La Revolución Rusa y su impacto en Costa Rica – I Parte

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Intervención de Vladimir de la Cruz en la Mesa Redonda realizada por la Cátedra de Historia de las Instituciones de Costa Rica, de la Escuela de Historia, el martes 3 de octubre del 2017, en el Auditorio de la Escuela de Educación de la Universidad de Costa Rica Moderadora: Dra. Ana María Botey. Participantes: Francisco Javier Rojas y Vladimir de la Cruz.

I PARTE

Nos reunimos esta tarde para hacer algunas reflexiones y conversar sobre la Revolución Rusa y su impacto en Costa Rica.

La Revolución Rusa hay que entenderla como un proceso que la gesta y como un proceso que la desarrolla. Con proceso de gestación hay que entender que fue el resultado de muchos factores internos, y externos de coyuntura, pero sobretodo fue el resultado de un proceso de naturaleza política, y de organización político partidaria que la hizo surgir. En este sentido el peso de su papel estuvo en la organización del Partido Bolchevique, de los comunistas rusos, dirigido principalmente por Lenin. Y dentro de este partido hay que entender, también, que tenía un núcleo dirigente, que con Lenin, supieron comprender la realidad rusa de sus época para hacer posible el triunfo de la Revolución.

Hay que entender también que las organizaciones socialistas, anarquistas, revolucionarias y comunistas existentes antes del triunfo de la Revolución de Octubre, al igual que en Rusia también se fueron desarrollando en otros países de Europa y del mundo, exceptuado tal vez, a forma comunista de organización política, por cuanto las fechas de fundación de partidos comunistas a escala universal es a partir de 1918.

Así, igualmente hay que entender, que elementos y conceptos como clases sociales, sindicatos, organizaciones obreras y de trabajadores, partidos obreros y de carácter social popular, prensa social y prensa obrera, ideas socialistas, anarquistas, principalmente, y comunistas, así como partidos obreros y populares, acciones anti socialistas, anti comunistas y anti anarquistas, así como huelgas y luchas obreras, del mismo modo que alguna legislación social y laboral, igual que una conciencia social, ya existían y se conocían, en todas partes del mundo y también en Costa Rica antes del triunfo de la Gran Revolución Socialista de Octubre, realizada en Rusia, en 1917. Del mismo modo se desarrollaron ideas anti imperialistas a principios del siglo XX.

Lo anterior es importante señalarlo para no pensar ni actuar mecánicamente que muchas situaciones fueron resultado de la proyección internacional o del impacto histórico universal de la Revolución Rusa. Este impacto empieza a producirse con su triunfo y con el apoyo internacional que, igualmente, recibe, de los trabajadores organizados, en sindicatos, organizaciones sociales y partidos obreros y populares, que viendo su triunfo lo defienden como propio, y lo defienden como posibilidad obrera de realización.

Si en expectativa partimos que la principal manifestación de esta proyección llega a ser la fundación del Partido Comunista de Costa Rica, hay que señalar que éste es posible por las condiciones particulares del desarrollo de las clases sociales, de las clases trabajadoras de Costa Rica, y las distintas manifestaciones que desde el ultimo tercio del Siglo XIX se fueron dando.

Luego, claro está, que durante el período final de asalto al Poder y a partir del triunfo de la Revolución de Octubre, aparecen los vínculos más estrechos con ese proceso histórico.

Veamos algunas manifestaciones, para el caso costarricense, de estas situaciones.

En primer lugar, en el último tercio del siglo XIX ya habían surgido las organizaciones obreras que agrupaban trabajadores, artesanos y obreros, en sus manifestaciones de Sociedades Mutualistas, de Socorros Mutuos y de Mutuo Auxilio, con un carácter poli clasista en tanto agrupaban a obreros, artesanos, trabajadores, patronos y también a estudiantes y, desde 1874, las llamadas Sociedades de Trabajadores, Sociedades de Artesanos y sociedades de Obreras, ya clasistas, donde solo estos grupos de personas podían afiliarse en ellas, con exclusión de patronos.

Con el surgimiento de las sociedades de Trabajadores, de Artesanos y de Obreros, en 1874, empezó a tomarse conciencia social, y luego política, de que la sociedad costarricense estaba dividida en clases sociales, los trabajadores y los patronos, los chaquetas, los descalzos y los descamisados enfrentados contra el Olimpo y los Levitas, como empezó a definirse la sociedad costarricense en el campo político, y político electoral, en la última década del siglo XIX.

En el último tercio del siglo XX, se produce una gran revolución en obras de infraestructura, en la vida urbana y en la industrial, una profunda revolución económica nacional, que hace surgir las empresas capitalistas en el país, de origen extranjero, con mano de obra extranjera, de origen negro, chino, italiano y española, desarrollando el ferrocarril, la electricidad, las plantaciones de banano, las actividades mineras en el norte del país, las industrias textileras, cerveceras, de refrescos gaseosos, imprentas, de grandes construcciones urbanas, como el Teatro Nacional, los edificios del centro de la capital, la construcción de los barrios Amón y Aranjuez, entre 1890 y 1912, y grandes edificios que alcanzan a otras ciudades hacia principios de la segunda década del siglo XX.

De este modo los talleres artesanales se transforman en pequeñas y medianas, y algunas grandes industrias para la época, lo que hace también cambiar la naturaleza de la organización social de los trabajadores. Así, las Sociedades Mutualistas y las Sociedades de Trabajadores, a partir de 1901, dan paso al surgimiento de Ligas de Obreros y de Sindicatos, tal y como ahora existen.

Hacia 1905 ya existían Federaciones de Trabajadores y después de 1909 se inicia el esfuerzo por constituir la primera Confederación General de Trabajadores, que se funda en 1913, año en que empieza a celebrase el Primero de Mayo como día Internacional de los Trabajadores hasta hoy, con algunos pocos años que no se celebró, lucha internacional que se conoció en el país desde 1886 (1).

Esta Confederación General de Trabajadores llegó hasta 1923 cuando se disolvió para apoyar el surgimiento del Partido Reformista, que dirigió Jorge Volio Jiménez.

Con su disolución existió débilmente la Confederación Obrera Nacional o Costarricense hasta que la crisis de 1928 la disolvió e hizo surgir la Unión General de Trabajadores, que se proyectó hasta 1938, siendo desde el momento de su fundación, 1928, la base social con la cual va a surgir el Partido Comunista de Costa Rica, y con su fundación, en 1931, su organización obrera hasta 1938, cuando la disuelven para dar origen al Comité Sindical de Enlace y a la Unión Nacional Campesina, en razón de las luchas agrarias que el joven Partido Comunista empezaba a dar, y para desarrollar una mejor lucha organizativa y política con trabajadores urbanos y con trabajadores del campo.

En segundo lugar, se habían producido huelgas, y protestas laborales, en el país desde 1874 en el sector público, entre los telegrafistas, luego en la construcción del ferrocarril con los trabajadores extranjeros negros, chinos e italianos, provocando estos la mas grande huelga hasta entonces dada en el país, con movimientos de solidaridad de los trabajadores de Turrialba, Cartago y San José especialmente. En la última década del siglo XIX la huelga de los trabajadores españoles y una gran cantidad de huelgas en otras partes del país. Importantes huelgas fueron también las de panaderos en 1901 y 1903, que enseñaron la unidad de acción en la lucha.

Se puede decir que hubo oleadas huelguísticas, a finales del siglo XIX, entre 1909 y 1911, entre 1917 y 1921, pasando aquí por las huelgas que durante 1920 lograron establecer la jornada de 8 horas de trabajo, y las huelgas entre 1927 y 1934, las de este año ya dirigidas por el Partido Comunista, la bananera, la de zapateros en Turrialba y una de trabajadores de café.

En tercer lugar, el movimiento obrero costarricense a finales del siglo XIX y principios del siglo XX había establecido vínculos y contactos con el movimiento internacional, con el movimiento obrero español que dirigía Pablo Iglesias, con el movimiento obrero chileno que dirigía Luis Emilio Recabarren, con el movimiento obrero centroamericano, con el que tratan de fundar la Confederación Obrera Centroamericana, en 1911, con el movimiento obrero revolucionario de la Revolución Mexicana, de carácter anarquista, particularmente con los hermanos Flores Magón, especialmente con Ricardo, sus principales dirigentes, con quien tuvieron intensa correspondencia, y con el movimiento obrero latinoamericano, en el que se participa en la fundación de la Confederación Obrera Panamericana en 1919, representando en ésta al movimiento obrero costarricense Joaquín García Monge.

En cuarto lugar, con el desarrollo del diarismo, a partir de 1886, también empiezan a surgir una enorme cantidad de periódicos, más de 100 hasta 1930, de carácter social, que de distinta manera exaltan al trabajador, al obrero, al artesano, le hacen el centro de la vida económica y del proceso productivo, que pintan a los patronos como parásitos sociales del trabajo humano. Algunos de estos periódicos fueron muy importantes como «la Justicia Social», «La Aurora Social», «Hoja Obrera», «Orden Social», «El Trabajo», «El Amigo del Pueblo», «La Lucha», «Sanción», «El Combate», «El Derecho», «La Causa del Pueblo» y “La Lucha”. Aquí se denunciaban la miseria, la explotación, la injusticia… llamaban continuamente a la unidad de la clase obrera para fortalecer sus cuadros y dar la gran batalla por la dignidad, el bienestar y la cultura. En la Rusia de la época revolucionaria existían una gran cantidad de periódicos, de manera similar. Cuando Lenin empieza a editar el periódico Izkra, lo hace con la intención de darle unidad, en un solo medio informativo, a todas esas manifestaciones periodísticas y lograr una mejor dirección política hacia los lectores. En Costa Rica no hubo nada similar. Quizá el esfuerzo en este sentido fue el periódico “La Revolución”, en 1930, impulsado por Manuel Mora y el grupo  de la Asociación Revolucionaria de Cultura Obrera, ARCO y luego, de manera más correcta, sistemática y prácticamente única expresión de orientación política clasista, obrera y comunista,con el periódico TRABAJO, que empieza a publicarse, por  el Partido Comunista recién fundado, en agosto de 1931.

En quinto lugar, por medio de la prensa habían empezado a llegar noticias de las luchas socialistas y anarquistas europeas, desde finales de la década de 1880, lo que permitió seguir casi al día la Gran Huelga de Chicago de 1886. No se hablaba de luchas comunistas, aunque si se conocían las ideas comunistas a partir de la publicación del Manifiesto Comunista. Dicho de otro modo, no existieron partidos comunistas antes de 1903, cuando surge el Partido Bolchevique como resultado de la ruptura que se da ese año en el Segundo Congreso del Partido Obrero Social Demócrata Ruso.

Con la Encíclica Rerum Novarum y la Carta pastoral No. 30, de 1893, del Obispo Bernardo Augusto Thiel, sobre el justo salario, de los desposeídos de bienes de fortuna, el Presidente José Joaquín Rodríguez arremete fuertemente acusando a esta Carta de entrañar “ideas socialistas”, de incitar a los trabajadores a la insurrección estimulándolos a las huelgas. Con motivo de las huelgas de los panaderos el gobierno prohibió la circulación por el correo de materiales anarquistas, socialistas y comunistas en 1903. Así se perfilaba el ingreso y desarrollo lento de la ideas socialistas y anarquistas en el país.

En sexto lugar, se fue dando una experiencia de rica organización política obrera. Desde 1886 se menciona un partido de Obreros y Artesanos, en oposición al Partido Liberal. A principios de la década de 1890 Félix Arcadio Montero funda el Partido Independiente Demócrata para agrupar a los chaquetas, descalzos y descamisados. Este partido obliga a fundar clubes obreros, de artesanos y de trabajadores en las tiendas de los partidos liberales y de la oligarquía. Se logra elegir dos diputados de origen popular, Faustino Montes de Oca por el independiente Demócrata y a Víctor Gólcher, en uno de los partidos oligarcas representando a uno de estos clubes de los sectores populares. En la década de 1920 varios diputados representantes y dirigentes obreros fueron electos diputados, por el partido Reformista.

En las elecciones de 1913 se organizan tres partidos obreros regionales, en Limón, en Grecia y en San José y se discute en el periódico Hoja Obrera sobre la necesidad de fundar un Partido Obrero.

Hacia 1919 se funda el Centro Socialista de Costa Rica, y el Partido Socialista de Costa Rica, por el Dr. Aniceto Montero, y en 1923 el Partido Reformista, de Jorge Volio. En 1923 Farabundo Marti funda el Partido Comunista de Centroamérica que no tuvo un amplio desarrollo regional. En 1927, invitado por la Universidad Popular, vino al país el Miembro del Comité Central Ejecutivo del Partido Socialista Revolucionario de Colombia, Francisco de Heredia. A finales de la década del 20 se funda la seccional costarricense del APRA.

En América Latina venían surgiendo movimientos políticos comunistas. Entre 1918 y 1922 se fundan los Partidos Comunistas de Argentina, México, Chile y Brasil; en 1923 el Partido Comunista de Centroamérica, y entre los años de 1929 y 1931 se fundan los Partidos Comunistas de Venezuela, Ecuador, Columbia, Perú, Paraguay, de El Salvador, Guatemala, Costa Rica y el de Honduras, en su primera etapa. Esta fundación de partidos comunistas como repercusión de la Gran Revolución Socialista de Octubre. A partir de ese momento el surgimiento de partidos comunistas empieza a articularse con reuniones internacionales, sobre todo que Lenin, a este efecto, había fundado la III Internacional en 1919. A partir de su fundación se van a realizar siete Congresos Internacionales, el último en 1935, y una importante cantidad de reuniones de partidos comunistas.

Así, en julio de 1929 se celebró la Primera Conferencia de Partidos Comunistas de América Latina, en Buenos Aires, donde se reunieron los partidos comunistas de Argentina, Brasil, Bolivia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela y el de Estados Unidos, Conferencia que caracterizó el imperialismo como el enemigo principal del movimiento obrero de América.

Para las elecciones de medio período de 1930 se inscribió el Partido Alianza de Obreros, Campesinos e Intelectuales que proponía la candidatura a diputado de Joaquín García Monge. Esta idea de la alianza obrero campesina devenía de los conceptos estratégico revolucionarios desarrollados por Lenin, como de uno de los Congresos de la III Internacional. En 1928 en algunos países, como México,  se impulsaron partidos   llamados Bloque de Obreros y Campesinos. En 1934 el Partido Comunista de Costa Rica usó este nombre para efectos electorales hasta 1942.

El 18 de julio de 1930 se constituyó el «Buró» del Caribe de la Internacional Comunista, reunión a la que van a asistir casi todos los partidos comunistas del Continente ya existentes. Dicha reunión se realizó en Cuba.

En 1929 de nuevo se funda un Partido Socialista de Costa Rica, que propiciaba la Gran Patria Centroamericana

En sétimo lugar, se había venido dando una legislación social y laboral incipiente, y luchas que reivindicaban aspectos relacionados con las jornadas y condiciones de trabajo, como salarios y condiciones de higiene y seguridad socio laboral.

En octavo lugar, había un núcleo de intelectuales, desarrollado desde la última década del siglo XIX(2), que propiciaron el fortalecimiento de la conciencia social y de clase, así como la organización obrera, especialmente cuando fundaron en 1909 el Centro de Estudios Sociales Germinal, grupo que logró la creación de la Confederación General de Trabajadores y la celebración del Primero de Mayo en 1913. Aquí estuvieron Carmen Lyra, Joaquín García Monge, propio Omar Dengo, José María Zeledón, y los hermanos Jiménez Rojas quienes llegaron a tener correspondencia con los grandes líderes anarquistas, Kropotkin y Proudhom. La Confederación General de Trabajadores usó la bandera roja y negra, el rojo por la lucha, por la vida, y el negro por los caídos en la lucha.

Sin embargo, a partir de 1917, el Dr. Aniceto Montero que ya se encuentra en Costa Rica se convierte en el intelectual orgánico más importante en difundir las ideas socialistas, comunistas, leninistas y el significado histórico político del triunfo de la Revolución Rusa en Costa Rica.

En noveno lugar, desde 1901 empezó a desarrollarse una vigorosa conciencia anti imperialista, fortalecida por las discusiones de Ricardo Jiménez en el Congreso entre 1906-1909, vinculada al origen y establecimiento de las explotaciones bananeras hasta finales de la década de 1920, cuando se agregan las discusiones de los contratos con las compañías extranjeras Electric Bond and Share, Good Year, Panamerican Airways, las Tabacaleras, de la Northern Railways Company, de la United Fruit Company.

A estas luchas se suman las anti imperialistas de solidaridad contra la ocupación norteamericana de Nicaragua en la década de 1910 y en la década de 1920, fundándose la Liga Antiimperialista de la Américas, sección de Costa Rica, donde se vinculan los jóvenes que darán origen al Partido Comunista de Costa Rica. Igualmente la Liga Antimperialista “Juan Rafael Mora” dirige la lucha contra los contratos con compañías extranjeras. Junto a éstas se constituye la sección costarricense del Partido Alianza Popular Revolucionaria Americana, APRA, de Víctor Raúl Haya de la Torre, quien visita Costa Rica en varias ocasiones, como lo había hecho Manuel Ugarte anteriormente. En la Liga Anti imperialista destacan Carmen Lyra, Luisa González, Joaquín García Monge.

En las luchas solidarias anti imperialistas contra el asesinato de los líderes obreros Sacco y Vanzetti destaca Otilio Ulate, durante toda la década del 20.

A finales de la década del 20 llegó huyendo de la represión en Colombia Raúl Eduardo Mahecha, a quien llamaban “el Lenin colombiano” líder de las huelgas bananeras y cafetaleras de ese país.  También llegaron Rómulo Betancourt y José Palacios, dirigentes estudiantiles venezolanos, vinculados al APRA, al anti imperialismo internacional, y se discute, en el caso de Betancourt, que a la III Internacional. Betancourt al fundarse el Partido Comunista de Costa Rica se vincula intensamente hasta 1933 (3).

En 1922 se había fundado el «Buró» del Caribe de Socorro Rojo Internacional, que propone desarrollar campañas internacionales de solidaridad, entre otras, la Semana Mella, Lenin y Rosa Luxemburgo del 10 de enero al 21 del mismo mes, el Primero de mayo, jornada internacional de protesta y de combate contra el capitalismo contra el terror blanco y fascismo y el 7 de noviembre Aniversario de la Revolución Rusa, fecha en la cual los obreros de ese país tomaron el poder e instauraron la dictadura del proletariado. Así empezó también a introducirse en el Caribe y Centroamérica la celebración anual del triunfo de la Revolución Bolchevique. Así empieza a trazarse una directriz para el Caribe de celebrar el triunfo de la Revolución Rusa a partir de 1922.

En décimo lugar, se tiene contacto con los dirigentes de la Revolución Rusa, particularmente con Lenin, cuando él está en París y allí se encuentran estudiantes costarricenses, que estudiaban medicina, quienes asistían a sus mitines, entre ellos, los doctores Clorito Picado, Aniceto Montero y Federico Soto. Aniceto probablemente llegó a tener un contacto más cercano por el profundo conocimiento que llegó a tener de sus textos y de los documentos del Partido Bolchevique, como de las grandes centrales obreras internacionales de su época. De estos, fue Aniceto Montero es el que más proyección hace de Lenin en Costa Rica. El Dr. Soto lo hace en Panamá, como gran organizador del movimiento obrero panameño en esa década de 1910.

En onceavo lugar, los acontecimientos que sacudían la vieja Rusia zarista también llegaban por la prensa. Las informaciones no eran muy claras, pero sí denotaban la clara intervención de los bolcheviques, dirigiendo el proceso revolucionario ruso, y destacan bastante la situación de lucha política que se daba.

El 6 de noviembre de 1917 llegaban noticias de que Petrogrado prácticamente había caído en manos bolcheviques, los que en las calles de la ciudad festejaban la toma, hablando de paz.

Igualmente se informaba que la reducción del carbón y del hierro es la mayor causa de la crisis económica que pasaba Rusia: las fábricas de municiones trabajaban medio tiempo y los ferrocarriles la tercera parte de su capacidad.

El 19 de noviembre se informaba que los telégrafos, el Banco del Estado, el Palacio Mario, donde se hallaba en sesión el Parlamento habían sido capturados. Se decía que Trosky había capturado varios ministros y que el Gobierno de Kerensky ya no existía; que Lenin trazaba los planes de la nueva democracia socialista sobre la base de entrega de tierras a los campesinos, «arreglo a la crisis democrática» y la paz, paz que incluso se llevaba hasta pactarla con los alemanes.

Así se informó de estos días cruciales de la Revolución de Octubre.

Tales acontecimientos que sacudían no sólo estructuras sociales políticas y económicas rusas, también sacudían el resto de Europa y se proyectaban a América Latina.

En Costa Rica, aparte de las noticias que nos llegaban, había un estado de conciencia sobre la Revolución por lo que podemos afirmar que en aquellos sectores políticamente avanzados esta Revolución se veía con simpatía.

El 10 de noviembre, apenas con dos días de cables sobre el triunfo bolchevique, en el periódico la Tribuna se escribía, en un reportaje, que los bolcheviques tenían una teoría que consistía en destruir para construir sobre bases nuevas; «las tierras serán repartidas, las castas serán abolidas, la propiedad multiplicada, etc. Toda esa vieja música de los anarquistas y del socialismo avanzado… predicaba la violencia a todo trance como único remedio a los lacerantes y hondos males de Rusia. Muerte a los zares, a su familia, a los príncipes y a los nobles; luego a todos los burgueses y acaparadores…luego… sin más que pueblo y más pueblo se edificará La Nación en bases de absoluta igualdad. Estas son las enseñanzas de los bolcheviques. Ahora parece que han tomado el mando de Petrogrado. Si eso es verdad Rusia se va a convertir en un océano de sangre. Ninguna revolución del mundo habrá sido más cruenta que esa revolución. Habrá guillotina, ejecuciones por centenares, saqueos, incendios…Es claro que con todo esto Rusia le habrá vuelto la espalda al enemigo. Rusia no es factor de guerra. Nosotros lo dijimos hace meses y cada vez hay más motivos para afirmarlo con más certidumbre. Las cuestiones interiores son la preocupación actual de ese pueblo. Lo demás parece haberse convertido en secundario…Sobre los bolcheviques hay que hacer una observación: …son pacifistas, quieren destruir para construir; quieren desentenderse de la guerra extranjera, hacer la paz a cualquier modo… ¿Qué nuevas complicaciones traerá todo esto? Muy pronto lo hemos de saber” (4).

«Esta Revolución tuvo muy hondas repercusiones en nuestro pequeño país» (5).

La joven Revolución encontró en Costa Rica pequeños núcleos socialistas, como el Centro Socialista fundado por Aniceto Montero y gran cantidad de organizaciones obreras, claramente clasistas, «democráticas”, y experiencias de organizaciones políticas. (6).

Algunos núcleos «hicieron un movimiento con la consigna «manos fuera de Rusia Soviética», cuando la joven revolución fue bloqueada por las potencias de once ejércitos extranjeros” (7).

A partir de entonces cada día había más claridad en cuanto al significado de la Revolución Rusa. En los movimientos huelguísticos de 1920, la Confederación General de Trabajadores, refiriéndose a ellos decía «Parece que la fuerza irresistible del socialismo quisiera hacer estallar nuestro globo lanzándole por los ámbitos celestes…” (8).

Conforme la Revolución Rusa se desarrolla se gesta también un gran movimiento difamador de la misma a escala mundial. El principal argumento, como hoy día se hace de procesos revolucionarios, es que de allí partía gran cantidad de oro para financiar movimientos obreros y revolucionarios en otros países. Especialmente se refería esta campaña al desenvolvimiento de los movimientos huelguísticos y de desocupados de los Estados Unidos, que se decía estaban financiado por la Revolución Rusa. El Partido comunista de los Estados Unidos estaba recién fundado y uno de sus principales dirigentes John Reed, se integra a la Revolución  Rusa en su origen, y fallecer en Rusia siendo el único extranjero que está sepultado en las Murallas el Kremlim.

En Costa Rica, la circunstancia de que la Revolución Rusa financiara otros movimientos provocó un artículo en la Tribuna del 16 de enero de 1921, firmado con el seudónimo de Iskra   que por el alcance que tiene y por la forma como plantea el problema transcribo: «Todos los pueblos del mundo cuando son grandes por los ideales que sustentan, tienen solo una preocupación fundamental: hacer que otros vivan esos ideales…Así los rusos, el gran Lenin, el monumental Vladimir Ilich Ulianov, tiene como una obsesión y lo ha manifestado diferentes veces, la idea de que otros países limiten la Revolución. Hasta en los billetes de banco han puesto en muchos idiomas la más famosa leyenda de esa revolución odiada por la burguesía, odiada por los opresores de la masa: ¡Trabajadores del mundo, uníos! Toda la fábula malévola y parcial, que sobre la revolución rusa se ha regado sobre el mundo, está al destruirse y muy pronto veremos, tal vez no pasen 10 años, que esa forma de gobierno, el Soviet, es la forma universal. Es por lo menos mejor que esta democracia corrompida y llena de desprestigio. ¡Oro Ruso! ¡Es decir, que la revolución está llena de vida; que Rusia, la Roja Rusia, tiene sangre de libertad suficiente para sus venas y se sangra para darla a otros. Qué distinto es esto de lo que sucedía en 1919. Oro Ruso quiere decir simiente revolucionaria, simiente de ideales de libertad, germen de grandes transformaciones sociales… Notamos que se precipitan los acontecimientos, sentimos una inquietud enorme como quien espera un terremoto y queremos ver! Nos palpita el corazón, con palpitaciones de zozobra y de deseo; queremos comprender cuál es la misión que ese oro va a cumplir en los Estados Unidos porque lo que allí suceda, aquí sucederá infaliblemente” (9).

Continua…


Notas

1.- Vladimir de la Cruz: “ Las luchas sociales en Costa Rica, 1870-1930, Editorial Costa Rica, 1980, y Editorial  ISOLMA, San José, 2014, “Los Mártires de Chicago y el Primero de Mayo de 1913”, Editorial Costa Rica, 1985, Editorial ISOLMA, San José, 2014. Los artículos publicados en el Libro “Tendencias en el movimiento obrero costarricense y otros artículos”, Editorial ISOMA, San José, 2014. Mario Oliva “El primero de mayo en Costa Rica 1913-1986”.

2.- Gerardo Morales, Tesis de graduación de la Escuela de Historia, Escuela de Historia

3.- Alejandro Gómez: “Rómulo Betancourt y el Partido Comunista de Costa Rica”, Editorial Costa Rica, 1994 y la edición venezolana “Rómulo Betancourt y el Partido Comunista de Costa Rica”, Editorial de Humanidades y Educación, de la Universidad Central de Venezuela, 1985, y el libro “Rómulo Betancourt contra la dictadura de Juan Vicente Gómez, 1928-1935. Artículos publicados en la Revista Repertorio Americano de Costa Rica, Editorial Centauro, Caracas, Venezuela, 1982

4.- La Tribuna, 10 de noviembre de 1917.

5.- Partido Vanguardia Popular. Breve esbozo de su Historia. Editorial Revolución. Imprenta Elena 1971, pág. 7

6.- Término empleado en el folleto Curso elemental 57. Cuestiones fundamentales que debe conocer todo militante del Partido. San José 1967,  pág. 2, punto 6.

7.- Curso elemental 57. Cuestiones fundamentales que debe conocer todo militante del Partido. San José 1967,  punto 6. pág. 2 Así la consigna del P.V.P. en el folleto citado.

8.- Confederación General de Trabajadores. Diario de Costa Rica. 30 de enero de 1920, pág. 5.

9- La Tribuna. «Oro Ruso». 16 de enero de 1921, pág. 4.

 

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