José Mª Moreno: UNOOSA y ESA llegan a acuerdo para difundir los peligros de desechos espaciales

Una nueva era ha comenzado en el espacio cercano que rodea a la Tierra. Miles de constelaciones de nano-satélites (cubos de unos 10 centímetros de diámetro) pronto estarán orbitando a nuestro planeta que, sumados a todos los desechos espaciales que ya existen, pondrán en peligro a personas y equipos operativos.

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José Mª Moreno Ibáñez.  AC/19.52

Los desechos espaciales son un riesgo que amenaza nuestro continuo uso del espacio cercano a la Tierra en beneficio de toda la Humanidad.

Para crear conciencia sobre este problema creciente, la ESA y UNOOSA (La Oficina de las Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Ultraterrestre) han dispuesto varios convenios de colaboración para crear una serie de publicaciones y así dar a conocer a las naciones en general los peligros a los que nos vemos expuestos por la inmensa basura espacial existente.

Órbita geoestacionaria de la Tierra<br />ESA / ID y Sense / ONiRiXEL,

La comisión de seguimiento ha elaborado una serie de nueve episodios de podcast e infografías, que cuentan la historia de los desechos espaciales, explican los riesgos, e ilustran las soluciones disponibles para garantizar el futuro de los servicios espaciales de órbita baja. La exploración espacial debe ser sostenible.

Un recurso natural limitado

El espacio exterior puede parecer casi infinito, pero las órbitas alrededor de la Tierra, en las que residen los satélites, son un recurso natural limitado. Las colisiones accidentales, las explosiones, e incluso la destrucción intencionada de satélites, han creado millones de fragmentos de escombros que, al orbitar a gran velocidad, ponen en peligro, pueden dañar o destruir, cualquier nave espacial, o satélite, en funcionamiento que se cruce en su camino.

El lunes 2 de setiembre de 2.019, el satélite de observación Aeolus Earth de la ESA tuvo que accionar sus propulsores, para alejarlo de un posible curso de colisión con un nano-satélite de la constelación Starlink (SpaceX).

También, la agencia rusa Roscosmos dio a conocer que el 27 de noviembre de 2020 el satélite indio Cartosat 2F, de peso de algo más de 700 kg. (en activo), se acercó peligrosamente a la nave espacial rusa Kanopus-V. a menos de 224 metros.

Son muy frecuentes las situaciones de peligro que se producen entre satélites en activo, y se multiplican por factores de mil cuando se consideran restos ya inoperativos, o basura espacial.

Gráfico de la ocupación del entorno espacial terrestre. Credit: ESA / UNOOSA

A medida que se confía cada vez más en la tecnología satelital, se vuelve cada vez más importante proteger estas regiones orbitales únicas que son esenciales para servicios actuales de la Humanidad: pronósticos del clima tanto terrestre como espacial, servicios de Internet, de acceso a diversas plataformas de información, comunicación y localización, navegación aérea y marítima, etcétera.

Desafortunadamente, la cantidad de basura espacial en órbita está aumentando a un ritmo elevadísimo. A medida que cada vez, un mayor número de países, agencias espaciales y compañías privadas comienzan a realizar actividades espaciales (un desarrollo enormemente positivo en general), y a medida que las operaciones de satélites se vuelven más complejas y la cantidad de objetos que se lanzan, incluso en grandes constelaciones de nano-satélites, aumenta rápidamente, también lo hacen los desafíos que se plantean a nuestro entorno espacial.

Desde el primer lanzamiento de satélites el 4 de octubre de 1957: el Sputnik I, más de 5.500 lanzamientos han elevado su número a una cantidad superior a las 9.000 unidades en el espacio cercano. De estos, solo unos 2.000 están funcionando actualmente. Además, más de 34.000 elementos de desechos espaciales, mayores de 10 cm, orbitan nuestro planeta a una velocidad de varios kilómetros por segundo.

Los telescopios terrestres, y los potentes radares de la Red de Vigilancia Espacial de USA, rastrean regularmente unos 22.300 objetos (sus trayectorias figuran en un catálogo para su control).

En los próximos años, las constelaciones de miles de satélites cambiarán el espacio cercano a la Tierra, aumentando enormemente el número de naves espaciales operativas en órbita, que sumados a las que ya no lo sean y a los restos de otras y de cohetes en desuso, serán la fuente de numerosos riesgos para los satélites que estén en activo, incluso para los vuelos tripulados. Por todo ello son de suma importancia que se desarrollen tecnologías de detección y limpieza de basuras espaciales. Y el desarrollo urgente de una normativa global del uso del espacio exterior y reciclaje de restos espaciales.

En 2019, la ESA adoptó, como un pilar clave en las actividades de la Agencia, el Programa de seguridad espacial. Éste es una ampliación del anterior de Conciencia de la Situación Espacial, que incluye las Oficinas de «Espacios Espaciales»  y «Espacio Limpio» de la ESA, las cuales están trabajando para analizar mejor la situación actual de la basura espacial, prevenir la creación de más desechos, reducir su cantidad en órbita  terrestre, disminuir su impacto en el espacio, y evitar sus peligros para numerosas actividades en la Tierra.

En 2018, también la Asamblea General de las Naciones Unidas expresó su preocupación por la fragilidad del entorno espacial y el impacto que pudieran tener las basuras espaciales, un tema de inquietud y prevención para todas las naciones. En 2019, el Comité de las Naciones Unidas sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (COPUOS), del cual UNOOSA es Secretaría, adoptó las Directrices para la Sostenibilidad a Largo Plazo de las Actividades en el Espacio Ultraterrestre (Directrices LTS), que brindan orientación para ayudar a garantizar la seguridad y el uso sostenible del espacio. Posteriormente, las Directrices LTS fueron recogidas por la Asamblea General de las Naciones Unidas y un nuevo grupo de trabajo continuó las discusiones multilaterales sobre el tema. Sería muy conveniente que también abordaran la creación de una normativa al respecto, que fuera lo suficientemente eficaz

Basura espacial. Credit: Universidad de Miami

Sensibilización

Esta nueva serie de infografías producidas conjuntamente por la ESA y UNOOSA incluyen ilustraciones, hechos y cifras atractivas, fáciles de entender, para que todos, con o sin conocimientos previos de vuelos espaciales, puedan comprender cómo son las basuras espaciales y el desafío que ellas representan. Cubren temas tales como: de que forma se generan los desechos espaciales, cómo evitar colisiones con ellos, cuál es el riesgo para los humanos en el espacio y en la Tierra por su reingreso, así como tecnologías para la mitigación y remoción segura de los escombros.

Cada una de las nueve infografías va acompañada de un podcast con comentarios de audio realizados por expertos de la ESA y UNOOSA, que ayudan a navegar y comprender el material. Las infografías y podcasts se publicarán en la web de la ESA , una vez a la semana, durante un período de nueve, a partir del 10 de febrero de 2021, así como a través de las cuentas de redes sociales de @UNOOSA y @ESA.

«Ha comenzado una nueva era en el espacio, en la que grandes constelaciones de miles de satélites se están lanzando a los cielos», dijo el director de la ESA, Jan Wörner. «Lo que este ‘Nuevo Espacio’ hace posible: acceso global a Internet, telecomunicaciones; también nos amenaza, ya que un rápido incremento del tráfico espacial puede aumentar drásticamente la posibilidad de colisiones. Las tecnologías innovadoras, el comportamiento responsable y, lo que es más importante, la cooperación internacional es fundamental para asegurar que nuestro futuro en el espacio sea sostenible «.

Referencias:

San Joaquín de Flores


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