Julio Revollo: La cumbre presidencial

Al embajador Alvar Antillón Salazar

0

Julio Revollo AcostaGenealogista

En octubre de 1962, a iniciativa de los Estados Unidos de América, el Consejo de la Organización de Estados Americanos (OEA), convoca a una reunión informal de los Cancilleres Americanos, a celebrarse en la ciudad de San José, para conocer la situación de Cuba, aprovechándose dicha ocasión, para que los cancilleres centroamericanos discutan la iniciativa del gobierno de Guatemala, realizada un año antes, de celebrar una reunión de los presidentes del istmo centroamericano con el presidente de los Estados Unidos, ofreciéndose Costa Rica como la sede de la reunión.

Presidente Kennedy

Posteriormente, se realizarán varias reuniones en San Salvador, Tegucigalpa y Washington, con el objeto de, preparar la mencionada reunión y, del 10 al 13 de enero de 1963, se reúnen en San José los ministros de Relaciones Exteriores de Costa Rica, Daniel Oduber Quirós, de El Salvador, Héctor Escobar Serrano, de Guatemala, Jesús Unda Murillo, de Honduras Roberto Perdomo Paredes, de Nicaragua, Alfonso Ortega Urbina, y de Panamá, Galileo Solís, para definir y pulir la agenda de la Cumbre Presidencial que habrá de celebrarse del 18 al 20 de marzo siguiente, con la asistencia de los presidentes John F. Kennedy de los Estados Unidos de América, Francisco J. Orlich Bolmarcich de Costa Rica, Julio Adalberto Rivera Carballo de El Salvador, Miguel Ydígoras Fuentes de Guatemala, Ramón Villeda Morales de Honduras, Luis A. Somoza Debayle de Nicaragua, Roberto F. Chiari Remón de Panamá y, como invitado especial,  el presidente electo de Nicaragua, Rene Schick Gutiérrez.

Los periódicos del viernes 15 de marzo publican acerca de la continua erupción del volcán Irazú. Se nota una espesa columna de humo negro que brota ininterrumpidamente de sus dos cráteres y se escuchan varias explosiones considerables. El sábado 16 se publica el siguiente mensaje:

“Con ruego de darle publicidad correspondiente, ruégole comunicar a la ciudadanía en general que, con motivo de los últimos acontecimientos ocurridos en el Volcán Irazú, se ha declarado esta zona de peligro. Por tal motivo se ruega abstenerse de hacer visitas a dicha zona. Atentamente, Eladio Alonso Andrés, Gobernador”.

Casi nadie presta atención. Todo el interés está centrado en la reunión presidencial y la llegada del presidente Kennedy.

Ese mismo día, el presidente Orlich y señora y el canciller Oduber Quirós y señora, a quienes acompaña el embajador de los Estados Unidos, señor Raymond Telles y señora, se trasladan en helicóptero al portaaviones USS Wast, que se encuentra frente a la costa costarricense del Caribe como soporte a la visita del presidente Kennedy. A su llegada al navío se les recibe con los honores correspondientes y luego participan de la recepción que el capitán y la alta oficialidad le ofrecen. Durante su estadía en el barco, se realiza un simulacro de ataque submarino. En horas de la tarde, los invitados se regresan en helicóptero a San José.

Los cables internacionales comunican que el presidente Kennedy ha salido de Washington con destino a Palm Beach en Florida, en donde descansa y navega en el lago Worth en el yate presidencial, antes de viajar a la cumbre presidencial en San José. Se reúne con los miembros de la delegación estadounidense encabezada por el Secretario de Estado, Dean Rusk, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, J. William Fulbright, y el asistente del secretario de Estado para Asuntos Interamericanos, Edwin M. Martin.

El sábado 16 de marzo, el presidente Orlich dirige en horas de la noche, un mensaje a los costarricenses en el cual expresa:

“… Aquí en San José nos reuniremos los gobernantes del istmo centroamericano en compañía del señor Presidente de los Estados Unidos a deliberar y buscar fórmulas y medios para llevar la democracia en nuestros países a su plena madurez, traduciéndola efectivamente en libertad y pan para nuestros pueblos.

Nos reunimos, no en son de guerra contra otros pueblos. Nos reunimos a cerrar filas a favor de la libertad y bienestar del hombre en nuestros países o en cualquier parte de la tierra.

Nos reunimos a tratar de hacer juntos, lo que aislados o hemos podido realizar en el grado y con la celeridad que las necesidades de nuestros pueblos mandan.

Nos reunimos conscientes del respeto que la soberanía de cada una de nuestras naciones impone a las demás, seguros de encontrar planes de cooperación digna entre nuestros países y de poder conjugar los recursos naturales, materiales y espirituales que, en forma diversa, la Providencia ha distribuido entre nosotros.

Nos reuniremos olvidando resentimientos, y aprovechando del pasado sus saludables experiencias y el patrimonio cultural que nos legó.

Nos reunimos mirando hacia el futuro en espíritu de fraternidad, con la esperanza y la determinación de impulsar el sistema de vida democrático y la libertad humana, que fueron los ideales a los cuales se consagraron nuestras naciones al adquirir su independencia.

No escapará a la percepción de mis conciudadanos la magnitud de los propósitos que llevamos a una mesa común de serena deliberación, llena de responsabilidad histórica. No se les ocultará a los costarricenses el gran significado de la reunión que va a tener lugar en estos días en la capital de nuestra patria, sobre todo si se considera este acontecimiento en la hora crucial que vive el mundo, convulso por los dolores del alumbramiento de una vida mejor…

Presidente Francisco J. Orlich

La delegación de Costa Rica a la Conferencia está integrada por el presidente Orlich Bolmarcich, el canciller Oduber Quirós, los ministros de Economía y Hacienda, don Raúl Hess Estrada, y de la Presidencia, don Mario Quirós Sasso, el embajador en los Estados Unidos, don Gonzalo J. Facio Segreda, los asesores económicos del Gobierno, don José Figueres Ferrer y don Jaime Solera Bennett, los secretarios de los partidos políticos mayoritarios, don Fernando Lara Bustamante por el Unión Nacional, don Guillermo Villalobos Arce por el Republicano y don Carlos Luis Jiménez Maffio por Liberación Nacional, el presidente del Banco Central, don Carlos Manuel Escalante Durán y el director de la Oficina de Planificación don Bernal Jiménez Monge. Al mismo tiempo, se integra una secretaría general de la Conferencia, bajo el mando del director de Asuntos Exteriores, don Alvar Antillón Salazar.

Así las cosas, el domingo 17 de marzo, a las 11:20 horas, comienzan a llegar al aeropuerto internacional de El Coco los gobernantes centroamericanos, siendo el primero de ellos el general e ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes de Guatemala, a quien acompaña su esposa doña María Teresa Laparra de Ydígoras, seguido del presidente de Panamá doctor Roberto F. Chiari Remón, del presidente de Honduras doctor Ramón Villeda Morales y su señora doña Alejandrina Bermúdez de Villeda, del presidente de El Salvador, teniente coronel Julio A. Rivera Carballo y, de último, el presidente de Nicaragua ingeniero Luis A Somoza Debayle y su esposa doña Isabel Urcuyo de Somoza acompañados del presidente electo, doctor René Schick Gutiérrez. Son recibidos por el presidente don Francisco J. Orlich Bolmarcich y su señora don Marita Camacho de Orlich, así como por el canciller don Daniel Oduber Quirós y su señora doña Marjorie Elliot de Oduber.

Los actos de recibimiento son bastante sencillos. Una vez saludados al pie de la escalerilla, departen durante breves momentos y se despiden para ser conducidos al lugar de su alojamiento, siendo acompañados por el delegado del Gobierno designado al efecto. En estos recibimientos no se realiza ninguna clase de honores militares ni protocolares, los que se llevarán a cabo en el aeropuerto de La Sabana a día siguiente.

Presidente Rivera
Presidente Ydígoras
Presidente Villeda
Presidente Somoza
Presidente Chiari

Por motivos de seguridad, se dispone que los mandatarios visitantes sean alojados en diferentes residencias particulares. El presidente Kennedy en su embajada en Escazú y dispone de una oficina en dos pisos del Gran Hotel Costa Rica; el presidente Chiari en el anexo del Hotel Europa en San José; el presidente Ydígoras y señora en la residencia de la familia Guardia Vásquez camino a Curridabat; los presidentes Somoza y señora, así como el presidente electo Schick, se hospedan en la residencia de la familia Vargas Rohrmoser en San Francisco de Goicoechea. Lamentablemente no recuerdo en donde se hospedan el presidente Villeda y señora y el presidente Rivera.

Como cooperación al evento, la Costa Rica Machinery Co. Inc. y la Ford Motor Co. hacen entrega a la Cancillería de 5 vehículos Ford Fairlane 500, equipados a todo lujo y confort, para que sean usados por los presidentes visitantes durante su estadía en San José. Por su parte, la Compañía MATRA cede gratuitamente al Gobierno, una potente planta eléctrica para que sea instalada en el Teatro Nacional, y así tener la seguridad de que la energía no faltará en ningún momento durante el evento.

El tránsito capitalino está a cargo de la Asociación de Scouts de Costa Rica, que destina 200 de sus muchachos para dirigir el movimiento de vehículos y peatones en la ciudad capital, los cuales acampan en La Sabana, corriendo a cargo de la Fuerza Pública la alimentación y el equipo que se necesite.

La Municipalidad de Escazú publica en todos los periódicos un aviso de “la mejor bienvenida” al presidente Kennedy, sabiendo que va a residir en ese cantón durante su estadía en Costa Rica y el gran honor que eso representa.

En horas de la mañana del lunes 18, el “Air Force One” con el presidente Kennedy y su delegación, abandonan el territorio estadounidense con destino al aeropuerto de El Coco. Cazas a reacción F-105 vienen escoltando el avión a partir de su cruce por el golfo de México, así como sobre los espacios aéreos de México, Belice, Honduras, Nicaragua y, finalmente, Costa Rica. Acompañan a esta formación otro avión de transporte 707 colmado de instrumentos electrónicos y un avión tanque para que, si fuera necesario, reabastecer de combustible a los cazas.

En San José, a las 9:30 horas, llega al Salón Dorado de La Sabana, el presidente Orlich y su Gabinete. Los mandatarios centroamericanos, son recibidos en la puerta principal por el viceministro de Relaciones Exteriores, don Mario Gómez Calvo, acompañado de miembros de la Dirección General de Protocolo de la Cancillería. Una vez todos reunidos, el presidente Orlich baja a la tribuna presidencial ubicada frente a la pista del aeropuerto. Honores militares e himno nacional. Inmediatamente los señores Jefes de Estado de El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá llegan a la Tribuna a los intervalos necesarios, mientras se presentan honores militares e himno nacional de cada país.

Al mismo tiempo, en el aeropuerto de El Coco, el canciller Oduber Quirós acompañado por el embajador de los Estados Unidos, señor Raymond Téllez, y el presidente de la OEA, licenciado Gonzalo J. Facio Segreda, recibe al presidente Kennedy y a la delegación oficial de los Estados Unidos de América, con quienes se traslada en helicóptero hasta el frente de la tribuna presidencial en La Sabana.

El presidente Orlich Bolmarcich, a nombre de los mandatarios centroamericanos, presenta un cordial saludo al presidente Kennedy y expresa que:

“Es sabido que en esta porción de continente hay masas desprovistas de todo. Hay una inquietud y un anhelo de superación. Esas masas consideran que ya no se pueden seguir aplicando las normas del siglo pasado. A esas gentes ya no se les puede seguir considerando como simple factor económico. Ellos desean que, en este siglo del avance de la tecnología, de las condiciones económicas que tiene el mundo, se les considere no como seres exclusivamente económicos, sino como seres humanos. A eso señor Presidente ha venido usted aquí: a trabajar con nosotros”.

Al agradecer las palabras del presidente Orlich, manifiesta el presidente Kennedy:

“Hace casi cinco siglos que Cristóbal Colón zarpó de las costas de Panamá –después de haber descubierto Costa Rica- y regresó a España por última vez. A este su cuarto y último viaje lo llamo él “el alto viaje”. Hoy nosotros venimos a Costa Rica en un alto viaje, un viaje tan difícil, tan peligroso y tan lleno de incertidumbre como el primero que dio vida a este Nuevo Mundo. No buscamos sojuzgar nuevas tierras, sino la libertad de nuestras viejas Repúblicas –no la esclavitud de pueblos extraños, sino la conquista de los conocidos enemigos como son la pobreza y la injusticia- no la acumulación de oro para unos pocos, sino una vida mejor para nuestros pueblos. He viajado hasta aquí, en pocas horas, sobre un mar que toca las costas de todas nuestras naciones, con excepción de una –un mar cuya historia encierra las antiguas tradiciones y logros, la nueva esperanza y peligros, que hoy nos unen. El Caribe ha presenciado los viajes de Miranda y el exilio de Bolívar. Por sus aguas viajó Martí, el último de los grandes libertadores. En él se encuentra la primera nación latinoamericana que obtuvo su independencia. Es el actual escenario de nuevos estados que van logrando su independencia; y es el hogar de un antiguo socio que temporalmente ha perdido su libertad en manos de la dominación extranjera…Vengo a reunirme con nuestros vecinos centroamericanos en momentos en que ustedes se acercan más a su propia unión regional –la unión que fue el sueño de hombres como Morazán en Honduras, Delgado en El Salvador y Barrios  Guatemala,- quien dijo que la unión centroamericana era “la única base sobre la cual se podía elevar la estructura de la República”. Ustedes ya están a punto de concluir la tarea de estructurar un mercado común de 13 millones de personas y, en asocio de Panamá, están constantemente fortaleciendo esos lazos que prometen una vida más abundante para todos…”

Una vez terminados los discursos, el presidente Kennedy saluda a cada uno de los presidentes y, posteriormente, el gobernador de San José, don Fernando Figuls Quirós, hace entrega al presidente Kennedy de las Llaves de la Ciudad.

Los periódicos destacan en sus primeras páginas:

“250.000 mil personas aclamaron a Kennedy. Una enorme multitud se concentró ayer en el costado oeste de La Sabana y en el Paseo Colón para dar la bienvenida al Presidente de los Estados Unidos, señor Kennedy.  Gran demostración de fe democrática dio ayer el pueblo de Costa Rica, cuando a una sola voz y en apoyo de los programas del Presidente Kennedy, ahogó en sus gargantas el grito de ¡Bienvenido Kennedy! Estudiantes de todos los colegios y escuelas del país formaron guardia de honor en el momento en que llegaba al aeropuerto de La Sabana, el Jefe de Estado norteamericano. Veintiún cañonazos disparados mientras la banda de San José d tocaba el Himno de los Estados Unidos, dieron la bienvenida oficial al señor Presidente de los Estados Unidos”. (Diario de Costa Rica)

“Nunca en la historia de Costa Rica hubo tan espontánea manifestación como la que rindió ayer el pueblo costarricense –dando una elevada nota de civismo- para recibir el Presidente Kennedy y homenajear a los Presidentes de Centroamérica y Panamá. Se calcula que entre 250.000 y 300.000 personas se congregaron en La Sabana, el Paseo Colón y la Avenida Central hasta la Casa Presidencial, para la gigantesca manifestación”. (La Nación)

“Una gigantesca multitud llenó la explanada de La Sabana, el Paseo Colón, la Avenida Central y calles que daban a la avenidas primera y segunda, en una concentración pública jamás vista en el país. EL ORDEN Y LA ALEGRIA DIERON UN MARCO DE MARAVILLA en el sensacional recibimiento tributado al Presidente de los Estados Unidos. Delegaciones de escuelas y de colegios tuvieron el privilegio de formar la guardia de honor que llevó a Kennedy desde el helicóptero hasta la tribuna presidencial”. (La República)

Terminada la ceremonia de bienvenida, los mandatarios abordan sus vehículos para desfilar por el Paseo Colón hasta llegar a la Casa Presidencial en donde se reúnen en privado.

Los mandatarios en la Casa Presidencial
De izquierda a derecha: Ydígoras Fuentes (Guatemala), Rivera Carballo (El Salvador); Chiari Remón (Panamá); Villeda Morales (Honduras); Kennedy (EE.UU.); Orlich Bolmarcich (Costa Rica); Somoza Debayle (Nicaragua); Schick Gutiérrez (Nicaragua).

Pasadas las 12 horas, el presidente Kennedy se traslada de la Casa Presidencial a su helicóptero, estacionado en un lote vacío en donde ahora se encuentra la Biblioteca Nacional, y los demás presidentes se regresan cada uno a su residencia o participan en algún evento privado.

El presidente Kennedy, almuerza con sus asesores y luego recibe a un grupo de ciudadanos estadounidenses en los jardines de la Embajada. Asimismo, recibe un grupo de boy-scouts quienes le hacen entrega de un pergamino de bienvenida y una delegación de jóvenes de las ligas pequeñas de béisbol, a quienes firma una pelota junto con el secretario de Estado Rusk.

Mientras tanto, en San José, y con la asistencia de todos los mandatarios centroamericanos, se lleva a cabo en los jardines de la Casa Amarilla, una ceremonia de confraternidad centroamericana, al sembrarse, con tierra guatemalteca, la Ceiba de la Libertad, traída por el presidente Ydígoras Fuentes. En seguida se devela una placa de bronce con una leyenda alusiva a la siembra del árbol que “libre crezca fecundo”. Finalizado el acto, el presidente hondureño invita a sus colegas a visitar el apartamento en que residió varios años exiliado de su patria, saliendo todos a pie por el Barrio de Amón causando conmoción a las personas con que se encontraban. La dueña del apartamento, doña Graciela Lizano de Matamoros, recibió con inmenso agrado a tan distinguidos huéspedes.

A las 16 horas, los Mandatarios y sus delegaciones, se trasladan al Teatro Nacional a la sesión de inauguración de la Conferencia, bajo la presidencia del Jefe de Estado de El Salvador, coronel Rivera Carballo.

Con brillantes y solemnidad se inaugura la sesión. Una numerosa concurrencia llena las lunetas, butacas y palcos del teatro que luce una hermosa iluminación y una sobria decoración con banderas. Por todas partes circulan fotógrafos y corresponsales de la prensa nacional y extranjera dispuestos a no perderse ningún movimiento de los asistentes. Cámaras de televisión y de cine estratégicamente situadas en todos los ángulos. El primero en ingresar es el presidente de El Salvador coronel Julio A. Rivera Carballo, a quien toca presidir la sesión. Después en sucesión, ingresan los demás presidentes saludados por el aplauso de los concurrentes, siendo el último en ingresar el de los Estados Unidos quien recibió una gran ovación.

Las damas del Garden Club de San José se encargaron de la decoración con flores del Teatro Nacional, especialmente de la sala principal en donde estarán los presidentes. Las escaleras son decoradas con guirnaldas de crisantemos amarillos y blancos. Se dice que se prescindió de flores aromáticas a pedido de dos de los mandatarios que son alérgicos. En el centro de la gran mesa ovalada muestra dos ceniceros de metal pintados de blanco, con sendos monumentales bouquets de las mismas flores.

Declarada abierta la sesión, hace uso de la palabra el presidente Orlich:

“En nombre de Costa Rica y del pueblo, os presento un fraternal saludo, e invoco sobre esta conferencia al Dios que adoramos con los pueblos cuyo bien venimos a promover. Es costumbre entre nosotros que el huésped sea soberano de nuestra casa. Así lo sois vosotros en el seno de nuestra patria, que os brinda, con sus encantos naturales, el respeto y el afecto de sus hijos”.

Inmediatamente, corresponde al presidente Rivera Carballo el uso de la palabra quien se refirió a la capital importancia de dar incentivos a la empresa privada. El presidente Ydígoras Fuentes, sorprendió al hablar sobre la devolución de Belice, saliéndose así de los términos de la agenda. El presidente Villeda Morales realizó un profundo análisis de la situación centroamericana (este discurso fue considerado el mejor por la prensa y los asistentes). El presidente Somoza Debayle se refirió a una financiación flexible para los programas gubernamentales, y el presidente Chiari Remón expresó la plena identificación de su país con los problemas y aspiraciones de Centro América. Y, por último, el presidente Kennedy se refirió a los objetivos de la Alianza para el Progreso, haciendo énfasis en que el sistema interamericano ha prevalecido y prevalecerá y que con hombres como Juan Rafael Mora se destruirá a los agresores de hoy.

Terminada la sesión, los presidentes se retiran a objeto de estar a las 20:30 horas en la Casa Presidencial, en donde ofrecen un banquete en honor del presidente Kennedy. Corresponde al presidente Ydígoras Fuentes decir las palabras de ofrecimiento. La ocasión sirve para que los Mandatarios sostengan un prolongado cambio de impresiones respecto de los puntos que se conocen en la Cumbre.

Texto de la invitación para el Banquete en honor del
Presidente Kennedy

Siendo las 12 de la noche termina el evento y los Presidentes son trasladados al lugar de su residencia.

El arreglo floral del comedor de la casa Presidencial estuvo también a cargo del Garden Club. En las consolas arreglos con anturios y el de la mesa principal con guarias moradas, adornadas con watsonias blancas.

El martes 19, el presidente Kennedy asiste a la misa oficiada a las 9 horas en la Catedral Metropolitana, en honor de San José, patrono de la ciudad, siendo recibido en la puerta principal por el arzobispo monseñor Carlos Humberto Rodríguez Quirós. El presidente Kennedy declinó sentarse en la silla presidencial en el presbiterio, y se sentó en uno de los lugares asignados a sus acompañantes. Poco tiempo después llegó el presidente Orlich. Al mismo tiempo, el presidente de El Salvador asiste a misa en la iglesia de San Bosco en San Francisco de Mata Redonda, reuniéndose después con los periodistas nacionales y extranjeros.

A las 9:30 horas primera sesión cerrada de trabajo plenaria en horas de la mañana, bajo la presidencia del mandatario hondureño, doctor Villeda Morales. Los presidentes se reúnen en el Salón Principal y los ministros y asesores lo hacen en otra sala.

La primera dama de Nicaragua, doña Isabel Urcuyo   de Somoza, realiza una visita a la Basílica de nuestra Señora de Los Ángeles en Cartago, haciendo entrega de todas las ofrendas florales que ha recibido.

A las 13 horas, el presidente Kennedy ofrece un almuerzo a sus colegas en la residencia de la Embajada en San Rafael de Escazú. En el momento del brindis, el señor Kennedy dice algunas palabras las cuales son contestadas por el presidente Somoza Debayle.

A las 15:00 horas, el presidente Kennedy, en compañía del presidente Orlich, se traslada para la entrega de 476 viviendas en el acto de inauguración de la Colonia El Bosque en el distrito de San Sebastián, financiadas por el Banco Interamericano de Desarrollo, con los fondos de la Alianza para el Progreso; así como de 6 unidades móviles de asistencia médico-rural y textos escolares Mesoamérica.

La entrega de las casas se realiza en un acto simbólico en que el presidente Kennedy entrega las llaves a la modista Mildred Dillon Barrows, con la presencia del presbítero Benjamín Núñez Vargas y del licenciado Eduardo Zúñiga Chavarría, presidente de la junta directiva y gerente, respectivamente, del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo. La bendición está a cargo del arzobispo de San José, monseñor Carlos Humberto Rodríguez Quirós.

El presidente Orlich se dirige a los asistentes:

“Es esta una oportunidad para que el presidente Kennedy y los senadores y representantes se den cuenta de que esta ayuda que nos dan es realmente efectiva y lo más positivo para combatir las doctrinas exóticas que nos amenazan”.

Manifiesta el presidente Kennedy:

“Celebramos aquí hoy una gran victoria, un triunfo del espíritu humano. Porque lo que habéis realizado aquí es tan importante como las mayores hazañas de los más famosos guerreros. Porque estas casas, estas unidades médicas, estos libros, están librando hoy al hombre, de siglos de subyugación por la miseria que encarceló su capacidad, minó su felicidad y les negó su dignidad. Constituyen un monumento a su firme determinación de destrozar esas ataduras. Constituyen un producto de su valentía en una lucha en la cual no existen desfiles triúnfales ni medallas honoríficas, pero de cuyo éxito depende el destino final de la libertad de este hemisferio”.

A las 15: 45 horas se dirige hacia su helicóptero para salir rumbo a la reunión en el Teatro Nacional cuando, súbitamente, camina hacia la multitud que empujaba el cordón de policía y se mezcla con la muchedumbre que le tendía la mano, lo palmoteaba y lo saludaba brincándose todos los mecates y barandas. Finalmente, caminó hacia el helicóptero entre las banderas que lo despedían. Posteriormente, El Bosque será bautizado con el nombre de Colonia Kennedy.

A las 16 horas se lleva a cabo la segunda y última sesión de trabajo, con carácter privado, la cual preside el presidente Kennedy. A las 18 horas el canciller Oduber Quirós da lectura de la Declaración de San José en sesión pública, con la asistencia de los Cancilleres, los ministros de Economía y de Integración Económica, así como de las delegaciones de las otras Repúblicas.

A las 20:00 horas los mandatarios asisten a la recepción buffet que ofrece el gobierno de Costa Rica en el Costa Rica Country Club.

En los periódicos aparece aviso de la Federación de Estudiantes Universitarios de Costa Rica, invitando a todos los estudiantes, profesores y funcionarios de la Universidad de Costa Rica y público en general, a acto que se realizará en la explanada de la Escuela de Ingeniería, Ciudad Universitaria “Rodrigo Facio”, a las 16 horas del día siguiente, con motivo de la visita del presidente de los Estados Unidos.

Los periódicos del miércoles destacan que ha llamado mucho la atención de que los presidentes Chiari de Panamá, Somoza de Nicaragua y el presidente electo Schick, se dieron, el día anterior un paseo por la avenida central, a diferente hora, solos y sin escoltas, habiendo sido aplaudidos y saludados por los transeúntes que los reconocieron.

El Diario de Costa Rica expresa en su editorial del 20 de marzo:

“Jamás ha estado el señor Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica más seguro que entre los doscientos cincuenta mil costarricenses que lo aclamaron durante el recorrido que hizo desde La Sabana hasta la humilde y vieja casona que aloja al representante de un pueblo noble, culto y ejemplar, como es el nuestro… un pueblo entero pone su seguridad personal, la seguridad del hombre más importante del mundo, en manos de escolares y de “boy scouts” y jamás, como entonces, estuvo más seguro el señor Kennedy, porque lo protegía el amor sincero de un pueblo que, sin ser estrictamente el suyo, cifra en él la fe, la esperanza, la seguridad de que la libertad y la democracia están seguras en la tierra”.

De las 8:30 a las 12 y de las 13:30 a las 15 horas del miércoles 20, el presidente Kennedy recibe en la residencia de la embajada a sus colegas para conversaciones bilaterales y, a las 15:45, el presidente Kennedy viaja en helicóptero a la ciudad universitaria en donde es recibido por alrededor de 30.000 estudiantes, no solo universitarios, sino también de colegios secundarios, quienes le demuestran una calurosa manifestación de simpatía y cariño. No se escucha un solo grito que fuera ofensivo al ilustre visitante. Por el contrario, vitorean al presidente Kennedy y lanzan vivas a los Estados Unidos. Solo uno, dentro de los miles de estudiantes, da la nota discordante cuando lanza un paquete de propaganda subversiva, la cual fue recogida y guardada por los propios estudiantes. El estudiante que lanzó la propaganda fue agredido por sus propios compañeros; una muchacha le pegó con la cartera causándole la rotura de la nariz. Otro se abalanzó sobre él, siendo necesario trasladarlo a la Cruz Roja.

Inicia el acto el rector de la Universidad, profesor Carlos Monge Alfaro, quien se refiere a las bonanzas de la Alianza para el Progreso, recalcando la trascendencia que tiene en el desarrollo de los pueblos la intervención del estudiantado nacional.

Inmediatamente después procede a presentar al presidente Kennedy quien expresa:

“Es justo que el primer discurso pronunciado por un presidente de los Estados Unidos ante estudiantes latinoamericanos, tenga lugar en este centro del saber de una nación tan dedicada a la democracia. Y constituye para mí un honor que me hayan invitado a venir. Ustedes los estudiantes y jóvenes de Latinoamérica están dispuestos a defender la gran causa de la libertad y bienestar a la que estamos dedicados. Más de la mitad de la población de Latinoamérica está integrada por personas de vuestra misma edad o aún más jóvenes. Sin vuestros esfuerzos, sacrificio y dirección, los planes y la esperanzas que tienen puestos los líderes del presente en el futuro del hemisferio se verán condenados al fracaso. Pero con vuestra ayuda podemos triunfar y triunfaremos”.

Terminado su discurso, manifiesta en español “!Viva Costa Rica!, ¡muchas gracias!”. Los estudiantes rompen la barrera policial que impedía el acceso a la tribuna principal para estrecharle la mano. Antes de montarse en el helicóptero presenta a uno de los senadores que le acompañan y dice: “Este es un representante de la oposición norteamericana; pero en una cosa estamos de acuerdo: Costa Rica es un país lleno de belleza”.

Finalizado el acto, el rector Monge Alfaro expresa:

“La cordialidad demostrada por los estudiantes al responder en forma tan entusiasta no podría resultar de otra manera: estudian en un país democrático dentro de una universidad democrática que mantiene muy en alto el respeto a la dignidad humana”

Con relación al recibimiento en la Universidad, expresó el presidente Kennedy que estaba muy satisfecho de haber hecho la visita, aunque siempre se consideraba a las universidades “peligrosas para presidentes”, y aclaraba que se trataba de la primera vez que un presidente norteamericano se dirigía a un grupo de estudiantes fuera de su país.

A las 16:45 sale en el helicóptero rumbo al aeropuerto internacional de El Coco a tomar el avión que le transportará a la Base de la Fuerza Aérea Andrews en Maryland. En el aeropuerto se encuentran los mandatarios centroamericanos con los miembros de sus delegaciones, altas autoridades costarricenses, jefes de misión diplomática, miembros de los poderes del Estado, etc. Corresponde al presidente de Panamá el discurso de despedida.

Poco tiempo después, ya en vuelo a su destino, el presidente Kennedy se dirige al presidente Orlich:

“Mientras volamos de regreso desde su bello país deseo nuevamente agradecerle la calurosa bienvenida que recibimos del pueblo de Costa Rica. La vitalidad y dedicación del pueblo fueron evidentes en todas partes e inspiradoras para todos nosotros. Llevamos memoria de esta visita fuertemente grabada a nuestros hogares. Desearía por medio suyo reiterarle mi agradecimiento a los otros presidentes que hicieron nuestras estadía tan placentera y productiva”.

En el Club Unión se lleva a cabo al mediodía del jueves 21, un almuerzo del Club Rotario en honor del doctor Villeda Morales, el cual cuenta con una numerosa asistencia. Ofrece el homenaje el licenciado Fabio Fournier Jiménez, quien señala los grandes méritos del homenajeado, calificándolo como uno de los adalides de la democracia y del civismo centroamericano y un apóstol de los grandes ideales unionistas que ha se están forjando. Seguidamente hace uso de la palabra el veterano rotario don Nicolás Montero, quien se refiere a las contribuciones del doctor Villeda Morales al rotarismo y de la estrecha amistad que le une a los rotarios costarricenses.

Seguidamente, hace un uso de la palabra, el doctor Villeda Morales quien manifiesta: “Mi visita a la República de Costa Rica habría carecido de un hito fundamental, si no me hubiera sido posible concurrir a una reunión en pleno de Rotary Club de San José, para saludar aquí, en el más estimulante de los convivios, a viejos y queridos amigos”.

En horas de la tarde son despedidos en el aeropuerto de El Coco los presidentes Ydígoras Fuentes, Villeda Morales y Rivera Carballo.

Al día siguiente, jueves 21, siendo las 17 horas, salen del aeropuerto de La Sabana, el presidente Somoza Debayle y el presidente electo doctor Schick. Momentos antes, proceden a firmar la Declaración de San José. El presidente Chiari abandona el país el viernes 22 en horas de la mañana.

Aeropuerto de La Sabana. Minutos antes de abandonar el país, el presidente Somoza Debayle y, el presidente electo, Schick Gutiérrez, firman la Declaración de San José, ante la mirada del presidente Orlich Bolmarcich.

En la memoria de Relaciones Exteriores correspondiente al año 1963, al referirse a la cumbre presidencial, el canciller don Daniel Oduber Quirós manifiesta:

“La convicción en que se basa la política internacional del nuevo Gobierno es la de que Costa Rica necesita una política internacional dinámica, con el objeto de obtener el apoyo necesario para sus programas de desarrollo. En ese campo tienen importancia primordial la Integración Centroamericana y la Alianza para el Progreso, sin menospreciar una serie de programas internacionales de asistencia técnica y financiera que han venido ayudando al país en el último decenio… se dio primordial atención a nuestros programas hemisféricos y centroamericanos, tomando Costa Rica la iniciativa, en muchos casos, y logrando una colaboración y contacto más estrecho de la Cancillería con las otras Cancillerías del Istmo Centroamericano y del Hemisferio. En pocos meses, y gracias a la tradición respetable de nuestro país, se logró obtener para Costa Rica una mayor atención, y esa política culminó en marzo de este año con la celebración en San José de la Reunión de Presidentes de Centroamérica, Panamá y los Estados Unidos que vino a dar un gran prestigio a nuestro país, y vino a dar la oportunidad de obtener la ayuda necesaria en el exterior para nuestros programas.”

Con el regreso a la normalidad, es cuando los costarricenses se van dando cuenta de las enormes proporciones que viene causando el volcán Irazú; las noticias anuncian que la región más azotada es el centro del país; la lluvia de ceniza es constante en la capital y otras ciudades. Y eso durará aún muchos meses. El presidente Orlich, en mensaje por una cadena radial, expone al país la magnitud del desastre y ofrece amplia cooperación del gobierno a los damnificados. A solicitud del Gobierno, la Asamblea Legislativa vota favorablemente un presupuesto extraordinario de auxilio. Se va conociendo que las poblaciones más afectadas están en los cantones de San José, Vásquez de Coronado, Moravia y Heredia.

El presidente Somoza, al enterarse de la situación de los hatos ganaderos en Cartago, ofrece una donación de dinero como ayuda.

No podemos terminar este relato, sin hacer notar que 11 días después, el 31 de marzo, un golpe militar derroca al presidente Ydígoras Fuentes; 6 meses y medio después, el 3 de octubre, es derrocado el presidente Villeda Morales también por un golpe militar, y 8 meses después, el 22 de noviembre, el presidente Kennedy cae víctima de un atentado en la ciudad de Dallas, Texas.

Emisión de estampillas conmemorando la Reunión de los Presidentes de
Centroamérica y Estados Unidos.

Fuentes de consulta:

  • Foto de los presidentes, https://photos.state.gov/
  • Memoria de Relaciones Exteriores y Culto, 1963.
  • Diario de Costa Rica del 17 al 23 de marzo de 1963
  • La Nación del 17 al 22 de marzo de 1963
  • La Prensa Libre del 15 al 21 de marzo de 1963
  • La República del 17 al 22 de marzo de 1963
COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...
La Revista es un medio de opinión libre y gratuito, pero necesitamos su apoyo, para poder continuar siéndolo Apóyanos aquí
Holler Box