Julio Revollo: Los buques escuela de la Armada Chilena

A Eugenio Herrera Balharry

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Julio Revollo AcostaGenealogista

El 10 de marzo de 1927, al mando del capitán de fragata Julio Merino Benítez, zarpa de Valparaíso la corbeta escuela “General Baquedano” que, luego de pasar por el estrecho de Magallanes, continúa hacia el Caribe, cruza por el canal de Panamá y recala en Puntarenas el jueves 13 de octubre a las 12 horas. Al llegar, realiza el saludo de ordenanza con 21 cañonazos.

Buque escuela General Baquedano
(Wikipedia.org)

En la corbeta viaja, además, el periodista Federico Vergara Vicuña de La Nación de Santiago, así como funcionarios del ministerio de Agricultura e Industria, que traen  una exposición de productos chilenos de exportación, siendo recibidos en el muelle por el representante del gobierno coronel Francisco Bonilla Carranza, a quien acompaña el encargado de negocios a.í. de Chile, señor Julio Fuenzalida, y el secretario señor Miguel Moreira, el cónsul de Chile señor Guillermo Pérez Canto, los miembros de la Cámara de Comercio señores Alfredo Sasso, Eduardo Castro Saborío y Juan Guillermo Zamora, el gobernador de Cartago don Elías Leiva Quirós, el padre Domingo Soldatti, periodistas, alumnas de la sección comercial del Colegio de Señoritas, alumnos del Liceo de Costa Rica y de la Escuela de Comercio.

Debido a que el capitán Merino se encuentra resentido en su salud, hace los honores el segundo comandante, capitán de corbeta Enrique Cordovéz Maradiaga.

El viernes 14 viajan a San José un grupo de oficiales y de cadetes, los cuales llegan a San José a las 2 de la tarde. Su llegada era esperada en la estación por una numerosa multitud que se había congregado desde horas antes. Una vez desembarcados del tren, se organiza un desfile hacia el centro de la ciudad. Con la banda a la cabeza y seguida del pabellón chileno, desfilan en perfecta formación con los rifles al hombro por la calle segunda, con rumbo norte, hasta llegar a la esquina del Correo, en donde doblan a la izquierda llegando frente a la secretaría de Seguridad Pública, en donde son recibidos por el secretario del Despacho, don Pompilio Ruiz Arrieta. Habiendo ingresado al edificio, son convenientemente depositadas las armas y se dispone el alojamiento de los cadetes, así como de la banda militar. La oficialidad es alojada en los hoteles de la ciudad.

En horas de la noche, en el foyer del Teatro Nacional tiene lugar un banquete que el gobierno de Costa Rica ofrece a la oficialidad de la corbeta, con asistencia del presidente de la República, don Ricardo Jiménez Oreamuno, los secretarios de Estado y la alta oficialidad costarricense. Se sirve un espléndido menú elaborado por monsieur Bournas, mientras la orquesta del maestro Ricardo Jiménez Rojas ejecuta un variado programa musical.

La llegada de la fragata chilena es un gran acontecimiento, como lo expresa el Diario de Costa Rica:

“…son nuestros huéspedes muy distinguidos los señores Jefes, oficiales y marinos de la corbeta chilena “General Baquedano” que en visita de fraternidad y cortesía internacional ha llegado a nuestro puerto de Puntarenas. La ciudad recibió cariñosamente a los visitantes de la nación hermana del sur, y los elementos del gobierno y de nuestra sociedad han procurado recibirlos del modo más cordial; unidos los pueblos costarricense y chileno por una vieja amistad nunca enturbiada, amistad que en el curso de los tiempos ha venido acrecentándose, los representantes de la gloriosa marina chilena deben pensar que están en su casa al encontrarse en nuestro suelo”.

El sábado 15, en horas de la mañana y con la asistencia de los oficiales y marinos chilenos, se devela una placa en el Liceo de Costa Rica, en recuerdo del profesor chileno don Zacarías Salinas. Al acto asiste el presidente Jiménez Oreamuno y el secretario de Educación Pública, don Luis Dobles Segreda. Una vez terminado el acto, se inicia un desfile al centro de la ciudad y, el resto del día, son llevados a distintos paseos y a los principales lugares y edificios.

Para corresponder las atenciones brindadas por el gobierno, el sábado 15, en horas de la noche, la comandancia de la corbeta ofrece un banquete en el Club Unión en honor del presidente Jiménez Oreamuno, con asistencia de los miembros del Gabinete, cuerpo diplomático e invitados especiales.

A las 8 de la noche del mismo día, se celebra un baile en la escuela Porfirio Brenes, organizado por el director de ese plantel, don José María Orozco Casorla, uno de los profesores que realizó sus estudios en Chile, y al cual asisten los jóvenes cadetes y un grupo de señoritas invitadas al evento.

Para el domingo 16, circula la siguiente invitación:

“La Junta de Educación de la ciudad de San José, con el fin de tributar un homenaje de la más cordial y viva simpatía a la República de Chile, a su Gobierno y a su pueblo y a la vez al Profesor don Zacarías Salinas, que regentó el Liceo de Costa Rica con notable acierto, bautizará la escuela del barrio Luján con el nombre de Escuela “República de Chile” y el salón de actos de la escuela con el nombre de “Zacarías Salinas”.

El domingo también se lleva a cabo un partido de futbol en el Estadio Nacional en honor a los visitantes, entre los equipos de la primera división, Alajuelense y Gimnástica Española, el cual termina con el triunfo del Alajuelense por 6 a 1.

Una delegación de los cadetes se traslada al cementerio general para colocar una corona de laurel en la tumba del expresidente Juan Rafael Mora Porras.

El lunes 17, siendo las 9 de la mañana, sale el tren que conduce a los marinos a Puntarenas, en donde se les espera para despedirlos las altas autoridades del puerto y una gran mayoría de sus habitantes. El buque zarpa a las 2:30 de la tarde rumbo al puerto de Corinto en Nicaragua.

Como final de esta visita, el capitán Merino habiendo notado la falta de cañones de saludo en el puerto, expresa su deseo de que el gobierno costarricense los obtenga como un regalo de Chile, para lo cual promete realizar las gestiones correspondientes.

Siete meses después, al mando del capitán de fragata Julio Allard Pinto, zarpa la corbeta en visita a varios puertos europeos, ocasión en que atraca en Puerto Limón a las 16 horas del 16 de mayo de 1928, en donde permanece únicamente el tiempo indispensable para desembarcar 41 cajas con peso de 6 toneladas en que vienen empacados los 4 cañones que el gobierno de Chile obsequia al gobierno de Costa Rica, de acuerdo a lo ofrecido por el capitán Merino, en la visita anterior del buque, y destinados a los saludos en las plazas de Limón y Puntarenas. Mientras tanto, el capitán, concede permiso a la banda militar de a bordo para tocar una retreta en el Parque Vargas a las 19 horas. A recibir el regalo se encuentran el coronel Francisco Bonilla en representación de la secretaría de Seguridad Pública, el secretario de la legación chilena seño Julio Fuenzalida, el comandante de plaza don Rogelio Gutiérrez, el capitán de puerto don Rodrigo Soto y el encargado del consulado chileno en Limón, don César Pion Cantillo. El gobernador interino, don Jorge Maroto, invita al capitán Allard a la casa gubernamental, en donde se brinda por la prosperidad de ambos pueblos.  Posteriormente, el capitán Allard obsequia una comida en el buque y, a instancias de las autoridades costarricenses, se pospone la salida hasta el día siguiente, ocasión en que se les brinda un almuerzo en el hotel Park, y al cual asisten los delegados oficiales costarricenses, connotados residentes el puerto y la alta oficialidad chilena. Siendo las 14 horas, zarpa el buque con destino a los Estados Unidos, mientras las bandas tocan los himnos de Costa Rica y de Chile.

Buque escuela Esmeralda
(infodefensa.com)

35 años después, en enero de 1963, sale de la base naval de Valparaíso, el buque escuela Esmeralda, en su 9º crucero de instrucción, que lo llevará a la isla de Pascua y, siguiendo por el Pacífico oriental, recalarán en Long Beach y San Diego (Estados Unidos de América), Acapulco (México). San José (Guatemala), Acajutla (El Salvador), Amapala (Honduras), Corinto (Nicaragua) y Puntarenas, adonde llegan el sábado 22 de junio de 1963 siendo recibido por las autoridades del puerto y del ministerio de Seguridad Pública y Relaciones Exteriores. El mismo día, un grupo de 18 oficiales y 60 cadetes, se traslada a San José en donde asisten, esa misma noche, al baile de coronación de Miss Costa Rica 1963, Sandra Chryssópulos Morúa, celebrado en el Club Unión.

En horas de la mañana del domingo 23 de junio de 1963 los cadetes desfilan por la avenida segunda de la capital y colocan una ofrenda en el Monumento Nacional y luego, desfilan hasta el parque Morazán en donde colocan otra corona de laurel ante el monumento al héroe chileno Bernardo O’Higgins.  Posteriormente, desfilan por algunas de las calles principales de San José ofreciendo un grandioso espectáculo. En horas de la noche, asisten a una recepción ofrecida por el embajador Pedro Montero Fehrman y señora, en el Costa Rica Country Club.

Ofrenda en el Monumento Nacional
(Archivo Histórico de la Armada)

El martes 25 sale el Esmeralda rumbo a Rodman (Panamá), Buenaventura (Colombia), Guayaquil (Ecuador), El Callao (Perú), Isla San Félix (Chile), regresando a la base luego de navegar 13.146 millas náuticas.

Dicho crucero estuvo al mando del capitán de fragata Hugo Cabezas Videla y contó, además de los guardiamarinas egresados, con los cadetes del 5º año de la Escuela Naval, en calidad de aspirantes. Uno de los propósitos de la misión consistió en estrechar los lazos de amistad con los países americanos del Pacífico, así como continuar con las observaciones iniciadas el año anterior, en coordinación con el Instituto Scripps de California, orientadas al estudio del plancton, clorofila y corrientes oceánicas superficiales.

 

Fuentes de consulta:

  • Diario de Costa Rica del 12, 14, 15 y 16 de octubre de 1927; 15, 16 y 18 de mayo de 1928.
  • La Tribuna del 14, 15, 16 y 18 de octubre de 1927; 15, 16, 17 y 18 de mayo de 1928.
  • La Nueva Prensa del 15 de octubre de 1927.
  • La República de 25 de junio de 1963.
  • La Prensa Libre de 24 y 25 de junio de 1963. repositorioarchivohistorico.armada.cl
  • Concha Boisier, Guillermo. – El buque escuela Esmeralda recuerdos de treinta años. Revistamarina.cl/revistas/1984/3/concha

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