Julio Revollo: La accidentada conferencia de Marquina

Marquina Angulo había nacido en Barcelona en 1879. Aun cuando en su juventud escribió un drama lírico en catalán, no se suma al movimiento modernista de Cataluña; compuso su obra en castellano y, sobre todo, en su teatro histórico en verso, fue el cantor del Cid Campeador y de la España mística e imperialista.

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Julio Revollo AcostaGenealogista

El 13 de agosto de 1946, el Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica, tomando en consideración la anunciada visita del poeta y dramaturgo español Eduardo Marquina Angulo y, estimando oportuno conseguir que dicte unas conferencias patrocinadas por la Universidad, acuerda dirigirse a la Legación de España para lograr dicho propósito.

Marquina Angulo había nacido en Barcelona en 1879. Aun cuando en su juventud escribió un drama lírico en catalán, no se suma al movimiento modernista de Cataluña; compuso su obra en castellano y, sobre todo, en su teatro histórico en verso, fue el cantor del Cid Campeador y de la España mística e imperialista. Inició su labor literaria con la publicación de varios poemarios como uno de los más destacados poetas del modernismo español. Escribió, además, una mayoría de dramas históricos en verso y muy representativos del teatro poético español.

Eduardo Marquina Angulo
(rincondepoetasmajo.blogspot.com)

El jueves 29 de agosto de 1946, procedente de Colombia, en donde asistieron a la toma de posesión del presidente Mariano Ospina Pérez, llegan al aeropuerto internacional de La Sabana, el poeta  Marquina Angulo, y el profesor de la Universidad Central de Madrid, Ciriaco Pérez Bustamante, quienes son recibidos por el secretario de Educación Pública, profesor Hernán Zamora Elizondo, y el ministro de España don Rafael de los Casares y Moya (futuro conde de Rábago)

Al día siguiente se anuncia en los periódicos, el ciclo de conferencias, que darán los literatos españoles a las 20 horas, en el Teatro Nacional:

Lunes 2 – Eduardo Marquina

El Amor y la Mujer en las letras españolas

            Martes 3 – Ciriaco Pérez Bustamante

           Sobre la Originalidad de la Cultura Española

           Viernes 6 – Eduardo Marquina

           La Poesía de San Francisco de Asís

          Sábado 7 – Ciriaco Pérez Bustamante

          La Gesta Americana en la Retórica del Siglo XVI

La Ultima Hora, en su edición del 30 de agosto, menciona en su primera página que el Teatro Nacional se le quitó a don Joaquín García Monge, quien iba a dictar una conferencia, para dárselo al “fascista Eduardo Marquina” y que “en la tarde de hoy se le advertirá al Congreso Universitario, las consecuencias de que la Universidad Nacional invite a Marquina a dictar su conferencia”. Más adelante, expresa que:

“…Marquina ha sido enviado a América por los alemanes que hay en España, y que dirigen el aparato de propaganda de Franco. Se le envió, primeramente, en misión oficial, a representar al payaso de boina ante el gobierno conservador y godo de Colombia. De ahí salió para realizar una jira de oscura propaganda fascista en diversas repúblicas. Entre ellas, Costa Rica. Lo que no sabe Marquina, ni Casares de la Moya, es cómo le va a ir aquí. Ya ha surgido el primer hecho que ha llenado de indignación a los intelectuales, a los estudiantes, a los trabajadores, a los maestros y profesores. Para el 2 de setiembre, el maestro don Joaquín García Monge iba a dictar en el Teatro Nacional una conferencia auspiciada por el Centro de Maestros llamado Eugenio María Hostos, integrado por profesores, intelectuales y maestros costarricenses, de tendencias democráticas y culturales. Sin embargo, ya don Joaquín no podrá dictar su conferencia por la sencilla razón de que, para ese día, a Marquina se le había dado el Teatro Nacional, nuestro teatro, para que dictara una conferencia que él titula poética, pero que en el fondo será un elogio del fascismo encubierto, porque para eso le pagan. El suceso ha indignado a todos quienes lo conocen. Pero hay más: en la tarde de hoy, en el Congreso Universitario, varios estudiantes y profesores se levantaron para advertir que no responden de las consecuencias que puedan derivarse del inadmisible hecho que la Universidad de Costa Rica invite al poetastro español a dictar conferencias o que siquiera las auspicie. Sabemos que estudiantes y profesores han formado un frente común, aliado a intelectuales y trabajadores, para demostrarle a Marquina que el hombre más odiado de los costarricenses es Francisco Franco. Indudablemente, el incidente con Marquina traerá cola. Veremos qué pasa”.

Con relación a la cancelación del Teatro Nacional al profesor Joaquín García Monge, la secretaría de Educación Pública aclara que, cuando el secretario del Despacho, profesor Zamora Elizondo, cedió el uso del teatro para la conferencia del poeta Marquina, ignoraba que ya había sido cedido a la conferencia del profesor García Monge y tan pronto se enteró del incidente, se comunicó con el dicho profesor para ofrecerle las más amplias excusas.

En el periódico La Última Hora, el estudiante universitario,  Álvaro Montero Vega, manifiesta:

“El arribo a Costa Rica de Eduardo Marquina, mal poeta y buen franquista, constituye una vergüenza nacional y el hecho de que nuestra Universidad pretenda auspiciar sus conferencias sonroja nuestro espíritu de estudiantes rebeldes…Y aun cuando fuera el más brillante de los poetas españoles, su poesía está manchada con la traición al pueblo, y a los poetas del pueblo… A Eduardo Marquina le decimos que su planta ha pisado un suelo de hombres libres y conscientes que lo repudian y que gritan “Viva Federico García Lorca”.

En la noche del 31 de agosto, desde la radiodifusora La Voz de la Víctor; los intelectuales Carlos Luis Sáenz, Emilia Prieto, Corina Rodríguez y Eunice Odio se dirigen al pueblo costarricense para dar a conocer quién es el poeta falangista y colaboracionista Marquina.

En La Tribuna del 1 de setiembre, aparece un largo escrito firmado por el señor José Antonio Zavaleta, en el cual expresa:

“Grumete de la balandra mercenaria de Falange, Eduardo Marquina hace un alto en Costa Rica, trayendo en el bolsillo el fementido mensaje de hispanidad, soltado por la cáfila franquista como red que se tiende para incautos.

Y así llego la noche del lunes 2 de setiembre. La Prensa Libre, al informar acerca el evento, expresa:

“Acudimos al Nacional, llevados por nuestra acuciosidad periodística y bajo la intuición de que algo iba a ocurrir, ya que el plan de saboteo contra la conferencia era voz pública en la capital. Y también, por qué no, para oír a Marquina y que aún deslucidos por su actuación bajo el régimen de Franco, los méritos literarios del conferenciante, justificaban nuestro interés.

El Teatro estaba lleno como para un día de gala. Con solo una ojeada se notaba que las invitaciones habían sido hechas personalmente, con cuidadosa selección, bajo el control de la Secretaría de Educación Pública, y con cuyos auspicios había aceptado dictar la conferencia el señor Marquina.

Entre los concurrentes se notaba a gran parte de la colonia española de tendencia franquista. Cuerpo diplomático en pleno, altos dignatarios de la iglesia, alto elemento oficial, encabezado por el Presidente de la República, su señora esposa y dos de sus señoritas hijas; así como  numerosas familias costarricenses sin distinción de ideologías políticas, ya que entre ellas pudimos comprobar la asistencia de numerosos y destacados elementos de izquierda.

Como dijimos, estaba lleno el Teatro, a pesar de que en la plazoleta frente al mismo se estaban congregando numeroso grupo en son de protesta. Después de los timbrazos de rigor, anunciando que se iba a levantar el telón, y cuando el silencio era completo en la sala, se oyeron gritos estentóreos y una multitud en baraúnda infernal y dando vivas a la República y mueras a Franco, irrumpió dentro de la sala, llenado el pasillo del lunetario, hasta el espacio destinado a los músicos. Entonces el escándalo se hizo general. A los gritos desaforados de los asaltantes, contestó el público del lunetario y palcos. Se exaltaron los ánimos llegando a las agresiones personales. Unas señoras gritaban y otras se disponían a abandonar el teatro… Alzando la voz entre la gritería alguien se subió al escenario desde donde comenzó una diatriba contra el conferenciante, contra los asistentes, contra la política el gobierno en este caso… y no pudimos oír más porque en eso llegaron al lunetario varios piquetes de policía dispuestos a sacar los revoltosos de buena o de mala manera. Entonces brillaron las cinchas, algunos ciudadanos las sintieron contra sus costillas; volaron sillas por el aire y fueron prendidas y lanzadas varias bolsas de magnesio que simulaban pequeños incendios, lo que acabo de asustar a lo más timoratos”.

Una vez restablecido el orden en la sala, se levantó el telón y apareció el conferencista acompañado del secretario de Educación Pública, profesor Hernán Zamora Elizondo, quien realizó la presentación del señor Marquina, iniciándose seguidamente la esperada conferencia. Cuando el público se encontraba más atento, se oyó un grito en la sala: “Viva Federico García Lorca” seguido de “Abajo ese poetastro indecente”. Por supuesto, el causante del grito fue sacado inmediatamente y puesto en la puerta del teatro y sin otros contratiempos terminó la conferencia.

Los asistentes dudaban en salir del teatro, pues desde la calle tiraban tomates, verduras y otros objetos. El presidente Picado Michalski y su familia abrieron el camino de salida y poco a poco le siguieron los asistentes quienes solamente sufrieron algunos daños en su vestimenta, no así el representante diplomático del Brasil,  don Antonio Cándido  da Cámara Canto, quien fue agredido por un grupo de exaltados elementos de la extrema izquierda, quienes aprovecharon esta ocasión para protestar así contra las medidas adoptadas recientemente por el gobierno brasileño contra los comunistas.

Posteriormente, se lleva a cabo una cena en la Legación de España, a la cual asisten muchos de los asistentes al Teatro, quienes llegan con sus camisas

ensangrentadas” por los tomatazos recibidos.

Los periódicos del día siguiente, expresan en su primera página:

“Divertidísima la función de Marquina. Grupo de estudiantes y de trabajadores antifranquistas gozaron durante 25 minutos “cogiendo de Mona” a los franquistas encabezados por Marquina y por Cáceres de la Moya. Los mejores poetas de Costa Rica participaron en el jolgorio inventando “juegos” para burlarse de los rollizos industriales que de un momento a otro se enamoraron de la poesía. Los estudiantes entraron al Teatro Nacional a la fuerza, porque se les había prohibido la entrada, y adentro gritando “vivas a García Lorca”, el gran poeta asesinado por los franquistas, organizaron la juerga. En medio de carcajadas estruendosas, los poetas costarricenses, los estudiantes, los trabajadores., le tiraron tomatazos a los franquistas.” (La Última Hora).

“Herido anoche por los comunistas el Ministro del Brasil. En el ataque que dirigieron contra el Teatro Nacional para impedir que el poeta Marquina diese su conferencia, agredieron a muchas personas y entre ellas al distinguido diplomático, que asistió al acto con su señora esposa. Poco antes de comenzar la conferencia, irrumpieron en el teatro, derribando a los porteros. La policía cincha en mano los desalojó del teatro, pero a la salida volvieron al ataque, lanzando piedras y profiriendo duras expresiones contra los asistentes al acto, varios Secretarios de Estado con sus familias, diplomáticos, el Arzobispo, hombres de letras, etc. Fuente en este momento cuando se produjo la censurable agresión al representante extranjero. Hubo un disparo y también resultó herido don Gerardo López, de la Librería López” (Diario de Costa Rica).

“En barahúnda incontenible fue asaltado el Teatro Nacional. Elementos comunistas y exaltados antifranquistas irrumpieron anoche en la sala de nuestro coliseo provocando un espectáculo no visto nunca en Costa Rica. Gritos, maldiciones, crucetas, sillas y pequeñas bombas de magnesio llenaba el lunetario y palcos, entre la indignación y el temor de los asistentes. Varios heridos y algunos vestidos deteriorados fueron los daños materiales de dicha escaramuza. La actitud de las autoridades fue de una pasividad incomprensible, ya que, si el Gobierno había organizado la función, el Gobierno debiera haberse hecho garante ante los concurrentes”. (La Prensa Libre).

“En un fenomenal escándalo terminó la conferencia del poeta franquista Marquina. Gran número de elementos antifascistas se situaron en el Teatro Nacional y comenzaron a lanzas vivas a la República Española, a García Lorca y  a las grandes figuras de la poesía y la intelectualidad inmoladas por Franco. Elementos reconocidamente falangistas, los mismos que antes de estallar la guerra hacían ostentación de su adhesión a Hitler y Mussolini, protestaron a su vez y esto dio lugar a que se produjeran numerosos incidentes, cambios de golpes y agresiones. La policía trato de mantener el orden y se vio precisada a intervenir practicando algunas detenciones. Causa extrañeza en los medios antifascistas el hecho de que habiendo el Congreso pedido el rompimiento de relaciones con el régimen falangista y existiendo en el país un sentimiento general de hostilidad para la dictadura española, último vestigio del nazi fascismo, elementos oficiales hayan patrocinado las conferencias del diplomático enviado por Franco. (La Tribuna)

El presidente Picado Michalski, en declaraciones brindadas al día siguiente, manifiesta que el Gobierno deplora mucho lo ocurrido, tanto por la mortificación que ello pueda haber producido al señor ministro de España y al ilustre conferencista, como porque las consecuencias del incidente alcanzaron al representante diplomático del Brasil. Más adelante expresa que ha dado  instrucciones para que de inmediato se levante una información minuciosa sobre los sucesos, a efecto de que quienes resulten responsables sean sometidos a la sanción de los tribunales.

Por otro lado, la Municipalidad de San José, en sesión celebrada el martes 3, conoce y aprueba la moción que dice:

“La Municipalidad del cantón de San José, como representación genuina de la ciudad capital de Costa Rica, considera non grata la presencia en ella de Eduardo Marquina, porque este sujeto es un agente pagado del régimen fascista de Franco y en tal carácter, insulta los sentimientos democráticos de la ciudad de San José”.

Varias fuentes denuncian que en el zafarrancho del Teatro participaron altos funcionarios de la Caja Costarricense de Seguro Social, entre los cuales se destacaron Ignacio de la Cruz, quien levantó tribuna desde el “bumper” del automóvil presidencial, Fabián Dobles y Estela Peralta, destacándose el doctor comunista Rodolfo Pomeranz, quien ha sido calificado en diversas ocasiones como agitador internacional.

Lógicamente, como consecuencia del escándalo del lunes 3 en el Teatro Nacional se suspende el resto de las conferencias, así como varios agasajos programados en honor del señor Marquina en la Escuela España, y el Liceo de Costa Rica.

El miércoles siguiente se reúnen en la Nunciatura Apostólica los jefes de misión diplomática, a efecto de analizar ampliamente acerca de la agresión de que fuera objeto al representante de Brasil y la señora de  Cámara Canto. Los diplomáticos consideran grave la circunstancia de que fue el propio Gobierno el que los invitó a un acto cultural y luego sabiendo de que se intentaba impedir que el señor Marquina que diera su conferencia, no tomó las precauciones el caso a fin de impedir los actos de irrespeto y agresión a las personas que asistieron al evento. Después de una larga sesión, acuerdan:

“El Decano del Cuerpo Diplomático presenta al Honorable Señor Encargado de Negocios del Brasil, el testimonio de su plena solidaridad y simpatía ante la deplorable agresión que sufriera durante los sucesos acecidos en esta Capital, la noche del 2 de los corrientes, y, con relación a ella, le expresa los sentimientos de su más enérgica protesta. Igualmente acuerda delegar en su ilustre Decano, el encargo de transmitir al Excelentísimo Gobierno de Costa Rica, el contenido de la presente manifestación. San José, 6 de  setiembre de 1946. Luis Centoz Decano del Cuerpo Diplomático”.

Dos meses y medio después de su estadía en Costa Rica, el poeta Marquina muere en Nueva York el 21 de noviembre de 1946, a los 70 años de edad, cuando se disponía a regresar a España después de su gira latinoamericana.

Fuentes de consulta

  • Biografiasyvidas.org
  • Diario de Costa Rica de 30 de agosto; 3, 4, 5, 6, 7 y 8 de setiembre de 1946.
  • La Prensa Libre de 31 de agosto; 3,4 y 6 de setiembre de 1946.
  • La Tribuna de 31 de agosto; 1, 3, 4, 7 y 9 de setiembre de 1946.
  • La Última Hora de 28, 30 y 31 de agosto; 2, 3, 6, y 10 de setiembre de 1946.
  • Cu.ucr.ac.cr
  • Wikipedia.org
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