Julio Revollo: Una primera dama de Honduras

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Julio Revollo AcostaGenealogista

El miércoles 30 de agosto de 1922, en el vapor Cuba, llega a Puntarenas la primera dama de Honduras, doña Anita Lagos de López Gutiérrez, esposa del general Rafael López Gutiérrez, presidente de esa República. Viene acompañada de sus sobrinos políticos el coronel Rodolfo Morales y su esposa doña Adela López de Morales, a quienes acompaña su pequeña hija Marta.

La señora de López había salido de Amapala en el vapor Acajutla y, cuando llegaba a Corinto, en Nicaragua, casualmente llegaba el presidente Diego Manuel Chamorro que venía de regreso a su país después de la conferencia con sus colegas de El Salvador y Honduras, en el barco Tacoma. A invitación del presidente Chamorro, doña Anita viaja a Managua donde se le agasajó espléndidamente por el elemento oficial. Posteriormente, visitó la ciudad de Granada en donde fue objeto de cordiales atenciones, viajando luego a Chinandega y León donde fue objeto de manifestaciones populares de todas las clases sociales y políticas. La comitiva siguió a Corinto en donde embarcó en el vapor Cuba con destino a Costa Rica.

Anita Lagos de López Gutiérrez
(Colecc. Revollo)

Una vez en Puntarenas fueron recibidos por las autoridades del puerto con las cortesías correspondientes, trasladándose a la estación del ferrocarril, en donde los esperaba el carro presidencial para ser conducidos a San José. En el cruce de trenes, el carro fue abordado por el licenciado Alberto Echandi Montero, su esposa doña Pepa Jiménez de Echandi y el periodista don Otilio Ulate Blanco, quienes le manifestaron la bienvenida a Costa Rica. Una vez llegado el tren a la estación en San José, en el anden los esperaba la primera dama de Costa Rica, doña Elena Gallegos de Acosta, el secretario de Relaciones Exteriores, don José Andrés Coronado Alvarado, la esposa del Presidente de la Corte Suprema de Justicia, doña Adelia Flores de Oreamuno e hija Clemencia, la esposa del secretario de Fomento doña Amalia Brunetti de Blanco y otras muchas personas. En dos automóviles oficiales se trasladaron al Hotel Washington en donde se alojarán los ilustres visitantes.

La Tribuna al referirse a la visita, expresa,

“Aquí el sentimiento de complacencia es unánime y muy justificado con motivo de la presencia de la señora de López Gutiérrez. Ella, que presta a los salones el brillo de su gentileza y de su distinción; y el gobernante celoso del bienestar de su país el concurso de una clara y bien cultivada mentalidad femenina, ella es para nosotros una embajadora espiritual de los afectos de un caro pueblo hermano. Nuestra sociedad la acoge con homenajes de rendida admiración”.

Durante su estadía en San José, doña Anita es objeto de numerosas muestras de cariño: El viernes 1º de setiembre, en horas de la mañana, el presidente de la Corte Suprema de Justicia y la señora de Oreamuno Ortiz, la llevan a pasar en automóvil por la ciudad de San José. En la tarde, recibe la visita del encargado de negocios de Colombia y la señora de Pertúz y, por la noche, asiste al Teatro Nacional con el presidente Acosta y señora y el Canciller Coronado Alvarado, al concierto de despedida del tenor Melico Salazar.

El sábado 2, doña Elena Gallegos Rosales de Acosta, ofrece a las 16 horas, un te danzante en honor de doña Anita, al cual asisten los miembros del cuerpo diplomático, miembros del Gabinete de Gobierno y elementos de la sociedad. Según reseña el Diario de Costa Rica,

“el espacioso salón comedor, fue hermosamente decorado, la mesa principal fue adornada con tres jardineras de plata, con hermosos ramos de claveles tintos y entre las bandejas gran número de violetas esparcidas en diferentes lugares del salón; había mesitas dispuestas para el servicio del té, las cuales fueron ocupadas por la concurrencia. Al dar principio la recepción fue distribuidas entre los invitados varias copas de champagne brindándose por la distinguida señora de López Gutiérrez y la señora de Acosta. Luego los concurrentes pasaron a ocupar las mesas dispuestas en donde fue servido el té, con gran variedad de queques, sándwiches, pastelillos, frituras azucaradas, confituras, etc. La magnífica orquesta del maestro Repetto, integrada por los más valiosos elementos musicales de esta ciudad, ejecutó un selecto programa musical, que fue del agrado general. Numerosas parejas se entregaron a los placeres del baile, notándose la alegría de todos los concurrentes. Durante el baile la concurrencia fue obsequiada con ponche, helados, refrescos, confituras, etc., etc. A las 19 horas fue servida una exquisita cena fría, ocupando los concurrentes las mesas dispuestas para el caso en el salón comedor. A las 20 horas se retiraron los invitados altamente complacidos por el feliz resultado de la hermosa fiesta que reseñamos y la señora de López Gutiérrez muy agradecida por las demostraciones de aprecio y cariño que se le mira en esta tierra”.

El martes 5 el presidente del Congreso Constitucional, don Arturo Volio Jiménez, a quien acompaña su hermano el diputado y general Jorge Volio Jiménez, realiza una visita de cortesía a la señora de López Gutiérrez en su residencia del Hotel Washington. Asimismo, la llevan a conocer el Asilo Chapui, el Hospital San Juan de Dios, el Liceo de Costa Rica, el Colegio de Señoritas y diferentes escuelas de la capital.

El miércoles 6 el presidente de la República y la señora de Acosta García, ofrecen en su honor una elegante comida en la Casa Presidencial, a la cual asisten el presidente de la Corte Suprema de Justicia, don Nicolás Oreamuno Ortiz y señora, el expresidente don Alfredo González Flores y señora, don Alberto Echandi Montero y señora, el director del Banco Internacional don Juan Rafael Chacón y señora y los secretarios de Relaciones Exteriores y Seguridad Pública, don José Andrés Coronado Alvarado y don Aquiles Acosta García. Nos dice el Diario de Costa Rica que,

“El salón comedor de la residencia presidencial fue hermosamente decorado con American Beauty y cordones de espárragos; en la mesa sobresalía un magnifico centro de plata con flores y regados sobre el albo mantel violetas y claveles… A las 19 horas (78 p.m.) se encontraban reunidos los invitados en una de las salas principales de la residencia, y poco después desfilaron hacia el salón comedor para ocupar los puestos ya señalados de antemano. Las exquisitas viandas servidas, y la cordialidad que reinaba entre los concurrentes, hicieron que las horas fueran muy agradables. Los  concurrentes permanecieron hasta pasadas las 23 horas en la Casa Presidencial, retirándose muy satisfechos de las atenciones recibidas y de la hermosa fiesta efectuada.”

El jueves 7 de setiembre, el doctor Julián Irías y su señora doña Adilia Trejos de Irías, cumplimentan a la señora de López Gutiérrez con un espléndido té. El Diario de Costa Rica al reseñar el evento expresa,

“A las 15 horas, la señora Lagos de López Gutiérrez acompañada del Coronel Oscar Morales y del Doctor Irías, ocupó a la puerta del Hotel Washington el auto que les debía conducir a la ciudad de Heredia. El viaje fue  realizado felizmente sin contratiempo alguno, y tres cuartos de hora después se detenía frente a la residencia del Doctor Irías, donde se encontraban ya reunidos los invitados. La señora Lagos de López Gutiérrez fue presentada por el Dr. Irías a su señora esposa y demás señoras, señoritas y caballeros reunidos en el corredor principal, pasando a uno de los salones interiores en donde se departió amablemente, escuchándose además muy selectos trozos de música y una canción de la señorita Marta Saborío. A las 16.30 horas, se anunció a la señora Trejos de Irías, que la mesa estaba dispuesta, desfilando la concurrencia hacia el salón comedor… La mesa se encontraba hermosamente dispuesta, tenia la forma de una T y sobresalían en el centro tres hermosos jarrones de cristal con hermosísimos ramos de American Beauty sobre el mantel había una verdadera alfombra de violetas. Cada uno de los lugares se encontraba indicado por una cartulina dentro de un marco y sobre relieve en letras de oro las iniciales de la señora obsequiada, los de las señoras y señoritas tenían un ramo pintado al lado izquierdo, bajo el monograma se leía la siguiente inscripción también en letras doradas:  “Te ofrecido a la Señora Doña Anita Lagos de López Gutiérrez por Julián Irías, señora y familia. Heredia, Costa Rica, Setiembre 7 de 1922” y bajo esta leyenda el nombre del concurrente… Alas 17 y 30 horas los invitados abandonaron la mesa, pasando a uno de los corredores en dónde se bailó un rato, visitando también los jardines que rodean la casa. Así mismo la señorita Marta Saborío ejecutó nuevas canciones que fueron aplaudidas por los concurrentes. A las 18 horas, la señora Lagos de López Gutiérrez, se despidió de la familia Irías y demás  asistentes, regresando a esta capital muy agradecida por las atenciones recibidas…”

El sábado 9 los visitantes salen para Puerto Limón, con el fin de embarcarse al día siguiente en el vapor Ulúa, con destino a Nueva York, en donde el coronel Morales ha sido nombrado cónsul de Honduras.  A despedir a los viajeros asistieron el Presidente de la República, los ministros de Relaciones Exteriores y Seguridad Pública y elementos distinguidos de la sociedad, siendo obsequiada la señora de López Gutiérrez con hermosos ramos de flores.

Doña Anita Lagos Laínez había nacido en Choluteca en 1870. Casó con el general Rafael López Gutiérrez quien fuera Presidente de Honduras en 1919 y de 1920 a 1924 y quien, al no haber recibido los votos necesarios ningún de los candidatos a la Presidencia, decide no entregar el mando al finalizar su período el 1º de febrero de 1924, se proclama “dictador” hasta tanto no se realicen nuevas elecciones. Así las cosas, un coma diabético termina con la vida del presidente López el 10 de marzo siguiente y doña Anita viaja a Europa poco tiempo después. Residiendo en España es nombrada vicepresidenta de la Liga Internacional de Mujeres Ibéricas.

Irma Leticia de Oyuela en su libro Mujer, familia y sociedad (Editorial Guaymuras, 2da. Edición, Tegucigalpa, 2007), al referirse a doña Anita expresa,

“Una tendencia a mistificar y mistificar los personajes se puede ver en la anécdota aquella que relata sobre la personalidad de doña Anita Lagos de López Gutiérrez en su visita oficial a Nicaragua en 1922. El relato refiere que la dama es agasajada por el presidente Chamorro, quien la nombra presidenta de Nicaragua por un minuto. A lo cual con gracia y astucia, la joven señora pide el decreto de libertad de los presos políticos que se encuentran detenidos en las cárceles de Nicaragua. La anécdota denota la reciprocidad que se establece entre el pueblo y doña Anita, donde aquel aprecia de ésta no solo su astucia e inteligencia, sino especialmente su belleza. Si nos ponemos a pensar que acaba de pasar el período de gran influencia de doña Carmen de Sierra, quien, tal como nos relata el cronista don Enrique Guzmán, no sólo era fea, sino analfabeta, como la mayoría de las mujeres de su época, la llegada de doña Anita significaba la evocación subliminal del pueblo en desear que quienes lo representan sean “personas perfectas” y sobretodo, mejores que el patrón de la generalidad”.

De esta forma, antaño, eran los viajes de los personajes de la alta sociedad, política y económica, con cobertura especial de la prensa, que recogemos y compartimos el día de hoy.

 

Fuentes de consulta

  • Oyuela Irma Leticia de.- Mujer, familia y sociedad, Editorial Guaymuras, 2da.edición, Tegucigalpa, 2007.-
  • Utrera Federico y otros.- Memorias de Colombine, la primera periodista.- Hijos de Muley Rubio, 1998.
  • Diario de Costa Rica de 2, 9, 3, 5, 6, 7 y 8 de setiembre de 1922.
  • Diario del Comercio de 1º, 2, 6, 7, 8, 9 y 10 de setiembre de 1922.
  • La Tribuna de 1º de setiembre de 1922.
  • Wikipedia.org

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