José Martí

Edición especial - José Martí

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La Revista.

El 19 de mayo se cumplió el 125 aniversario de la muerte, en combate,  de José Marti, el Gran Patriota, el Revolucionario, el intelectual y líder de la causa de la Independencia de Cuba, representante del alma nacional latinoamericana, multifacético en su vida, desde el Hombre de las letras al Hombre de la armas, desde poeta al organizador Partidario y del Ejército libertario, desde el pensador reposado y Masón al conspirador revolucionario activo…

José Martí estuvo dos veces en Costa Rica, poco antes de su muerte, en sus visitas tuvo oportunidad de cruzar el territorio nacional desde Limón hasta Puntarenas. Se reunió con diversos sectores de la sociedad costarricense en busca de apoyo solidario para su causa independentista, motivando también a la colonia cubana en el país, que se sumó a su lucha, propiciando una expedición armada desde Costa Rica.

Recibió apoyo de grandes personalidades del país y hasta la colaboración de 200 rifles del armamenteo nacional que le facilitó el Presidente Rafael Iglesias Castro.

Con este motivo, en exaltación del Héroe cubano y del Patriota del Continente, La Revista.CR muy complacidamente dedica, en su memoria, y recordación de su muerte acaecida en combate, este Suplemento especial, que incluye un podcast con las voces de Vladimir de la Cruz, Maracena Barahona y Paul Benavides, además en la versión digital publicamos los siguientes artículos; le invitamos a oír y leer:

  • La obra revolucionaria de Martí, y de su Partido Revolucionario, es organizar al pueblo, en el partido político del pueblo, para hacer la Revolución del pueblo. No hay revolución  sin un partido político y sin un partido revolucionario.”, que es la Conferencia, con motivo del centenario de su llegada a Costa Rica, dictada por Vladimir de la Cruz, en el Liceo José Martí de Puntarenas, el 16 de mayo de 1995.
  • “Martí el forjador de la unidad y cohesión de nuestro pueblo cubano.”, que son las Palabras del Embajador de la República de Cuba, en Costa Rica, Jorge Rodríguez, en el Acto realizado  con ocasión del 125 aniversario de la caida en combate de José Martí, el 19 de mayo de 1895.
  • “Ángel de la Guardia: El testigo de la muerte de Martí”, artículo de Yunier Javier Sifonte Díaz, que fue publicado en “Cuba Debate” el 19 mayo del 2020, y
  • “Muerte física de José Martí: Vigencia del pensamiento Martiano. ¿Pero por qué insistir Martí?”, comentario de Jiddu Rojas Jiménez, publicado en su Facebook el 19 de mayo del 2020.
  • «50 verdades sobre José Martí», Salim Lamrani en New York, MonthlyReviewPress, 2014.
  • «Poeta libertario, José Martí vive en el presente de Nuestra América», Daniela Saidman, en ARGENPRESS CULTURAL
  • «Por fin, ¿quiénes somos todos? José Martí y la República democrática en Cuba», Julio César Guanche, en Cuba News

 



DIARIOS DE CAMPAÑA

Recopilación de obras de José Martí, publicadas en la página Freeditorial Publishing House, que tiene a disposición del lector estas ya también obras literarias de otros autores, cuya descarga es de forma gratuita con el afán de facilitarle al lector el acceso y promover la buena literatura.

De esta fuente, facilitamos los enlaces a obras literarias del prócer latinoamericano José Martí al cumplirse el 125 aniversario de su muerte.

 

De Monte Cristi a Cabo Haitiano

Mis niñas:
Por las fechas arreglen esos apuntes, que escribí para ustedes, con los que les mandé antes. —No fueron escritos sino para probarles que día por día, a caballo y en la mar, y en las más grandes angustias que pueda pasar hombre, iba pensando en ustedes.
14 de Febrero
Las seis y media de la mañana serían cuando salimos de Montecristi el General, Collazo y yo, a caballo para Santiago: Santiago de los Caballeros, la ciudad vieja de 1507. Del viaje, ahora que escribo, mientras mis compañeros sestean, en la casa pura de Nicolás Ramírez, solo resaltan en mi memoria unos cuantos árboles, —unos cuantos caracteres, de hombre o de mujer —unas cuantas …

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A los niños que lean «La Edad de Oro».

Para los niños es este periódico, y para las niñas, por supuesto. Sin las niñas no se puede vivir, como no puede vivir la tierra sin luz. El niño ha de trabajar, de andar, de estudiar, de ser fuerte, de ser hermoso: el niño puede hacerse hermoso aunque sea feo; un niño bueno, inteligente y aseado es siempre hermoso. Pero nunca es un niño más bello que cuando trae en sus manecitas de hombre fuerte una flor para su amiga, o cuando lleva del brazo a su hermana, para que nadie se la ofenda: el niño crece entonces, y parece un gigante: el niño nace para caballero, y la niña nace para madre. Este periódico se publica para conversar una vez al mes, como …

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Lucía Jerez

Prólogo inconcluso del autor

Quien ha escrito esta noveluca, jamás había escrito otra antes, lo que de sobra conocerá el lector sin necesidad de este proemio, ni escribirá probablemente más después. En una hora de desocupación, le tentó una oferta de esta clase de trabajo: y como el autor es persona trabajadora, recordó un suceso acontecido en la América del Sur en aquellos días, que pudiera ser base para la novela hispanoamericana que se deseaba, puso mano a la pluma, evocó al correr de ella sus propias observaciones y recuerdos, y sin alarde de trama ni plan seguro, dejó rasguear la péñola, durante siete días, interrumpido a cada instante por otros quehaceres, tras de los cuales esta…

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Versos sencillos

Mis amigos saben cómo se me salieron estos versos del corazón. Fue aquel invierno de angustia, en que por ignorancia, o por fe fanática, o por miedo, o por cortesía, se reunieron en Washington, bajo el águila temible, los pueblos hispanoamericanos. ¿Cuál de nosotros ha olvidado aquel escudo, el escudo en que el águila de Monterrey y de Chapultepec, el águila de López y de Walker, apretaba en sus garras los pabellones todos de la América? Y la agonía en que viví, hasta que pude confirmar la cautela y el brío de nuestros pueblos; y el horror y vergüenza en que me tuvo el temor legítimo de que pudiéramos los cubanos, con manos parricidas, ayudar el plan insensato de apartar a Cuba, para bien…

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 Amistad funesta

Una frondosa magnolia, podada por el jardinero de la casa con manos demasiado académicas, cubría aquel domingo por la mañana con su sombra a los familiares de la casa de Lucía Jerez. Las grandes flores blancas de la magnolia, plenamente abiertas en sus ramas de hojas delgadas y puntiagudas, no parecían, bajo aquel cielo claro y en el patio de aquella casa amable, las flores del árbol, sino las del día, ¡esas flores inmensas e inmaculadas, que se imaginan cuando se ama mucho! El alma humana tiene una gran necesidad de blancura. Desde que lo blanco se oscurece, la desdicha empieza. La práctica y conciencia de todas las virtudes, la posesión de las mejores cualidades, la arrogancia de los má…

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La edad de oro

En un país muy extraño vivió hace mucho tiempo un campesino que tenía tres hijos: Pedro, Pablo y Juancito. Pedro era gordo y grande, de cara colorada, y de pocas entendederas; Pablo era canijo y paliducho, lleno de envidias y de celos; Juancito era lindo como una mujer, y más ligero que un resorte, pero tan chiquitín que se podía esconder en una bota de su padre. Nadie le decía Juan, sino Meñique.

El campesino era tan pobre que había fiesta en la casa cuando traía alguno un centavo. El pan costaba mucho, aunque era pan negro; y no tenían cómo ganarse la vida. En cuanto los tres hijos fueron bastante crecidos, el padre les rogó por su bien que salieran de su choza infeliz, a buscar fort…

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Amor con amor se paga

ELLA. Vino el caballero a punto.
ÉL. Venir a punto era fuerza.
A caballeros las damas
Nos obligan, cuando ruegan.
ELLA. Envidiáraos por cortés
La vieja corte francesa;
Pero ésa es prenda del hombre,
Y aunque es necesaria prenda,
En el asunto a que os llamo
He menester al poeta.
ÉL. Pues qué, ¿poeta y hombre acaso
Serán dos cosas diversas?
¡Con nacer y con amar…

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Abdala

Noble caudillo: a nuestro pueblo llega
Feroz conquistador: necio amenaza.
Si a su fuerza y poder le resistimos,
En polvo convertir nuestras murallas:
Fiero pinta a su ejército, que monta
Nobles corceles de la raza arábiga;
Inmensa gente al opresor auxilia
Y tan alto es el número de lanzas
Que el enemigo cuenta, que a su vista
La fuerza tiembla y el valor se espanta.
¡Tantas sus tiendas son, noble caudillo,
Que a la llanura llegan inmediata,
Y del rudo opresor ¡oh Abdala ilustre!
Es tanta la fiereza y arrogancia,
Que envió un emisario reclamando
-¡Rindiese fuego y aire, tierra y agua!…

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Adúltera

¡Paz de un momento, grata felicidad de ser amado, bien venidas seáis a mí!-Es el hombre en la tierra dueño de sí mismo, y es-sin embargo-su mayor trabajo serlo, que el hombre es el mayor obstáculo del hombre.-Y desde que lo fui, desde que empeñé esta lucha que dura en esta tierra toda la vida y ¡quién sabe cuántas vidas en otras!-nunca creí en la paz, ni en el contento, ni en más felicidad que este íntimo regocijo que produce ver felices a los otros.
Sufrir para mí no era sufrir: era ensancharme, ser, crecer. Y desde que la amo, creo ya en la felicidad de una hora, porque a su lado me olvido de todas las miserias, y-en la tierra-la única felicidad posible es el olvido de la Tierra…

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Versos sencillos

Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma,
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.

Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.

Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores…

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