Julieta Dobles.

Del libro Desde la alta ventana de los años
(Editorial de la Universidad de Costa Rica, San José, 2020)

 

Complicidades del vino

Cuando toqué a las puertas de España
siguiendo las huellas de mis abuelos emigrantes
y conocí el seco corazón de Castilla,
pródigo en olivos y viñedos,
surgiste, vino, como un acre y aromoso legado,
ante mi paladar habituado a tropicales conjuros.

¡Qué viñedos de promesa en esas tierras desnudas!
¡Cómo mi sangre se hace vino
al celebrar dulzuras, sequedades,
espumas que son gloria del paladar,
identidad que me abraza y me conforta!

Y esos linajes mediterráneos
que vamos despertando
en este brindis a la vida,
esperado y diario, si,
a la vida,
desde esas costas hechas lumbre,
doquiera mis ancestros alimenten
esa curiosidad celebrante
del asombro y estupor interminables.

Vino:
celebración desde la entraña de la amistad,
desde el huerto del poema,
desde ese itinerario que
abre sus puertos
interminablemente luminosos,
hacia el oleaje de migraciones hondas
que hoy se da en ambas direcciones del Atlántico.
Alzo mi copa imaginaria
y brindo, simplemente,
por el amor, la poesía y el sueño
de sabernos inmortales y lúdicos, o
gloriosamente musicales,
confortados por tu escanciar divino
que todo lo perdona.