La Directriz No. 045 para Bancos Estatales

Me parece un primer gran avance en materia de profundización y eficiencia del Sistema Financiero y ahora lo que toca es ejecutar, brindar seguimiento y rendición de cuentas periódica y a la opinión pública para asegurarse que no se trate de un simple saludo a la bandera

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Gerardo Corrales Brenes, Economista. 

Tengo que reconocer que con gran complacencia he leído esta Directriz, que entiendo emana de un proceso de negociación entre el Poder Ejecutivo, actuando como Asamblea de Accionistas de los Bancos del Estado y las Juntas Directivas y Alta Administración de dichas entidades.

Algunos hemos insistido desde hace algunos años sobre la preocupación de la poca eficiencia operativa de la banca estatal, entendida esta como el porcentaje de los ingresos totales netos de gastos financieros, que se destina a cubrir los gastos administrativos.

Mientras a nivel mundial, los bancos se encuentran por debajo del 50%, y los bancos privados en Costa Rica, en promedio en el año 2018, se acercaron al 57% y los más eficientes al 53%, nuestros banco estatales, Nacional y Costa Rica, apenas logran un promedio del 66%, con un dato cercano al 70% para el Banco de Costa Rica y en el caso del Banco Popular, 70.4%.

Obviamente estos indicadores de eficiencia de la banca estatal no son del todo satisfactorios y el Poder Ejecutivo lo viene a plantear de esta forma cuando en su Directriz concluye que, los esfuerzos para la búsqueda de una eficiencia óptima, aún no son suficientes y que nuestros márgenes de intermediación financiera (entendidos como la diferencia entre la tasa promedio de créditos y el costo de fondos) siguen siendo muy altos respecto a países competidores.

Además, tiene el buen tino el gobierno de empezar a exigir a sus bancos estatales un mayor esfuerzo de bancarización, tanto para personas físicas como para Mipymes, utilizando como indicadores la originación de nuevas cuentas de depósitos así como nuevas colocaciones de crédito.

A estas actividades se les conoce con el nombre de inclusión financiera, en el tanto que hay preocupación por formalizar y participar cada vez más a los ciudadanos de un país, de los servicios financieros que prestan los intermediarios bancarios.

En ese sentido, estamos de acuerdo y alabamos la Directriz del Poder Ejecutivo para alinear a sus bancos hacia la búsqueda de más eficiencia; menores márgenes de intermediación y mayor penetración bancaria, pues es un hecho y así está demostrado que, el Sistema Financiero juega un rol fundamental como promotor u obstáculo para el crecimiento y el desarrollo económico.

Ahora bien, los que hemos ejercido en la práctica una función bancaria, sabemos de la dificultad de lograr mejoras de un punto porcentual por año en los indicadores de eficiencia operativa.

En mi caso en particular, mi paso como Vicepresidente Ejecutivo de BAC Credomatic por 17 años, me permitió ejecutar, en conjunto con la Junta Directiva, Presidencia, Alta Administración y todos los colaboradores, un proceso de mejora en la eficiencia de casi 17 puntos porcentuales, es decir, casi un punto porcentual por año.

Este resultado no fue un resultado casual, sino que surgió de un proceso sistémico de estrategia bien concebido, así como de una transformación digital de la organización, entendida esta como la incorporación de las nuevas tecnologías a disposición en todas las actividades de la empresa así como de un cambio cultural y participativo de todos los colaboradores, conscientes de la importancia de innovar e implementar cambios en la forma de operar, buscando simplificar, automatizar procesos como a su vez, promover el crecimiento y la venta cruzada, como formas de generar nuevos y más ingresos en la operación.

Por esta razón, al leer en la Directriz en su artículo primero, que la mejora en eficiencia que se instruye a los bancos estatales será prioritariamente por medio de la reducción de gastos administrativos y al observar que se trata de reducciones de ineficiencias entre 12 puntos porcentuales para el Banco Nacional y 18 puntos porcentuales para el Banco de Costa Rica, tengo que confesar, salvo que me demuestren lo contrario, que difícilmente es posible en tan corto tiempo lograr ese tipo de ajustes o reducciones. ( Véase Gráfico # 1 )

Gráfico # 1
Metas de reducción del Índice de Eficiencia Operativa de Bancos del Estado, según Directriz No. 045

En particular, debe tomarse en cuenta que el 62% y 59% de los gastos administrativos respectivamente en el Banco Nacional y Costa Rica, son gastos de personal los cuales por las diferentes convenciones colectivas y otros derechos adquiridos, son rubros que no son fáciles de mover en el corto plazo.

Según mis cálculos, para el mismo nivel de ingresos netos de hoy, las metas propuestas implican que anualmente, en promedio, los gastos administrativos en el Banco Nacional deben recortarse un 5% y un 7% en el Banco de Costa Rica, cuando el año pasado, en el primer caso los gastos crecieron un 5% y en el segundo, un 2%.

Me parece, con todo respeto, que la Directriz se quedó corta en explorar otras alternativas de mejora de eficiencia en los bancos estatales como lo es la promoción de la venta cruzada o como se conoce, el cross selling, área que, en comparación a la banca privada, se encuentra poco desarrollada.

El participar de nuevos negocios con mayor agresividad, como la financiación de tarjetas de crédito; arrendamientos y otros, permitiría mejores ingresos por intermediación lo que a su vez repercute en una mejor eficiencia operativa.

En cuanto a los márgenes de intermediación en colones, la propuesta de reducirlos en un uno por ciento en el plazo de cuatro años, es loable pero esto debe ir acompañado de una mejor gestión de colocación y cobranza crediticia, pues especialmente en los años en que estamos de desaceleración y poco crecimiento, el riesgo de incobrables se ve incrementado, lo cual puede dar al traste con el objetivo deseado.

Con referencia a los márgenes en dólares, me parece que técnicamente no es correcto pedirle a los bancos del Estado que en cuatro años igualen los márgenes de los bancos privados más eficientes, conociendo que sus estructuras de crédito por actividad económica son diferentes.

Lo mejor hubiese sido, hacer el mismo cálculo que para el margen en colones y ponerse una meta de reducción gradual en este indicador por año.

Respecto a las metas de inclusión financiera referidas a incrementar el número de nuevas cuentas de depósito para personas físicas, en 549 mil cuentas en cuatro años y para el caso de mipymes en 71 mil cuentas, es de destacar, en especial que según se indicó en la conferencia de prensa donde se anunció la Directriz, se pasaría de una profundidad de 68% de la población adulta con cuentas bancarias a un 76% en cuatro años.

Para que este objetivo sea bien interpretado, debe mejorarse la redacción de la Directriz e indicar que se trata de nuevas personas con cuentas nuevas y que los datos de crecimiento indicados son netos de las cuentas que se cierran también normalmente por año.

En lo referente a las metas de colocación de cuentas de crédito para personas, se crearán en cuatro años y en términos netos, 109200 nuevas operaciones para nuevos clientes en ambos bancos estatales.

En lo particular, me parece que dichas entidades, como indiqué anteriormente, deben competir más fuertemente en el segmento de tarjetas de crédito; vehículos; arrendamientos y créditos personales, por lo que si así fuese, estas metas parecerían ser conservadoras, siendo que solo en tarjetas de crédito hay en el país 2 millones de plásticos y un solo emisor privado tiene más del 80% de ellos.

Además los bancos del Estado tienen el control de los colones en el país y en particular en cuentas a la vista, por lo que podrían competir con menores tasas de interés de lo que hoy se ofrece en el mercado, permitiendo oxigenar a muchas personas que hoy sufren de presupuestos muy ajustados por las altas tasas de interés que se cobran por este producto.

En cuanto a los créditos a Mipymes, se propone una meta de colocar 17120 clientes nuevos en cuatro años, de los cuales 11815 serían del Banco Nacional con montos menores a 5 millones de colones y 5305 del Banco de Costa Rica con montos menores a 15 millones de colones.

Esta cifra de igual forma me parece conservadora, pues aparte de los recursos propios, los bancos del Estado tienen en el Sistema de Banca para el Desarrollo actualmente, cerca de 16 mil clientes vigentes.

Finalmente, el ideal para lograr alineamiento y que se vea como parte de un Programa estructurado y consistente, hubiese sido ideal ver cómo encajan estas metas de colocación; márgenes y eficiencia, con el Plan Nacional de Reactivación Económica, pues todo es parte del mismo engranaje económico.

Sin embargo, me parece un primer gran avance en materia de profundización y eficiencia del Sistema Financiero y ahora lo que toca es ejecutar, brindar seguimiento y rendición de cuentas periódica y a la opinión pública para asegurarse que no se trate de un simple saludo a la bandera.

(Abril del 2019)

 

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