La economía de Francisco

El Papa propone que se estudie y se practique “una economía diferente, una que da vida y no mata, incluye y no excluye,humaniza y no deshumaniza, cuida la creación y no la despoja”.

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Guillermo E. Zúñiga ChavesEconomista.

El Papa Francisco sigue sorprendiendo. ¡Sí, claro, sorprendiendo de manera positiva! En estos días, por medio de una carta, convocó a jóvenes, economistas y emprendedores a  un encuentro para marzo del año próximo, en la ciudad de Asís. (La fuente es el sitio Vatican News)

El Papa propone que se estudie y se practique “una economía diferente, una que da vida y no mata, incluye y no excluye,humaniza y no deshumaniza, cuida la creación y no la despoja”.  Este es un llamado que hace no sólo los creyentes sino “a todos los hombres de buena voluntad, más allá de las diferencias de creencia y nacionalidad, unidos por un ideal de fraternidad atentos sobre todo a los pobres y excluidos”.Para lograr esto, dice Su Santidad, será necesario construir un pacto común que permita promover el cambio global.

UNA FUERTE LLAMADA DE ATENCIÓN. La sola convocatoria es una llamada de atención. La esperanza que provoca este encuentro es la incorporación de valores éticos en las teorías del desarrollo. La historia de la economía muestra que hemos construido una sociedad que destruye trabajos, excluye grandes mayorías de los beneficios del desarrollo, provoca el daño de los recursos naturales, en fin, atenta contra la vida. Como lo dijo el Papa en otra actividad reciente, con la presencia entre otros  del Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, si no hay mejoras en la economía  vamos hacia el suicidio colectivo, por ello hay que enfrentar  a la “economía que mata”.

POCA DIFUSIÓN LOCAL.El llamado de Francisco ha sido poco comentado en el medio local. Por algo será. Posiblemente todavía haya gente que piense que no conviene que el Papa se pronuncie sobre temas sociales, políticos y económicos. Unos porque creen que el cristianismo no tiene entre sus fines luchar contra las desigualdades socioeconómicas, por lo que se conforman con la caridad tradicional, algo así como una limosna. Otros pensarán que estos no son temas en los que el Papa sea un especialista, por lo que es mejor que calle. Ambas posturas están equivocadas, pues ignoran la comprometida Doctrina Social de la Iglesia.

TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN.Con este llamado el Papa le está dando un nuevo aire al “compromiso social de la Iglesia”. Este compromiso tiene una larga trayectoria como he dicho. Inclusive, en la década de los setentas del siglo pasado, dio espacio a que dentro del cristianismo se impulsara la Teología de la Liberación, como movimiento independiente, que finalmente fue reprimido por la misma jerarquía católica. Desde luego, no estoy formulando que este llamado sea parte de aquel esfuerzo; jamás podría afirmarlo. Pero cuando leí el contenido de las noticias vaticanas recordé aquellas luchas de juventud por una sociedad más cristiana y, por tanto, más justa.

COSTA RICA NO ES AJENA A LOS PROBLEMAS QUE SEÑALA EL PAPA.Los resultados que periódicamente vamos conociendo sobre la evolución nacional, lamentablemente confirman que las tendencias internacionales señaladas también se presentan a nivel nacional. Este es el origen de la tensión social que se percibe, del desencanto ciudadano sobre  la conducción de los asuntos públicos, de la desconfianza alrededor de la política, en fin, del clima de desencuentro nacional.

El mismo Presidente Alvarado lo reconoció en su discurso del 2 de mayo ante la Asamblea Legislativa:  “Por último, una de mis mayores preocupaciones como Presidente, ha sido la polarización social que hemos experimentado como país”, para proponer la creación del Consejo Consultivo Económico y Social, con participación de distintos sectores sociales y productivos. (Pag. 34). Celebro esta iniciativa. ¡Más vale tarde que nunca!

PARA CONCLUIR. Transcribo estas hermosas palabras del Papa Francisco: “es necesario corregir los “modelos de crecimiento” que son incapaces de garantizar el respeto por el medio ambiente, la aceptación de la vida, el cuidado de la familia, la equidad social, la dignidad de los trabajadores y los derechos de las generaciones futuras.”

 

Guillermo E. Zúñiga Chaves
El autor es Académico, economista, consultor, Ex Ministro de Hacienda y Ex Diputado
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