humanos, etc. han sido garantizados por casos concretos resueltos por la Sala Constitucional, el Tribunal Contencioso-Administrativo, entre otros garantes de tutelarlos en Costa Rica.

Paradigmático fue el desarrollo jurisprudencial que posteriormente allanó el camino para la reforma al artículo 50 constitucional, y que actualmente garantiza el derecho a un medioambiente sano y ecológicamente equilibrado; así como reconoce y garantiza el acceso al agua (reformado mediante el poder constituyente derivado de la Asamblea Legislativa vía leyes N. 9849 del 05 de junio del 2020 y N. 7412 de 03 de junio de 1994 respectivamente).

Afortunadamente, similar situación sucedió con el actual derecho fundamental al deporte y la recreación (artículo 89 de la Constitución Política de Costa Rica). Todo lo cual evidencia el clamor popular y así la voluntad de los operadores del Derecho por resguardar los intereses jurídicos vinculados con la vida humana, la salud física y mental de la población; existe un sustrato común en todos esos derechos de creación jurisprudencial que ubica en el vértice a la vida humana y la salud, su dignidad y protección (sobre la importancia de la importancia de la jurisdicción constitucional recomiendo leer el “El bien más valioso” del autor.

Desde el punto de vista de la fundamentación científica, existen razones de peso que dan soporte a la decisión legislativa que nos convoca en esta ocasión.

La noción de salud, a la que conduce, abarca uno de los elementos de ese prisma: la salud mental de la cual hemos hecho abundante concienciación actualmente; este componente se define como una condición básica de la salud que da como resultado el desarrollo de actividades productivas, relaciones exitosas con otras personas, habilidad para adaptarse a los cambios y soportar la adversidad, esta condición es inherente al bienestar personal, familiar y social.

La práctica constante de las distintas modalidades de ejercicio físico desde tiernas edades, hasta las avanzadas del ciclo vital, se ve reflejada en resultados favorables psicosociales, mejora los procesos cognitivos, los procesos afectivos, la autopercepción; favorece el desarrollo estructural y funcional del cerebro; mejora el bienestar y la calidad de vida. También, mejora la funcionalidad física de poblaciones con trastornos psicóticos, afectivos o con deficiencias cognitivas. Garantiza la prevención de trastornos cognitivos y afectivos. Por todo ello, ¡cuánto ahorrará la seguridad social en gastos de medicaciones y citas médicas, con una población en movimiento! (Para aumentar el bagaje en la materia, remito a: “Role of Physical Activity and Sedentary Behavior in the mental health of preschoolers, childrend and adolescents: a systematic review and meta-analysis.” Estudio citado en el programa: En Movimiento de la Universidad de Costa Rica del jueves 24 agosto de 2023).

Como suele pasar con las cosas buenas llevan tiempo. El expediente con el proyecto de ley N. 21630, impulsado por ejercicio del derecho de iniciativa popular: fueron 1800 atletas y personas allegadas al deporte quienes hicieron la solicitud a los señores y señoras diputadas, además el Partido Frente Amplio entre otros, lo respaldó. Así, esta iniciativa transitó un largo camino desde que fue presentada oficialmente el 08 de octubre de 2019.

Una revisión de las actas legislativas que dieron a la postre este logro legislativo, indica la voluntad del diputado Jose María Villalta Flóres-Estrada para que se diera audiencia a las federaciones deportivas, que son titulares de intereses legítimos y económicos incluidas en esta discusión legislativa.

Oportunamente, el diputado señaló:

“Gracias, señora presidenta. Yo tendría dos sugerencias; la primera, es que veo que solo se incluyen dos federaciones deportivas. Yo creo que en otros proyectos de ley hemos hecho consultas a las federaciones deportivas en general. Bueno, se incluyen tres, ¿no? Pero, realmente, hay muchas más federaciones deportivas. Mi sugerencia es que se modifique y se pongan a las federaciones deportivas debidamente inscritas, que es un dato que se puede consultar y si es una consulta facultativa, mejor hacerla lo más amplia posible, igual la vamos a hacer.” (Comisión Legislativa para adición de un párrafo segundo al artículo 89 de la Constitución Política para la incorporación del derecho fundamental al deporte y la recreación, expediente 21. 630. Acta de la sesión ordinaria N.° 01 de 05/04/2022, p. 4).

En ese íterin, haciendo uso de la facultad establecida en el artículo 89 Ley de la Jurisdicción Constitucional, el expediente con el proyecto, fue enviado a análisis de la Sala Constitucional (Voto N. 2022014724 de las 10:05 horas del 28 de junio de 2022), cuyos magistrados (Castillo, Rueda, Salazar, Araya, Garro, Jara y Garita) emitieron un voto con importantes líneas en el desarrollo de este derecho, y dispusieron enderezar los procedimientos legislativos para que viera la luz la ley. En ocasiones se hace critica la hipertrofia normativa porque enmarañan el marco jurídico, pero definitivamente este no es el caso. Aquí la hipertrofia conviene para que adquiera músculo y fuerza este derecho; dotándolo de categoría de fundamental y con ello habilitará mecanismos céleres, gratuitos y privilegiados para su defensa.

Específicamente, desde años anteriores a dicha reforma, encontramos múltiple jurisprudencia de la Sala Constitucional sobre este Derecho, enlistaré alguna: sobre la procedencia de dedicar impuestos con destinos específicos para desarrollar derechos prestacionales para construir infraestructura deportiva: Voto N. 2019011671, de las 10:30 horas del 27 de junio de 2019. Sobre la directa relación entre práctica deportiva y prevención del tabaquismo, de ahí lo importancia de dedicar un porcentaje del impuesto al tabaco para fondos del Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (ICODER): Voto N.  2019-015944 de las 13:40 horas del 23 de agosto de 2019. Me detendré brevemente en una cita de este voto que considero de gran relevancia para este tema, y que llama la atención porque constituyen solo un criterio esgrimido como parte del voto salvado realizado por magistrada Esquivel Rodríguez, donde sostuvo:

“En síntesis, considero que redistribuir los fondos de la Ley General de Control del Tabaco, Ley número 9028, para aumentar la cantidad otorgada al ICODER, busca prevenir el consumo del tabaco por medio del deporte, por lo que se respetarían los derechos a la vida y a la salud, siendo que los fondos mantendrían su uso social. De esta manera, el legislador ordinario podría realizar dicha reforma. Sin embargo, como aclaré anteriormente, esta situación podría darse siempre y cuando se involucre al Ministerio de Salud, como órgano rector en materia de salud pública, quien, en conjunto con las demás instituciones implicadas, procedan a fijar indicadores de gestión tendientes a velar por la prevención del consumo de drogas, en este caso, del tabaco, lo cual justificaría la redistribución impugnada, con el fin de buscar un uso adecuado y eficiente de los recursos.”

Respecto de la estrecha relación entre la práctica de actividad deportiva y recreativa y la prevención del delito y riesgo de criminalidad de personas menores de edad, véase mi artículo sobre ¿Tenemos especializada la Política Criminal Penal Juvenil?. Allí cito en particular el voto N.° 22207-2021 de 15:35 horas del 04 de octubre de 2021, donde el juez constitucional resalta la vena común entre fomento de actividad física y prevención del delito.

Puede extraerse de las líneas que inspiran lo esperanzador de esta reforma, que el acento lo veremos en la salud pública, en la integración de potencialidades mentales y físicas desde las estructuras comunitarias, educativas y sociales. Que los atletas no tengan que condicionar su talento en el desempeño de la disciplina a cumplir con una serie de condicionamientos externos, exigencias a las que deben cumplir, para poder lograr un espacio y reconocimiento.

La sabiduría oriental, paradigma de búsqueda de la salud en un escrito de alrededor del año 1600 D.C, cita: “La mente humana no puede funcionar bien sin un espíritu alegre, siquiera por un día” (Hong Yinming/Huanchu Daoren.  Retorno a los orígenes). Esta frase, alude a esa explosión de sustancias neuroquímicas, hormonales, las endorfinas, que transcurren por el torrente sanguíneo y que están asociadas a la felicidad momentánea y a largo plazo; es experiencia de quienes practicamos alguna actividad física.

En una segunda parte de este artículo abordaré diversas aristas y nuevas opciones que se abren en el panorama de quienes desde distintos contextos enarbolamos la bandera de la defensa del derecho a la vida, a la salud y la promoción del deporte, la actividad física y deportiva como un derecho fundamental dinamizador y garante de más derechos humanos.

 

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