Welmer Ramos González, Economista, ex Ministro de Economía y ex Diputado.

Los ridículamente bajos precios que reciben los productores agrícolas, en parte, se debe a que en determinadas épocas hay sobreproducción de un producto particular: “Nosotros sembramos a ciegas y, es cuando llegamos a los mercados, cuando nos damos cuenta de la realidad imperante, muchas veces hay sobre oferta, de tal magnitud, que ni los costos logramos recuperar”, se quejaba un productor. El problema de esto, es que se siembra sin saber si luego habrá poco o mucho producto en el mercado y de si se tendrá una ganancia u otra pérdida.

La situación evidencia que los agricultores carecen de sistemas de información eficientes y en tiempo real que les permitan tomar decisiones informadas de siembra, cosecha y mercadeo.

A hora de tomar la decisión de sembrar un determinado producto se requiere que el productor conozca con relativa certeza, cuanta área hay plantada y la relación de esta con la demanda en el momento que salga su cosecha; eso hoy en día es factible de realizar y es urgente de implementar. Sistema de información que sean alimentados por los organismos financiadores, por las asociaciones de agricultores, por las agencias gubernamentales y por los mismos agricultores.Existen muchos incentivos para que los productores y los entes relacionados estén dispuestos a mantener los sistemas de información actualizados, veamos algunos:

  • Si tenemos una proyección de la condición de los mercados a futuro, cuando salga la producción, estimaciones de precios y cantidades, ya tenemos casi que asegurado los costos y algo más.
  • Si los compradores saben quiénes tienen las plantaciones que cosecharán en los próximos meses, pueden establecerse compras a futuro mutuamente beneficiosas, lo que genera mercados más profundos y con mayor certidumbre de colocación.
  • Se genera la posibilidad establecer asociaciones con otros productores para alcanzar escala de oferta para la industria, o bien en la compra de insumos para obtener mejores condiciones de precio.

Los sistemas de información para el agro deben incluir datos precisos sobre los precios existentes de los insumos agrícolas en el comercio, con fin de que las decisiones de compra de los productores sean eficientes. Pero si el agricultor NO conoce los precios de los insumos vigentes por las distintas casas comerciales oferentes, también está a ciegas para comprar y el sistema de competencia no funciona. Claro que también se deben presentar comparaciones de precios de insumos con los países de la región. Todo lo anterior, ocasiona que los mercados sean más competidos y los productores obtengan precios más justos, que no impliquen la captura de rentas monopólicas, por parte de intermediarios o tagarotes. Hoy en día, los productores agrícolas deben invertir tiempo y recursos en viajar distancias significativas si pretenden obtener las mejores cotizaciones de sus insumos, lo que hace que compren, la mayoría de las veces, al proveedor más cercano al precio que le impongan.

Generar un sistema de información eficiente como el expuesto, permitirá ahorrarle a la sociedad cientos de miles de millones en desperdicios de productos por sobreofertas, hacer los mercados más eficientes y más competitivos, bajar los costos de producción y garantizarle al mercado una oferta mucho más continua, acorde con la demanda de los consumidores. La tecnología disponible permite diseñar y poner en operación estos sistemas a bajo costo, incluso mediante el concurso de modelos de triple hélice con participación de empresa privada, academia y el Estado.Y la creación de este sistema tampoco requiere del Estado, con voluntad se logra en coordinación entre organizaciones de productores, universidades públicas y los entes financieros.

Hasta aquí, le pongo Coto al comentario.

Se acabó el café.