Julieta Dobles Yzaguirre.

Una viajera demasiado azul

    Tengo, bajo mis senos,
    entre mi cuerpo donde
    todo moreno gesto palidece
    en eterna tensión de danza y beatitudes,
    una impaciente huésped que palpita de ansia
    ante paisajes nuevos y ríos qué inaugurar,
    una viajera demasiado azul,
    niña que fui, saltando
    en la espuma de gozo de los mares,
    mujer que soy, amando
    paisajes recién creados
    con todo el entusiasmo de los advenimientos.

    Ella hace zozobrar mi corazón
    en cada muelle abierto que convida,
    con su salobre gusto a lejanías.
    En cada andén sin nombre,
    donde el silbido largo de los trenes del mundo
    crea ventanillas que pasan velocísimas
    y nos llaman y ofrecen los dones de la tierra.
    Desde cada aeropuerto y su viento impuntual,
    pie del aire profundo e infinito
    que nos recogerá en su mano abierta,
    traspasando latitudes, horarios,
    diminutas señales del hombre y sus cuidados
    para intentar asir el universo.
    Así, pasajeros de la noche al día,
    en un sólo segundo de asombro y altitudes
    nos sorprende allá abajo
    la curva luminosa de la Tierra,
    perfil de la alborada en el total silencio
    de la noche y su música inconclusa.

    Una viajera demasiado azul
    que discurre parajes y caminos
    y que va recogiendo voces,
    afectos, músicas humanas
    en su mochila de eterna caminante
    que no se detendrá,
    ni ante al puerta inmóvil de la muerte
    y su gozne secreto, inevitable
    como la misma vida,
    móvil, atónito, incesante río
    del que somos apenas viva espuma.


  

Julieta Dobles Yzaguirre

Por Julieta Dobles Yzaguirre

Poeta, escritora y educadora, cinco veces ganadora del Premio Nacional Aquileo J. Echeverría y del Premio Nacional de Cultura Magón 2013.​