José Mª Moreno: ¡Happy New Year! Marcianos.

El próximo 7 de febrero marca el inicio del nuevo año 36 en Marte.

0

José Mª Moreno Ibáñez.  AC/19.52

A medida que Marte recorre su trayectoria alrededor del Sol, la inclinación de su eje de rotación (25,190) da origen a las estaciones climáticas (igual que sucede en la Tierra). Allí, el equinocio de primavera marca el comienzo del año marciano, que es el tiempo que tarda el planeta en dar una vuelta completa alrededor del Sol, lo cual dura 687 días terrestres, en Marte denominados: soles, (un año tiene 687 soles). Por lo tanto, los que vivieran en Marte, para calcular su edad marciana, respecto a la que tuvieran en la Tierra, tendrían que dividir ésta entre 1,88; ¡serían mucho más jóvenes que si estuvieran en la Tierra! En cambio, los días serían un poco más largos: un sol dura un poco más que un día terrestre: 24 horas y 39 minutos.

Marte<br />Credit: ESA/DLR/FU Berlin (G. Neukum)

Las estaciones en Marte son las mismas que las terrestres: primavera, verano, otoño e invierno. Sin embargo, a diferencia de éstas, aquellas no tienen la misma duración, como en la Tierra que son de tres meses cada una. Esto se debe a que la órbita de Marte alrededor del Sol es más elíptica que la de la Tierra. Por ejemplo, la primavera del hemisferio Norte (otoño del hemisferio Sur) dura más tiempo, 194 soles, que el otoño del hemisferio Norte (primavera del hemisferio Sur), que es la temporada más corta, con 142 soles. El invierno del Norte (verano del Sur) es de 154 soles, y el verano del Norte (invierno del Sur) es de 178 soles.

El hecho de haber establecido esta división del tiempo marciano fue iniciativa de NASA debido al número de orbitadores y landers que hay en Marte, por lo que fue más conveniente establecer otra medida del tiempo y adaptar todos los operativos de máquinas y humanos a las características temporales del planeta.

La contabilidad de los años marcianos comenzó en el año terrestre 1955. Éste fue el primero registrado que coincidió con una gran tormenta de polvo en su segunda mitad, acertadamente llamada «la gran tormenta de polvo del 1956».

La órbita elíptica de Marte tiene consecuencias muy importantes sobre la climatología del planeta. Durante la primavera y el verano del Sur (invierno del Norte), Marte se acerca al Sol mucho más que en el otro periodo y, en consecuencia, además de que ese hemisferio recibe más luz solar durante el verano, aumenta la velocidad de traslación del planeta; eso produce un rápido incremento de la luminosidad, calentándose rápidamente su atmósfera, ocasionando turbulencias repentinas que levantan cantidades inmensas de polvo del suelo marciano, generando entonces, en esa segunda mitad del año, feroces tormentas de polvo que a veces pueden llegar a cubrir todo el planeta. Como sucedió en el otoño marciano del año 2018, cuando el robot-rover MER-B (Opportunity) de la NASA, que estaba operativo en el suelo marciano desde el 2004, quedó completamente cubierto de polvo, y por tanto inoperativo, pues solo tenía paneles solares para proveerse de energía durante una tormenta global. Afortunadamente, queda allí el Curiosity gracias a que produce energía mediante un generador nuclear.

Año nuevo en Marte<br />Credit: ESA

Al igual que en la Tierra, los inviernos en Marte son fríos y los veranos cálidos (o menos fríos), pero no en cuanto al baremo que alcanza la temperatura media del planeta rojo que es mucho más fría que la nuestra: solo llega a un promedio anual global de -600 C. Como consecuencia de ello, el planeta experimenta diferentes fenómenos meteorológicos a lo largo de las estaciones: uno de ellos es la nube alargada del volcán Arsia Mons: una nube de cristales de hielo, misteriosa, larga y delgada, de 20 km de altura, que puede extenderse hasta 1.800 kilómetros de longitud, y aparece todos los años en torno a la primavera y el verano austral (Sur), fenómeno que sucede cada 80 soles, aproximadamente, y desaparece para volver a surgir.

La nube misteriosa sobre el volcán Arsia Mons<br />Credit: ESA / GCP / UPV / EHU Bilbao

El 7 de febrero de 2021 marca el inicio del año n0 36 de Marte, cuando llegará, el próximo día 18 de este mes, la misión Mars 2020 (NASA) con el rover “Perseverance” a bordo, y el objetivo de encontrar muestras de vida pasada o presente.

Marte es el lugar del volcán más grande del sistema solar, Olympus Mons, tres veces más alto que la cima del Everest. El planeta parece haber tenido un pasado muy húmedo, con antiguas redes de valles fluviales, deltas y lechos de lagos, así como rocas y minerales en la superficie, que solo podrían haberse formado con agua líquida. Algunas características sugieren que incluso experimentó grandes inundaciones hace unos 3.500 millones de años. Hoy en día, el agua en Marte se encuentra en forma de hielo debajo de la superficie en las regiones polares, así como en forma de agua salada que estacionalmente fluye por algunas laderas y paredes de cráteres, pero la atmósfera marciana es demasiado delgada como para que permanezca el agua líquida durante mucho tiempo en la superficie.

También la nave “Al Amal” de los Emiratos Árabes, con la asistencia de la Agencia japonesa JAXA; y la china “Tianwen 1 Mars”, vuelan hacia el planeta rojo, donde llegarán, si las circunstancias no lo impiden, a finales de este mes de febrero.

Esta tabla refleja los futuros comienzos de años sucesivos en Marte que corresponden con las siguientes fechas terrestres:

Año de MarteFecha en la Tierra
3607 febrero 2021
3726 dic 2022
3812 noviembre 2024
3930 de septiembre de 2026
4017 agosto 2028

 

Todo ello con el objetivo de poder llevar, a finales de esta década, a la primera tripulación de astronautas a Marte.

Referencias:        

San Joaquín de Flores


COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...
La Revista es un medio de opinión libre y gratuito, pero necesitamos su apoyo, para poder continuar siéndolo Apóyanos aquí
Holler Box