Juan Jaramillo Antillón: El enorme costo de los medicamentos desestabilizan el bolsillo de los costarricenses – Necesidad del control de precios

Pero eso sí, reconozco que los medicamentos de la casa Pfizer son excelentes y los investigadores que tiene son de una alta capacidad y honestidad. El problema son sus elevados precios. 

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Juan Jaramillo Antillón, Ex Ministro de Salud y Ex Catedrático UCR

La medicina privada y la economía de las familias e incluso el Seguro Social, se enfrentan actualmente a una seria crisis económica, no solo provocada por esta agotadora pandemia viral y su severa repercusión sanitaria, social y económica, sino también, debida a los elevados costos de los medicamentos. La razón de la protesta que planteamos es que, en Costa Rica, los precios de las medicinas son muy elevados, mientras que en países como Canadá, México, Brasil y muchos latinoamericanos son más bajos. Esto sucede simplemente porque en esas naciones existe de parte del Estado control de precios de los medicamentos, algo que también hay en la Unión Europea. En nuestro país la clase media y incluso muchos pobres, se ven obligados a recurrir a la medicina privada y a la compra de medicamentos en las farmacias particulares <una tierra de nadie> en cuanto a precios, ya que aparte de elevados, varían mucho el valor según farmacia, algo que se puede comprobar fácilmente cuando uno pregunta por estos en diferentes farmacias

La necesidad que tenemos muchos para recurrir a la medicina privada, se debe a los serios problemas de atrasos de no recibir adecuadamente y en forma oportuna los estudios y tratamientos que debería proporcionar la Caja Costarricense de Seguro Social, por lo que, se pone en peligro la salud y la vida de los enfermos.   Esta es una grave situación, y en vista de que el Gobierno no decide tomar cartas en el asunto, se requiere que la Asamblea Legislativa promulgue una ley al respecto. El poder disponer a precios justos los medicamentos esenciales para la salud de las personas, debe ser un componente de la política Nacional de Salud.

Debido al enorme poder de las empresas farmacéuticas internacionales y del país, se hace necesario aparte de llevar a la Asamblea el proyecto de control de precios de los medicamentos, crear conciencia en la población sobre la necesidad de que lo apoyen para qué sea acogido y hecho ley ya que, en año preelectoral, el lobby de esas empresas con los políticos y diputados será tremendo.

Las Trasnacionales Farmacéuticas, que producen las medicinas, son empresas que pagan investigaciones sobre productos, muchos elaborados en colaboración con los departamentos de investigación médica de universidades de los Estados Unidos y de otros países, con la ventaja que, los laboratorios y los investigadores los paga la propia universidad con ayuda del Estado, esto usualmente nos les cuesta a las empresas, aunque también realizan los estudios con investigadores propios.

El fin de esas investigaciones es, obtener un medicamento o vacuna para sacarla al mercado y recuperar lo gastado lo cual parece correcto, pero la realidad es que no solo recuperan los gastos y tienen una buena ganancia, sino que esta es desproporcionada en relación, al costo de producirlas. Las empresas señalan que el precio elevado se debe a los altos costos de investigación y producción, aunque en realidad en parte, el mayor costo se debe a la gigantesca propaganda mundial que les hacen pública y privada, y el costo de convencer a muchos médicos para que los receten.

Si bien ocasionalmente producen un nuevo producto que llaman “innovador”, la realidad es que, en muchos casos, la innovación consiste simplemente en, a partir de un producto existente (y cuyo tiempo de patente va a expirar), intentar mejorar su composición química, modificándolo ligeramente sin que pierda efecto o aliarlo a otro producto, lanzándolo al mercado como una exclusividad, siendo parecido aquél que remplaza, con nombre diferente y precio más elevado.

Los laboratorios Merck, hace un tiempo sacó al mercado en Estados Unidos con un enorme despliegue de propaganda un producto, VYTORIN (ezetimiba y simvastatina) que combina el producto ZOCOR de la Merck con el ZETIA de los laboratorios Schering, para bajar el colesterol de la sangre. Eso sucedió porque se venció la patente del Zocor y salieron varios genéricos muy baratos. El nuevo producto era mucho más caro, y salió con una propaganda inicial abrumadora. Y la realidad es que era muy parecido al Zocor anterior.

El New York Times el 12 de marzo del 2006, publicó que la casa Merck vendía el producto MUSTARGEN para tratar un tipo de cáncer de la piel a $77 dólares el frasco, al poco tiempo, el valor del pecio se elevó a $548, la Merck justificó la elevación señalando que le había vendido la patente a otra empresa, aunque, no dijo que la Merck seguía fabricándolo y se lo vendía a la otra.

La casa Pfizer la más grande farmacéutica del mundo, puso en el mercado hace unos años el producto sildenafilo para tratar la hipertensión arterial y la angina de pecho, el valor de cada unidad era de $15, pero, cuando se dieron cuenta que los hombres que la usaban les mejoraba la erección, lo dejaron de usar en la hipertensión, le cambiaron el nombre por VIAGRA y elevaron el precio de cada tableta a $50 por unidad en USA.  Se imaginan cuantos miles de millones hizo dicha empresa en los 15 o más años que lo vendió. Felizmente para los hombres con ese problema, luego cuando se venció el derecho de autor de la Pfizer, salió un genérico efectivo de un costo de $1.

Por ejemplo, la Pfizer o sus investigadores no descubrieron la vacuna, esto lo hicieron dos investigadores la Dra. Katalin Karikó y el Dr. Drew Weisman ambos, tenían más de 10 años de investigar el ARN m (mensajero) para producir una vacuna, entre ellas una contra el sida en la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania y en otros Centros de investigación. Ambos en el año 2020 recibieron el famoso Premio Rosensfiel en el 2020

(antesala del Premio Nobel). Ellos le vendieron la patente a BioNTech y Moderna, y esta acudió a la Pfizer, quien desarrollo la tecnología para producirla en grandes cantidades. Reconozco eso sí, que, tanto esta vacuna como los medicamentos que produce son excelentes.

Pero eso sí, reconozco que los medicamentos de la casa Pfizer son excelentes y los investigadores que tiene son de una alta capacidad y honestidad. El problema son sus elevados precios.

Una empresa farmacéutica TURING PHARMACEUTICAL y cuyo CEO es un famoso especulador Martin Shkreli, adquirió en el 2015 la patente de un medicamento que tenía años en el mercado, llamado Pirimetamina o DARAPRIM que se utiliza en la enfermedad del sida. De la noche a la mañana, una sola tableta pasó de costar $13,50 a $750. Es decir, un aumento del precio de 5000%. Esto originó que el costo del tratamiento de los pacientes portadores del sida VIH, llegara valer cientos de miles de dólares en USA. La Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene el DARAPRIM incluido en la lista de medicamentos esenciales, ya que aparte de servir para tratar el sida, se emplea para tratar la toxoplasmosis. Felizmente la India produce un genérico excelente y muy barato desde hace años.

Hace unos años los laboratorios GILEAD produjo mediante procedimientos biotecnológicos dos fármacos Sovaldi y Harvoni excelentes para tratar la hepatitis C, la cual al parecer cura hasta en un 90% pero con el desorbitado valor de $84,000.00 por tratamiento/paciente. En el mundo 180 millones de personas sufren de hepatitis C, pero solo unos pocos miles han podido ser tratados. En los últimos años el laboratorio accedió a rebajar el precio $36,000.00 en USA y $20,000.00 para la Unión Europea. Con vencimiento de su patente a

20 años, tiene una ganancia de unos 100 mil millones de dólares.  Un laboratorio de la Universidad de Liverpool señala que la producción y distribución del medicamento para una persona, debería ser aproximadamente de solo $1500.

La historia de los precios muy elevados de los medicamentos en los Estados Unidos es muy triste pues no hay control de precios de los medicamentos, por esa razón los enfermos estadounidenses viajaban periódicamente a las fronteras de Canadá o México a realizar la compra de sus medicinas, (de los mismos laboratorios norteamericanos), luego solo se permitió la compra de medicamentos para un mes.  Por años y debido a las trasnacionales de USA, MEDICARE (programa de cobertura médica del Gobierno de ese país, para personas mayores de 65 años o discapacitados) no pudo comprar medicamentos genéricos más baratos, finalmente ante la presión popular el Gobierno cedió, y esta prohibición fue revocada posteriormente y la compra de genéricos se ha popularizado en ese país.

Por cierto, en Costa Rica hay la reticencia a aceptar que el Seguro Social compre y distribuya   productos genéricos, y la verdad es que, muchos de esos vienen de la India y China y son los mismos que se venden en USA. Los laboratorios de la India y China están aprobados por la FDA.

En Costa Rica, según relata la prensa, las farmacias o consorcios farmacéuticos han elevado los precios de las medicinas que distribuyen desde un 5% a más de un 50% en estos tiempos de la pandemia viral a pesar del derrumbe de nuestra economía, argumentando que se debe a un ajuste de precios por la devaluación del colon, a la inflación o por aumento de los mismos hechos por los laboratorios internacionales que les proporcionan el producto. Estos incrementos en los precios no son controlados ni por el Ministerio de Economía ni por el de Salud, que mantiene un silencio muy triste al respecto. Quisiéramos que, el Ministerio de Salud, nos proporcionara los precios que tienen diversos medicamentos esenciales, en México, España o Centroamérica y los comparara con los nacionales. Así por lo menos, eso permitiría evidenciar los abusos que se dan en nuestro país.

Debe pues quedar muy claro que la Industria Farmacéutica Internacional ( y la Nacional) no es altruistas, este es un tremendo negocio de los mejores del mundo en cuanto a ganancias y no son empresas al servicio de la salud como quiere se les reconozca, y tan poderosas que por ejemplo en los Estados Unidos, el gobierno y su dependencia el Departamento de Control de Drogas y Alimentos conocido como FDA, que controla los procesos de investigación y autoriza sacar a los diferentes medicamentos y vacunas al mercado; no tiene control sobre los precios y son los mismos laboratorios los que lo fijan siendo por ello tan elevados.

Y para finalizar debo señalar que, no todos los medicamentos procedidos de gran fama de las transnacionales son verdaderamente efectivos. Una encuesta en Francia demostró que, de las docenas de medicamentos introducidos a ese país anualmente, solo uno en diez, era calificado de “excelente” o que aportaba algo valioso y en cambio en 524 medicamentos analizados en diez años, se señaló que, no aportaban nada nuevo y algunos con frecuencia tenían efectos secundarios serios o eran de alto riesgo y peligrosos para la salud. De hecho, las Trasnacionales Farmacéuticas, han sido muchas veces acusadas y condenadas, por haber sacado al mercado una sustancia peligrosa.

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