Anauim Valerín Pérez.

Tras las elecciones del 4 de febrero el país resurgió bajo un nuevo escenario político alejándose de los elementos partidarios clásicos del bipartidismo tradicional, donde el Partido Liberación Nacional (PLN) y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), por primera vez quedan fuera de una segunda vuelta electoral.

De la Cruz señala que los dos nuevos partidos que llegan a la segunda ronda, el Partido Acción Ciudadana (PAC) y el Partido Restauración Nacional (PRN), hoy son quienes se disputan el Gobierno de la República, donde los costarricenses tendrán que escoger entre conservadurismo versus progresismo, entre fanatismo religioso versus liberalismo político.

“Para esta segunda ronda electoral del 2018 no hay un sentimiento anti Liberación Nacional, ni anti Unidad Social Cristiana, como partidos que han sido gobernantes, y que formaron el clásico bipartidismo, que hace varios años, se distinguió como el PLUSC, evidenciándose un claro sentimiento anti gobierno, anti PAC y anti Carlos Alvarado.”

Vladimir de la Cruz, historiador y politólogo, le dio una entrevista a La Revista para ahondar más en el tema y comprender lo que se viene de cara a la segunda ronda electoral.

“Es importante destacar, señala Vladimir de la Cruz, que la parte más importante del electorado, mayoritariamente votó en su totalidad, en un 53%, por los otros partidos que quedaron fuera de la segunda ronda, votando en conjunto por Acción Ciudadana y Restauración Nacional un 47%, y que estos dos, juntos, apenas significan un 29% del total del padrón electoral.  Si consideramos el abstencionismo de la segunda vuelta, es obvio que cualquiera de estos que gane no gobernará más que con un 15% aproximado del padrón total del país, con menor porcentual con que han gobernado los anteriores presidentes de la República”.

Los Alvarado, este es el escenario de la final electoral del primer domingo de abril, no va a cambiar. Los costarricenses entre estas dos opciones deberán elegir. Aquí no se juega con el 40% de los votos válidos, sino quien gana el 1 de abril es quien tenga más votos, que en cualquier caso siempre será la mitad más uno de los votantes. Igualmente, si se produce un empate, gana el de mayor edad, en este caso sería Fabricio Alvarado, de 43 años, ya que Carlos Alvarado tiene 38 años.

“Pero la mayor responsabilidad cae en los ciudadanos que no deben reducir su participación simplemente ejercer el derecho de voto, sino que tienen el DEBER DE HACERLO, con conciencia de la grave situación que enfrenta Costa Rica.”  resume de la Cruz

La experiencia de las segundas vueltas que hemos tenido en el país, es que el nivel de abstencionismo aumenta.  En el 2002 el 32% del padrón electoral no fue a votar, en el 2014 un 43% y este 2018 podría llegar Costa Rica a cifras mayores al 45% de abstencionismo, perjudicando más a Acción Ciudadana que a Restauración Nacional.

Vladimir de la Cruz, señala que las elecciones precisamente se llevarán a cabo en Semana Santa, siendo el día de votación el último de la Semana Mayor, es decir, el Domingo de Resurrección, desplazando a miles de personas a disfrutar de esos días, como días no laborales o vacaciones, de ahí que este factor adicional pueda ser determinante en los niveles de abstencionismo y resultado electoral.

 

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Por Entrevistas

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