Leda García Pérez.

 

Del libro: Conmigo al desnudo – Antología poética

 

Elogio de la costumbre
2004

 

Rutinas insensatas

Hay lunas hurgando entre los tedios
conspiran desde su propia oscuridad
en el balcón inexistente
de esa lágrima sola.
En mi cuarto cuelgan sus vestidos
se juegan los amores
bajo los nombres que se fueron.
Soy la inquilina perfecta
de mí misma.

Redimida

Recuesta su mentira
en el luto habitual de los espejos
cada sombra en mi cara pide luz
toque final de la mentira,
¡bienvenidas ojeras!
Retiro el maquillaje y me redimo.

 

Estatua insuficiente

Es la hora en que el día
juguetea en mi sombra
la miro de reojo
duele su pose de estatua
insuficiente
duele el camino entre las piedras
que perdieron su ayer
somos diosa que enjaula la costumbre.

Alba certera

Recuerdo mis pechos
creciendo entre rubores
de muchacha reciente
y el beso que besé como un pecado
que nunca fue venial
y aquel orgasmo clandestino
que terminó a destiempo
y el rezo confiscado por deseos
tejiendo en el sudor
su infierno personal.
Olvidé que hay hechizos castigando
con su manzana amarga
la magia corrió sin su sombrero.
¡Nadie escapa del alba!

Ojo inevitable

Nadie debe olvidar su beso indigno
ni el pecado mayor
ni el más antiguo
ni el que viene y vendrá
con su carga de adioses
mientras un piano llora
se nos hizo costumbre la costumbre
de seguir olvidando.

Innombrada

Todo regresa al cauce originario
menos aquello que en verdad se amó
el árbol tiene un río que lo nombra.
Lo que se fue debe volver al río
lo que se amó también.

Todo o nada

Se está haciendo costumbre
sentarme en el balcón
usar binoculares para verle
y saber que me engaña conmigo
vuelvo a mi sombra
prefiero ser la amante
de un hombre que no existe.

El clic

Mis dedos recuestan su venganza
frente al teclado retador
pinto de azul tu nombre
ahora es y ya no es
el clic respira hondo
mientras le borro el último recuerdo.

Desandada

Desandarme
hurtar sus caracoles
montar caballitos de mar
fosforescentes
serle infiel al destino y a la prisa
que borra la costumbre
y al olvido absoluto y al cangrejo
que juguetea secretos al revés
al derecho es tan solo el epitafio
de una muerte prevista.


 

Leda García Pérez.
Escritora, abogada, comunicadora y actriz, con trayectoria en el mundo cultural desde 1970; autora de numerosas publicaciones.