Julio Revollo: Roosevelt en la isla del Coco

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Julio Revollo AcostaGenealogista

La isla del Coco fue uno de los destinos vacacionales favoritos del presidente de los Estados Unidos de América, Franklin Delano Roosevelt, antes de la segunda guerra mundial. En ese lugar pudo disfrutar, por lo menos en tres ocasiones, de la pesca deportiva, una de sus grandes pasiones.

Franklin D. Roosevelt
(Library of Congress)

Conocedor el gobierno de Costa Rica del viaje  del presidente a Hawái, y sobre su paso a través del canal de Panamá, y a petición de la secretaría de Relaciones Exteriores, el ministro de los Estados Unidos en Costa Rica,  Mr. Leo R. Sack,  cablegrafía el 9 de julio de 1934 al Departamento de Estado, transmitiendo la cordial invitación del gobierno costarricense para que el presidente Roosevelt incluya a Costa Rica, en ocasión de su visita a Hawái. La invitación fue transmitida por radio al Presidente quien se encontraba en ruta a bordo del acorazado USS Houston y, aun cuando su itinerario había sido previamente preparado, existe la esperanza de que un cambio permita la visita. El presidente Roosevelt pide que se transmita al presidente Jiménez Oreamuno y al gobierno de Costa Rica, su honda gratitud por la cortés invitación, pero manifiesta que su itinerario lo obliga a privarse del placer de aceptar la invitación.

Una vez que cruza por la canal continua hacia su destino, llegando a las 16 horas del viernes 13 de julio a la isla del Coco, en donde permanece disfrutando de la pesca, hasta las 20 horas del día siguiente.

Esta será la primera vez que un presidente estadounidense en funciones, pasa por el canal de Panamá y también será el primero que visita el territorio de Hawái.

Un año después, el 29 de agosto de 1935, la Cancillería costarricense recibe un mensaje de la Legación de los Estados Unidos de América, mediante el cual comunica que el presidente de esa Nación, estará viajando a finales de setiembre próximo de Washington a California, a través del canal de Panamá, aprovechando, al estar frente a nuestras costas, para entrevistarse con el presidente don Ricardo Jiménez Oreamuno.

Se excusa de no poder visitar San José, debido a su conocida molestia de las piernas que no le permite hacer un viaje tan penoso, por lo que invita a don Ricardo para que sea su huésped en el barco de guerra que lo transporta y que fondeará en el golfo de Nicoya, frente a Puntarenas.

Al mismo tiempo, comunican que en el viaje que realizara a Hawái el año anterior, por la misma ruta del Canal, el señor Roosevelt había pasado por la isla del Coco y solicitan el permiso correspondiente para estar unos días en aguas territoriales costarricenses de dicha isla, dedicado a su deporte favorito, que es la pesca. Aceptada la invitación y concedido el permiso solicitado, el Gobierno costarricense queda a la espera de la confirmación por parte de Washington.

Posteriormente, se habla de que el presidente Roosevelt, una vez cruzado el canal de Panamá, viaja primero a la isla del Coco y, a su regreso, pasa por Puntarenas, para seguir luego hacia el norte hasta llegar a San Diego, California, en donde asistirá a la Exposición Internacional del Pacífico de California.

Así las cosas, en La Tribuna del miércoles 9 de octubre de 1935, se publica la noticia de que el barco de guerra USS Houston, de la Marina de los Estados Unidos, encontró mal tiempo en aguas centroamericanas, mientras se dirigía a la isla del Coco, conduciendo al presidente Roosevelt y compañeros. Pero, al día siguiente, se conoce la noticia de que, a las 10 horas el día anterior, había fondeado el Houston en la bahía de Chatham, en la isla del Coco, con el propósito de permanecer tres o cuatro días en aguas costarricenses.

Efectivamente, a las 10 horas del miércoles 9 de octubre, fondea el Houston en la bahía de Chatham, a 100 metros de tierra. Inmediatamente después ingresa a la bahía el crucero de guerra USS Portland, que sirve de escolta. El propósito es permanecer en aguas costarricenses unos 4 días, dedicándose sus pasajeros a la pesca, la cual inician en la tarde de ese mismo día.  Para tal efecto se despliegan 10 botes en la bahía.

Casualmente, en la bahía se encuentra anclado el yate británico Veracity, el cual había sido dado por perdido días antes y que transporta una expedición británica que trata de localizar el tesoro de la isla del Coco.

Inmediatamente tras su llegada, se desprende una canoa automóvil del Houston con los ayudantes militar y naval del presidente, señores Watson y Brown, quienes se dirigen a la bahía de Waffer, siendo recibidos por la pequeña guarnición costarricense, que les rinde los honores correspondientes a su rango. Terminada la ceremonia de recibimiento, hacen entrega al comandante, teniente coronel Rafael Coronado, un mensaje que el presidente estadounidense envía a su homólogo costarricense, saludándolo muy atentamente y solicitándole el permiso correspondiente para permanecer en aguas territoriales costarricenses. Enviado el mensaje a San José, se recibe inmediatamente la respuesta del presidente Jiménez:

“Deseo muy cordialmente que su excursión en las aguas de esa isla le sea muy agradable y le procure un descanso tras de tanta fatigas que le trae el feliz desempeño de sus altas funciones”.

El USS Houston en la isla del Coco
(navalhistory.org)

El jueves 10 el comandante Coronado realiza una visita de cortesía al Houston para llevar el mensaje que envía el presidente Jiménez Oreamuno y, al mismo tiempo, hacerle entrega de varias colecciones de fotografías de los diferentes sitios y paisajes del interior de la isla. Programada la visita a las 10 de la mañana, es postergada hasta las 12 horas. Y, es precisamente en ese momento que se reciben noticias de Washington de que dos de los hijos del señor Roosevelt, habían sufrido un accidente automovilístico. Inmediatamente, el coronel Coronado se comunica con el presidente Jiménez en San José, quien se dirige al presidente Roosevelt manifestándole que “deseo sinceramente que el accidente sufrido por sus hijos no tenga consecuencias y le expreso la simpatía con que miro la pena de Vuestra Excelencia”.

En el informe que envía el coronel Coronado al secretario de Gobernación, se dice que:

“…nos encaminamos Sancho, Bolaños y yo y fuimos recibidos a bordo del Houston con toda gentileza invitándonos a seguir con la comitiva y lonchar en las playas de Chatham Bay donde fuimos presentados al señor Presidente quien nos recibió muy cariñosamente y lo primero que nos dijo fue: ”¿Cómo está don Ricardo?”, a lo que contestó Sancho: “Notamos con agrado que también usted lo llama “don Ricardo” y nos respondió sonriendo que así es conocido en todo el mundo y que tendría gran placer en que don Ricardo se enterase que también él lo llama así… nos manifestó que aunque él le telegrafiará directamente esta tarde, que nos rogaba manifestarle que el accidente de sus dos hijos era de carácter leve y que le estaba muy reconocido”.

A bordo del USS Houston (Periódico The Tico Times)

Al almuerzo, asisten también los miembros de la expedición del  yate británico Veracity   y, una vez terminado, los visitantes se dedican a la pesca hasta la “hora del té”, procediendo luego a seguir pescando hasta tempranas horas de la noche, siguiendo el viernes 11, ocasión en que el presidente Roosevelt pesca una pieza de más de 110 libras de peso. Otros de los miembros de la comitiva se internan en la isla a cazar cerdos salvajes y, en la noche, se invita a la guarnición costarricense y a los miembros de la expedición británica a una proyección cinematográfica parlante a bordo del Portland.

El presidente Roosevelt continúa su viaje hacia Panamá a las 18 horas del viernes 11, para luego regresar a los Estados Unidos, lamentando cancelar su visita a Puntarenas, debido a un cambio de planes.

Tres años después, en el verano de 1938, el presidente Roosevelt inicia un viaje de pesca, e invita a un grupo de científicos del Museo Smithsoniano, quienes abordan el USS Houston el 17 de julio en San Diego, California. Como barco escolta les acompaña el destructor USS McDougal.

Según refiere Emily Martin, en su artículo sobre los viajes marítimos presidenciales, los científicos fueron invitados para recolectar especímenes en las islas que visitaría el crucero “mientras el presidente pescaba”. El barco navega hacia el sur en busca de las islas Galápagos, pero antes se detiene en varias islas frente a la costa mexicana, llegando a su destino final el 24 de julio, en donde visitan las islas Santiago, Isabela, Santa Cruz y San Cristóbal, desembarcando para estudiar la flora y fauna del lugar.

Martin menciona que:

“versiones más familiares de la expedición de Roosevelt a Sudamérica, dicen que sólo vino en un viaje de pesca junto a sus amigos científicos, pero en realidad es el preludio a la posterior ocupación militar a las islas y el inicio de la Segunda Guerra Mundial. El interés geoestratégico de las Galápagos, no solo interesaba a los estadounidenses, los alemanes mantenían un interés similar para controlar la navegación en América del Sur y hacerse del control marítimo del Canal de Panamá. Para prevenir esos riesgos en el continente, los estadounidenses tocaron la puerta ecuatoriana  primero. Con la visita  presidencial de 1938, ya marcaron su presencia en el Archipiélago; Roosevelt se convenció que “si o si”, las islas y el Ecuador se tenían que sumar al esfuerzo americano contra las potencias del Eje. Dos años después, en 1940, llegarían a pedir formalmente al Gobierno de Carlos Arroyo del Rio “la ocupación” de las islas para la defensa de Sudamérica ante una posible “incursión enemiga”. Estados Unidos temía a dos factores: que los alemanes intentasen una misión submarina al Canal de Panamá, o que los japoneses intentaran algo igual o más arriesgado todavía. En diciembre de1941 ocurriría lo peor, es atacada por sorpresa la Base Naval de Pearl Harbor en las islas Hawái”.

Roosevelt y algunos de los científicos invitados

De regreso de las Galápagos rumbo al canal de Panamá, el Houston llega a la isla del Coco el lunes 1 de agosto, permaneciendo hasta el miércoles 3 siguiente. Entre los científicos del Smithsoniano que acompañan al presidente Roosevelt, se encuentra el biólogo Waldo L. Schmitt, quien aprovecha para realizar algunos estudios, descubriendo una palma característica de la isla y a la cual bautiza como palma rooseveltiana en honor del presidente.

Franklin Delano Roosevelt nació en Hyde Park, Nueva York, en 1882. Senador por su Estado natal de 1911 a 1913, secretario adjunto de la Marina de 1913 a 1920, gobernador del Estado de Nueva York de 1927 a 1933 y presidente de los Estados Unidos de América  de 1933 a 1945, siendo el único presidente elegido para cuatro mandatos. Murió en Warm Springs, Georgia, en 1945 a los 63 años de edad. En el mismo año de su muerte, el Congreso Constitucional de Costa Rica le otorga, a título póstumo, la ciudadanía honorifica costarricense.

El crucero de guerra, clase Northampton, USS Houston, botado en 1929, fue siempre usado por el presidente Roosevelt para sus desplazamientos marítimos. Con el ingreso de los Estados Unidos a la II guerra mundial, el Houston fue enviado a la flota del Pacífico, habiendo tomado parte en las batallas del estrecho de Macasar, mar de Java y estrecho de la Sonda, siendo hundido en esta última acción.

 

Fuentes de consulta:

  • Martin, Emily.- History Naval Block.- Traducción de Revisionismo Histórico del Ecuador.- guerrade1941,blogspot,com
  • Sáenz Carbonell, Jorge Fco. – Historia diplomática de Costa Rica 1910-1948, Juricentro, 2000.
  • Fotos provenientes de la FDR Library Photograph Collection.
  • Diario de Costa Rica de 13 de julio de 1934; 10, 11 y 12 de octubre de 1935.
  • La Hora de 10, 11 y 15 de octubre de 1935.
  • La Prensa Libre de 10, 11 y 14 de octubre de 1935.
  • La Tribuna de 13 de julio de 1934; 30 de agosto; 5, 6, 9 10 y 11 de octubre de 1935.
  • Wikipedia.org
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