Las asombradas miradas de un grupo de niños de la Escuela Margoth de Turrialba se concentraban el pasado miércoles 23 de agosto en la explicación de uno de los guardaparques del Área de Conservación Central sobre las características de las huellas en relieve de jaguares, monos, zorros, saínos y muchas otras especies más de la Depresión Central del país que mostraban en ese puesto de la exposición.

Mientras tanto, en otro estand, estudiantes universitarios giraban una ruleta que definía una pregunta sobre el Parque Nacional Isla del Coco, como cuál es la distancia con Puntarenas (532 kilómetros) o cuánto dura una embarcación para llegar a este hermoso pero remoto paraje (unas 36 horas). Si la respondían bien, se ganaban una gorrita o una caramañola alusiva al punto más alejado del territorio continental de Costa Rica.

Y así, decenas de personas de todas las edades visitaron el martes 22 y el miércoles 23 de agosto los 30 puestos del Mercadito de Experiencias, nombre que recibió esta exposición ambiental organizada por la Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica (UCR), situada en Turrialba, y por el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac, que está adscrito al Ministerio de Ambiente y Energía). En cada puesto había muestras o curiosidades relativas a las zonas que representaban y la mayoría de ellos contaba con juegos, videos, plantas, semillas e información correspondiente a cada área.

 

Estudiantes observaron especies microscópicas en el Mercadito

 

El Sinac eligió a la UCR en Turrialba este año como lugar del Mercadito por la celebración del 50 aniversario del Monumento Nacional Guayabo(situado en Santa Teresita de Turrialba), así como antesala del Día de los Parques Nacionales, celebrado este jueves 24 de agosto. La actividad formó además parte de una serie de eventos organizados en la Sede como parte de su 52 aniversario, que se conmemoró el martes 22 de agosto.

Mientras por el Sinac estuvieron presentes las 11 Áreas de Conservación que existen en el país, por parte de la UCR había estands de la Red de Áreas Protegidas (RAP), el proyecto Siwá Pakö, la Lechería y su sistema de lombricompost, el sistema de meliponarios, así como una iniciativa artística desde de la Escuela de Antropología que enseña a los estudiantes la importancia de valorar los tesoros arqueológicos del Monumento Nacional Guayabo.

UCR y Sinac: sinergia en beneficio del ambiente y la población

La directora de la Sede del Atlántico, Rosibel Orozco Vargas, destacó que la sostenibilidad ambiental es uno de los ejes de la instancia que lidera, por lo que las alianzas como la que se ha establecido con el Sinac es una pieza fundamental para conseguir este objetivo. Además, señaló que el Mercadito de Experiencias es una muestra de los esfuerzos de educación ambiental que impulsa la Sede por promover el desarrollo sostenible desde la ecología y el bienestar social, al igual que el impulso de una economía verde responsable.

Rosibel Orozco Vargas, directora de la Sede del Atlántico: la exposición del Mercadito de Experiencias y su importancia como vector de educación ambiental

 

En ese mismo sentido, la directora regional del Área de Conservación Central del Sinac, Meryll Arias Quirós, destacó que la UCR genera mucha investigación que se extrae del trabajo de campo en las áreas protegidas, así como trabajos comunales universitarios que se realizan tanto dentro como fuera de los parques, siempre relacionados con el tema ecológico.

Arias también enfatizó la importancia del Mercadito de Experiencias para divulgar información sobre las Áreas de Conservación (que van más allá de las zonas protegidas), además invitar a participar a otras entidades que colaboran en la preservación de estos territorios naturales.

Meryll Arias Quirós, directora regional del Área de Conservación Central del Sinac: trabajos conjuntos entre el Sinac y la UCR

 

Informar sobre el trabajo desarrollado con el proyecto Arqueología y Áreas Silvestres Protegidas, así como mostrar réplicas de los materiales precolombinos con los que se hacen investigaciones en el Laboratorio de Arqueología Carlos Aguilar Piedra, de la Escuela de Antropología, son los dos objetivos que tenía el puesto a cargo de María Gabriela Arroyo Wong, docente de esa unidad académica de la UCR.

Arroyo, quien también es investigadora, explicó que es importante que la niñez tenga cercanía con los temas que investigan, de forma lúdica y entretenida. Esto lo logran no solo con la interacción de los escolares con estas réplicas, sino también con libros de cuentos infantiles y con trajes y máscaras que se usan para la presentación de obras de teatro en diferentes centros educativos.

Gabriela Arroyo Wong, investigadora de la Escuela de Antropología: el arte como forma de educar y atraer a la niñez

 

Fiorella Araya León, estudiante de la Carrera de Ciencias del Movimiento Humano en la Sede del Atlántico y oriunda de Palmares, comentó que el Mercadito de Experiencias le sirvió de mucho para ampliar sus conocimientos sobre parques nacionales y la motivó a conocer otras áreas protegidas en el futuro cercano.

Fiorella Araya León, estudiante de Ciencias del Movimiento Humano: el Mercadito abre el panorama para visitar parques nacionales

 

Además de la UCR y el Sinac, otras instituciones estuvieron presentes con sus estands, como el Instituto Costarricense de Electricidad, el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, la Organización para Estudios Tropicales, la Municipalidad de Turrialba, y tres puestos de artesanos y coleccionistas de monedas, además de la presencia de una conocida marca de álbumes de postales que publicó recientemente un coleccionador alusivo a los parques nacionales y a las especies de flora y fauna que hay en Costa Rica.


Así es la vida de un guardaparques de la Isla del Coco

Josué Morales Fernández tiene 16 años de tener un trabajo codiciado por muchos, aunque para algunos puede ser demasiado sacrificado: es guardaparques en la Isla del Coco.

Para él, su labor en ese remoto territorio es un privilegio que muy pocas personas tiene: observar los parajes, los mares, la naturaleza y las especies de flora y fauna que ahí habitan (algunas únicas de ese lugar).

No obstante, también reconoce que existen sacrificios. El primero de todos es, posiblemente, el más evidente: la separación de la familia, los de 30 días seguidos de trabajo (sin importar lo que ocurra con sus seres queridos en el continente) y otros peligros eventuales como sufrir una enfermedad lejos de los servicios hospitalarios oportunos, aunque cuentan con paramédicos que pueden atender situaciones de salud leves.

Pese a todos esos obstáculos, para Fernández su trabajo es un sueño de niño hecho realidad y no cambia su experiencia por nada del mundo. Él sabe que la Isla del Coco es un lugar único en el planeta, por muchas razones que nos cuenta en este video:

Josué Morales Fernández: su experiencia como guardaparques del Sinac en la Isla del Coco
Pablo Mora Vargas
Periodista Oficina de Comunicación Institucional

Por UCR

Universidad de Costa Rica.