Julio Revollo: Benavente en Costa Rica

A Peggy von Mayer Chaves

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Julio Revollo AcostaGenealogista

Es en 1922, cuando el dramaturgo, director y escritor español Jacinto Benavente y Martínez, viaja a la República Argentina como director artístico de una compañía de teatro y es, precisamente en ese viaje, que se entera del otorgamiento del Premio Nobel de Literatura de ese año.

Jacinto Benavente

En junio de 1923 se anuncia en el Teatro Nacional, a la compañía de alta comedia dirigida por Benavente, y que ya están abiertos dos abonos: uno a 6 funciones y otro a 3 conferencias. El abono a 6 funciones cuesta 36.00 colones el asiento y el de las conferencias el precio es de 9.00 colones el asiento.

Las tres conferencias, a cargo del autor Benavente, serán: Filosofía de la moda; La moral en el teatro y Las mujeres de Shakespeare.

El sábado 16 de junio, por invitación del Cónsul de España, se reúne en las oficinas del consulado, buena parte de la colonia española, con el fin de cambiar impresiones y llegar a acuerdos referentes a actos en honor de don Jacinto. Después de larga discusión se acuerda: a) Hacer un recibimiento en Puntarenas por una delegación de la colonia; b) declararle huésped de honor c) cierre del comercio español a la hora de su llegada a San José; d) recibimiento de la colonia en masa, a su llegada a la estación en San José y acompañamiento a su alojamiento; e) una recepción en su honor haciéndole entrega de un recuerdo de la colonia. Para terminar, se nombran las siguientes comisiones: Recepción a cargo de don Gaspar Ortuño, don Valeriano Fernández Ferraz, don Mariano Álvarez Melgar, don José Pagés, don Antonio Ferrer y los presidentes de las sociedades españolas constituidas en la capital. Finanzas y cierre de comercios a cargo de don Luis Martínez, don Julián Pastor y don Ramón Herrero. Homenaje a cargo de don Fernando Goicoechea, don Antonio Escarré y don Paulino Buruaga. Alojamiento a cargo de don Felipe Herrero y don Mariano Álvarez Melgar.

El mal tiempo imperante en el Pacífico, atrasa la llegada de la compañía, por lo que el debut anunciado para el miércoles 20 se pospone para el viernes 22 a las 8:30 de la noche.

Es tal el entusiasmo por la visita de Benavente, que la gran mayoría de los miembros de la colonia española, han tomado abonos para las funciones teatrales y las conferencias anunciadas. De conformidad a lo acordado en la reunión celebrada en el consulado español, se decide organizar los varios festejos en su honor y se encarga a los señores miembros de la comisión de finanzas, la recolecta de fondos destinados a dicha organización, encabezando dicha suscripción don Gaspar Ortuño y el Almacén La Alhambra.

Por otra parte, se había contratado la casa de don Juan José Cañas para alojar al insigne dramaturgo, pero este manifiesta su interés de alojarse con los demás miembros de la compañía en el Hotel Washington, aunque los gastos del señor Benavente corren por cuenta de la colonia española quien, además, contrata los servicios de un landó y un automóvil de gran lujo.

Se acordó que el día de la llegada a San José, se elevarían tres bombetas anunciando su arribo, para que el comercio español cerrara sus tiendas y se dirigiera a recibirlo en la estación del ferrocarril, pero como resultado del atraso en la llegada, los viajeros llegan a las 23 horas a la estación. Aun así, el recibimiento fue muy concurrido. “Cuando don Jacinto apareció en uno de los balcones de su carro, fue aclamado por la multitud con delirante entusiasmo”. Posteriormente, la Unión Española ofrece una velada en honor del señor Benavente, a quien condecoran con una medalla de oro, y la Sociedad de Beneficencia Española, lo condecora con otra medalla de oro declarándolo socio honorario.

El Diario del Comercio del 21 de junio expresa:

“Hoy llegará a Costa Rica el más eminente de los dramaturgos peninsulares: Jacinto Benavente, miembro de la Real Academia Española que acaba de obtener el Premio Nobel. Llega a esta tierra como antaño lo hicieran los hidalgos capitanes Vásquez de Coronado y Perafán de Rivera. Admirado la exuberancia del trópico con su cielo siempre azul, con montañas umbrías y sus mujeres de belleza incomparable. El viaje del autor de “Cartas de Mujeres” debe interpretarse como un mensaje de fraternidad de los hijos del viejo solar de la raza, a estos pueblos de la América Española”.

El viernes 22 se realiza el debut de la compañía con el siguiente programa:

1) Sinfonía por la orquesta. 2) Salutación al público de San José de Costa Rica por el eminente dramaturgo JACINTO BENAVENTE. 3) Representación de la comedia en 3 actos del ilustre comediógrafo Jacinto Benavente, titulada EL MAL QUE NOS HACEN.

Al día siguiente, sábado 23, se lleva a cabo la presentación de una de sus obras más conocidas: Los intereses creados. Como nota simpática, durante el segundo intermedio de la comedia, el nonagenario maestro Valeriano Fernández Ferraz, quien se encontraba en primera fila de uno de los palcos superiores, bajó a bastidores, en compañía el señor cónsul de España a objeto de “a echar un palique con Benavente”. Y como dice El Diario del Comercio:

“¡Y que palique señores nuestros! Quince minutos que parecieron cinco de entusiasta charla, de citas y recuerdos de España, de comentarios acerca de Pérez Galdós, discípulo de don Valeriano, de Castelar y Menéndez y Pelayo, los tres milagros que según el doctor Ferraz ha producido España, sin contar el cuarto que es el propio don Jacinto. La tercera llamada y los acordes primeros de la orquesta pusieron fin a aquella entrevista, que todos los presentes comentaron con gran simpatía y hondo regocijo”.

El domingo 24 se presentan dos funciones: la primera a las 15:30 horas con la obra La losa de los sueños y, la segunda, a las 20:30 con Rosas de otoño.

El lunes 25, día de descanso de la Compañía, en horas de la tarde, el ministro de España, don Pedro Quartin y del Saz Caballero, acompaña al señor Benavente en visita que realizara al presidente de la República, don Julio Acosta García, quienes conversaron largo rato sobre diversos temas de su viaje y de sus impresiones sobre Costa Rica. Según lo dice La Tribuna “Don Jacinto se presentó elegantemente vestido de chaqué y con toda la etiqueta del caso; pero se sorprendió mucho de la humildad de nuestros palacios presidenciales en que el Presidente de la República vive como un sencillo ciudadano, sin lujos, sin decorados suntuosos”.

El martes 26 se estrena Más allá de la muerte, seguido del   entremés El chiquillo de los hermanos Álvarez Quintero. Esta obra escrita el año anterior, aún no ha sido estrenada en España, ni lo será por ahora según se menciona. A la función asiste el presidente Acosta García, así como varios elementos teosóficos de la ciudad. En esta obra el autor da rienda suelta a la tendencia espiritualista que ya había asomado tímidamente en “El mal que nos hacen”, entrando en franca lucha el espiritualismo teosófico y el espiritismo. Nos dice La Tribuna que:

“…el público quedó algo confundido y un poco irritado con la tontuna, pero la verdad, siempre la verdad para imitar a don Jacinto es que también quedo meditativo, y esto es lo que el autor se propone con su obra: enseñan el camino de la verdad o de lo que para él es la verdad, en camino por el cual unas almas llevan luz y otras llevan sombras; enseñar a que, según lo dijo el personaje de sus discursos, cada una sea un sincero creyente en sí mismo. Todo esto muy bien dicho, tan hermosamente como lo sabe decir el señor Benavente y muy bien interpretado, tan hermosamente como lo sabe interpretar la señora Membrives”.

Al finalizar la función, el presidente Acosta, acompañado de algunas personas, saluda al señor Benavente en su camerino, cambiando algunas impresiones sobre la obra presentada y felicitándolo por el acierto con que ha escrito sobre tan difícil tema.

A iniciativa del profesorado del Instituto de Alajuela, el miércoles 27 se lleva a cabo una magna asamblea en honor de don Jacinto, a la cual asisten las alumnas de los años superiores del Colegio de Señoritas, quienes viajan en el tren que sale de la capital a las 8 horas.  Según nos dice Diario del Comercio:

“Una vez en la ciudad del Erizo la comitiva se dirigió al Instituto, en donde fueron atentamente recibidos y agasajados los visitantes. Se pronunciaron varios discursos alusivos a la llegada al país del señor Benavente, príncipe del teatro contemporáneo, y a sus obras. En medio de grandes aplausos el señor Benavente se dirigió a la concurrencia y pronunció un breve y conceptuoso discurso. Terminada la Asamblea los alumnos del Instituto obsequiaron a la concurrencia con un sabrosísimo té. Este último acto resultó muy cordial. Por la tarde regresaron a esta ciudad los paseantes sumamente satisfechos por las atenciones de que fueron objeto”.

Para ese mismo día, se anuncia que las programadas conferencias del maestro Benavente, ya no se llevaran a cabo, sino que habrá una única presentación cuyo tema será “Filosofía de la moda”, la cual se celebra, a teatro lleno, a las 17:15 horas.

Fotografía Imperio de los hermanos Andrés y Francisco Hernández Holgado

En la noche del miércoles 27 se presenta “La malquerida”, tal vez la más famosa de las obras de Benavente. La Tribuna, al referirse a esta función expresa:

“Rebosante de una concurrencia distinguida estaba anoche el Teatro Nacional. Llenas todas las localidades, ocupados con sillas los pasillos, gente de pie en gran número, todo revelaba que había un enorme interés por asistir a la representación de “La Malquerida” que es obra muy conocida de nuestro público, el cual tuvo de esta vez el interés de verla llevar a escena por la compañía que dirige el propio autor. De Cartago vino un tren expreso con familias de aquella sociedad y esto aumentó la demanda de localidades. No tenemos espacio para hacer una reseña del espectáculo, como fuera nuestro deseo, pero es lo cierto que nuestro público tributó anoche un caluroso homenaje al ilustre Benavente. Al terminarse cada uno de los actos, era llamado a escena y ovacionado junto con los principales artistas de su compañía, que interpretaron la obra, en su mayoría, de modo muy feliz. Al final del espectáculo, los aplausos llenaron la sala durante algunos minutos”.

En otra página, se anota que:

“Pocas veces hemos observado en la capital tan notable entusiasmo por un espectáculo teatral como el que se produjo ayer al anunciarse que iba a subir a la escena en el Teatro Nacional, “La Malquerida”, de Benavente, por la compañía que dirige el mismo dramaturgo. Al abrirse la taquilla del Teatro a las 8 de la mañana, las localidades se agotaron tan rápidamente que una hora después se anunció al público que ya no quedaban, y entonces fueron los apuros de los que tenían invitaciones hechas o de los que no querían perder la representación por ningún motivo. Comenzaron las ventas fuera de taquilla, realizadas por muchachos listos que se había provisto de algunas localidades o por otros que vieron en la venta de su localidad un negocillo. Algunas butacas de primera fila, cuyo valor es de ocho colones, se llegaron a vender en 18 y las lunetas, que tienen el mismo valor, se vendían a quince colones. Lo mismo ocurrió con los palcos de galería. Con todo, ya en las horas de la tarde no se conseguían a ningún precio. El Teatro estuvo anoche, pues, rebosante.”

El jueves 28 a las 16 horas, en los salones del nuevo local del Gran Hotel Europa, frente a La Magnolia, se verifica un acto de homenaje en honor de don Jacinto de parte de la colonia española. Al acto asisten como invitados especiales el presidente de la República, don Julio Acosta García y los secretarios de Estado don Tomás Soley Güell, don Narciso Blanco Mora, don Miguel Obregón Lizano y don Aquiles Acosta García. Como parte del homenaje, el comercio español procede a cerrar sus establecimientos a las 15:30 horas con el fin de asistir al evento en unión de su familia. Una vez iniciado el acto, el cónsul de España, don José Luis Alcázar, pronuncia un elegante discurso presentando al señor Benavente, en nombre de la Colonia, el testimonio del afecto más leal y de la más honda admiración, procediendo a hacer entrega de una medalla de oro como recuerdo de este homenaje. El señor Benavente contesta en breves palabras agradeciendo el homenaje que se le tributaba. Dijo que al recorrer estos países nada le había causado mayor impresión, como ver la armonía que imperaba entre españoles e hispano americanos. Su mayor satisfacción es contemplar como los españoles en América saben mantener el espíritu de la Patria lejana. Manifestó que no se debe seguir llamando a este continente América Latina, sino América Española, porque fue España, y sigue siendo, la madre legítima de estos pueblos. Terminó su discurso dando las gracias a los concurrentes y vivando a Costa Rica y a España. Para terminar el doctor Valeriano Fernández Ferraz pronunció un corto y elocuente discurso. La concurrencia fue agasajada y obsequiada con champaña, licores, tabacos y emparedados, terminando el acto a las 18 horas.

El viernes 29 se lleva a cabo un acto público en el Liceo de Costa Rica, con una concurrencia numerosa. Don Rogelio Sotela Bonilla ofreció la fiesta al señor Benavente. La señorita María Cristina Vitel pronunció un discurso lleno de bellos conceptos y el director del Colegio, don Fidel Tristán, hizo uso de la palabra con discreción y sabiduría con muy elegantes frases acerca de la personalidad del agasajado. Para terminar, el joven Emmanuel García, ejecutó varias piezas en el piano. Terminado el programa, el señor Benavente hizo uso de la palabra para agradecer el homenaje.

El sábado 30, en tren especial que sale a las 8 horas rumbo a Puerto Limón, viajan todos los miembros de la compañía, a tomar el barco “Ulúa” que los llevará a Panamá, y de allí a España unos, y a la Argentina, otros. El Diario el Comercio al despedirlos “desea al más grande de los dramaturgos españoles un viaje muy feliz y así como ha sido un alto embajador de su solar en estos países hijos del León Ibero, que sea también allá un amigo y defensor de los pueblos hispanoamericanos”.

Y así fue la visita del dramaturgo Benavente a Costa Rica, quien nos dejó su ya famoso comentario:

“Costa Rica es un país encantador cuya capital es una pequeña aldea alrededor de un gran teatro”.

Lola Membrives

Dolores Membrives Fernández, conocida como Lola Membrives, fue una actriz española, nacida en Argentina en 1885, quien inicio su vida teatral como tonadillera. Ya famosa, pasó a interpretar papeles dramáticos y cómicos de obras de muchos de los más destacados dramaturgos españoles de la primera mitad del siglo XX, quienes escribieron para ella papeles como los Madreselva y Ventolera de los hermanos Álvarez Quintero, Las adelfas y Lola se va a los puertos de Antonio y Manuel Machado o Pepa Doncel de Jacinto Benavente. De este último, además, interpretó la mayoría de sus obras y le acompañó en sus presentaciones en Hispanoamérica. Fue también una de las más importantes intérpretes de las obras de Federico García Lorca con quien realizó una gira por América. Alternó sus presentaciones entre España y Argentina durante varias décadas y murió en Argentina en 1969.

Fuentes de consulta:

  • Borges, Fernando. – Teatros de Costa Rica. – Editorial Costa Rica, 1980.
  • Foto de Benavente (Wikipedia.org) y Membrives (YouTube).
  • Wikipedia.org
  • Afiche archivo Teatro Nacional.
  • Diario el Comercio del 17 al 30 de junio de 1923.
  • Diario de Costa Rica de 17 y 24 de junio de 1923.
  • La Tribuna del 19 al 30 de junio de 1923.
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