José Rivas Mora, Geográfo.
EL ORIGEN DEL SENDERO ENTRE TALAMANCA Y BUENOS AIRES
En las entrañas húmedas y palpitantes de la cordillera de Talamanca, donde el susurro del bosque se funde con los ecos de una cosmogonía ancestral, existen caminos que no nacieron del hombre moderno, sino de los dioses, los jaguares y los espíritus del bosque. Uno de esos senderos sagrados —el que une Talamanca con Buenos Aires— fue abierto mucho antes de que aparecieran los mapas y de que los topógrafos intuyeran su recorrido. Fue trazado con pasos ceremoniales, con huellas divinas y con la fuerza simbólica de los primeros relatos.
Allí donde el español apenas alcanza y la lengua cabécar constituye el alma misma del territorio, sobreviven los relatos orales transmitidos por los kë́kë́pa, los mayores sabios, guardianes de la palabra y del tiempo. En muchas de mis andanzas pregunté a estos hombres de mirada profunda y voz pausada por las antiguas rutas que atraviesan la montaña. Senderos que no solo enlazan lugares geográficos, sino también mundos espirituales.
Entre Sá Ká̱ska (San José Cabécar) y Tälíri (Telire), una historia se repetía con especial devoción: el origen del sendero que comunica la Talamanca profunda con las sabanas de Buenos Aires.
Ese trayecto no fue abierto por casualidad. Fue Bógnama, un jaguar, pero también el primer uséklä, guía espiritual supremo del pueblo cabécar, quien lo recorrió por mandato de Sibö, el gran creador.

Cuando el mundo aún permanecía sumido en la oscuridad, Sibö envió a Bógnama para limpiar la tierra de los «diablos», entidades que obstaculizaban el plan de vida. En cada lugar donde el jaguar puso sus patas libró batallas espirituales, extrajo las piedras de poder de sus enemigos y dejó señales imborrables de su paso. Su recorrido fue mucho más que un desplazamiento físico: constituyó un acto de purificación del territorio.
El camino estaba predestinado por lo sagrado. Cada nombre de su recorrido conserva el eco de aquella historia: Dapáli, Buipone, Aláli, Kálwökch, Kókswak, Kuén, Oyökta, Oksowok, Dkos y Kuis. Cada sitio representa un punto de energía, una victoria sobre el caos y una puerta abierta para quienes vendrían después. La geografía se convirtió así en teogonía, y el relieve pasó a ser un pergamino escrito con las huellas del jaguar primordial.
Bógnama llegó finalmente a las sabanas de Buenos Aires, donde lo esperaba otro ser de antiguo poder: ALábLu, enviado por Sibö para derribar el árbol cósmico del que surgiría el mar.
El encuentro entre ambos fue un silencioso enfrentamiento de fuerzas espirituales. ALábLu intentó apresar al jaguar mediante una banca, una hamaca y una jaula, pero todas se rompieron al contacto con la fuerza sagrada de Bógnama. Cuando una espesa niebla cubrió el lugar, el jaguar desapareció. ALábLu, derrotado en espíritu, se retiró hacia el oeste, donde se oculta el sol, y desde entonces dejó de representar una amenaza.
Como ocurre en los grandes relatos míticos, la despedida de Bógnama fue también un acto de permanencia. Volvió a convertirse en jaguar y dejó grabada su huella sobre una piedra cercana a Térraba. Los sabios cabécares aseguran que aún puede verse, cargada de un poder que solo algunos son capaces de interpretar.
Fue así como el sendero entre Talamanca y Buenos Aires quedó libre de los peligros primigenios. Lo que hoy recorren caminantes, geógrafos, exploradores y conocedores del territorio es una ruta abierta por un ser perteneciente al tiempo de los orígenes. Cada paso sobre ella constituye, en esencia, la repetición ritual de aquel viaje inaugural.
Porque en la Gran Talamanca la geografía no solo se recorre: se escucha, se respeta y se siente.
Fuentes orales y documentales
- González Campos, G. y Obando Martínez, F. Glosario Español–Cabécar de Chirripó. Disponible en: https://ggc.cr/cabecar/diccionario/esp-cab/
- García, Francisco (jawá y médico indígena cabécar), narración oral.
- Guevara, Marcos (recopilador). Para Talamanca: Boletín Informativo, Reserva de la Biosfera La Amistad, n.° 3, febrero de 1992, Costa Rica.
- González, G. y Obando, F. (2020). Diccionario Escolar del Cabécar de Chirripó – Ditsä̈́ Duchíwák Ktë́ Chulií I Yuä̈klä. Universidad de Costa Rica, Vicerrectoría de Acción Social, Sede del Atlántico.

