La “fuerza roja”

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Largas jornadas, acá estamos, una madrugada entre jueves y viernes, hace frío, no hay clientes en la calle, las operadoras se toman su descanso ante el poco trabajo, pero acá estamos, esperando y siendo pacientes, aquí estamos.

Hoy la sociedad sólo tiene memoria para lo malo, sólo menciona lo incorrecto (lo entendemos), ¿y lo bueno?, detrás de los señalamientos e insultos existe una parte humana que, si hace las cosas bien, honra su trabajo, existen seres humanos, personas tan buenas como muchos de ustedes que hoy sólo tienen adjetivos ofensivos.

Personas tan iguales como sus señores padres, madres, hermanos, conocidos, amigos, personas tan valiosas como ustedes.

¿Nos preguntamos? ¿Recuerdan cuando les servimos? Cuántas veces fuimos su auxilio, su salvada, cuántos llegaron a un centro médico de urgencia gracias a un taxista, cuántos salieron a buscar una farmacia a media noche en un taxi, cuántos luego de una fiesta llegaron a sus casas sin saber cómo, cuántos no se dieron cuenta que el taxista esperó a que entrarán a su hogar con la intención de proteger, cuántos llegaron a tiempo a sus destinos, cuántos a bordo de un Taxi se desahogaron, cuántos bajo la lluvia dieron gracias por que un taxista atendió a su señal de parada, ¿cuántos?, cuántos estando de malas se desquitaron con una puerta, cuántos fueron recibidos con un ¡Buenos días! y tan siquiera contestaron, ¿cuántos?

¿Por que todos dentro del mismo saco?, detrás de muchos taxistas existen historias de superación, existen hogares que tuvieron su sustento diario, detrás de personas exitosas hay un taxista que trabajó de más, que trasnocho, que llegó a su casa cansado pero satisfecho, ¿Cuántos salieron? Se despidieron de su esposa, de sus hijos, de sus familiares, de sus padres, dijeron Adiós y nunca regresaron, cuántos abrieron la puerta de su taxi a alguien sin saber que sería su último viaje, cuántos camino a casa dejaron su vida tras un accidente, cuantas familias recibieron una llamada para escuchar una amarga noticia, cuantas personas fueron testigos de una caravana de autos color rojo tocando el “pito” despidiendo a un compañero, un amigo, un hermano o simplemente un colega, cuantos taxistas llegamos tarde pensando en como vamos hacer, llegamos sin ánimos de salir a trabajar más, cuántos nos perdimos un cumpleaños, un día de madre, del padre, una Navidad, un año nuevo, pero al siguiente día volvimos a la calle.

¡Acá estamos! escuchando ofensas, ¡Acá estamos! sin saber si vamos a volver, ¡Acá estamos! mientras nuestros detractores duermen y descansan, detractores que alguna vez recibieron un buen trato.

Existimos muchos buenos taxistas que hemos trabajado, estamos trabajando y seguiremos trabajando bien.

A todos los taxista, ánimo, que tenemos una historia de trabajo que nos honra, ánimo por que muchos hogares, muchas familias, muchas personas tienen a un taxista detrás de sus historias, ánimo taxistas que aún existe voluntad, ánimo por que existe un orgullo que vamos a defender, ánimo por que acá vamos a seguir, ánimo por que no hemos vendido a nuestro gremio, aún seguimos aquí, a ustedes usuarios mil disculpas por los muchos que trabajaron, trabajan y trabajarán mal, pero les recordamos que también existimos los buenos, llenos de historias, llenos de entrega, llenos de ganas de seguir brindando nuestro servicio público como ¡taxistas!

 

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