Jorge Cornick: La conspiración contra el derecho a trabajar

Hombre cabal, desde el primer día intentó formalizar sus dos pequeños negocios, a pesar del laberinto burocrático y del alto costo de operar en el sector formal. Una y otra vez sus intentos fracasaron, porque el "uso del suelo" del terreno en el que está su casa es "agrícola".

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Jorge Cornick, Economista.

Las instalaciones del Cosevi para las pruebas de manejo en Barva de Heredia están ubicadas al costado de una calle estrecha y serpenteante. El servicio atrae un número significativo de vehículos, que se estacionan a ambos lados de la carretera, haciendo aún más difícil el tránsito. Por cada vehículo hay al menos una persona esperando, pues quien va a hacer la pueba no puede conducir solo hasta el plantel.

Al costado y enfrente del plantel se ubican consultorios médicos que ofrecen el famoso dictamen médico, y justo al frente, una casa de habitación.

El dueño, un hombre con iniciativa y deseos de superación, habilitó un espacio de estacionamiento, suficiente para seis o siete vehículos, e instaló una modesta cafetería en la sala de su casa.

Hombre cabal, desde el primer día intentó formalizar sus dos pequeños negocios, a pesar del laberinto burocrático y del alto costo de operar en el sector formal. Una y otra vez sus intentos fracasaron, porque el «uso del suelo» del terreno en el que está su casa es «agrícola».

Puesto entre la espada y la pared, nuestro señor intentó seguir ofreciendo los servicios de estacionamiento y cafetería. Las autoridades municipales, con celo que ojalá mostraran en otras tareas, se aseguraron de hacerlo imposible. Ya no existe ninguno de estos negocios.

¿Resultados? Una calle pública innecesariamente congestionada, un grupo constante de 10 a 15 personas buscando una sombra en dónde protegerse del sol o un alero para guarecese de la lluvia, y una familia imposibilitada de utilizar su casa de habitación para generarse un ingreso.

¿Qué el uso del suelo es agrícola? ¿Cómo se explican, entonces, un edificio y una casa en la que están instalados consultorios médicos? Y sobre todo, si se quería preservar un supuesto uso agrícola de la tierra, ¿qué hacen alli, y cómo se obtuvieron «uso del suelo», permiso de construcción y permiso de operación para el plantel del Cosevi?

Nótese que no estamos hablando ni de botar montaña, ni de convertir fincas en urbanizaciones y condominios (cosa que sucede, sin impedimento, en toda la meseta). Estamos hablando de una familia a la que se impide utilizar su casa de habitación, obviamente ya construida, para generarse un ingreso.

¿Cómo llamarle a esto, sino una conspiración contra el derecho a trabajar?

Del proceso para la obtención de la licencia de conducir mejor no hablemos. Diciembre nos recibe con una mañana esplendorosa. ¿Para qué amargarnos la vida?

 

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