Leiner Vargas Alfaro, Economista (Dr.)

En los mercados de criptomonedas, el debate entre la centralización y la descentralización está cobrando impulso. La idea original de Bitcoin, concebida por Satoshi Nakamoto, era crear un sistema descentralizado, eliminando la necesidad de intermediarios financieros. Sin embargo, con el auge de las criptomonedas, han surgido mercados centralizados que imitan los modelos tradicionales de las bolsas de valores, solo que ahora usando la cadena de bloques y sus ventajas.

Los mercados descentralizados, o DEX (Decentralized Exchanges), ofrecen control total a los usuarios, lo que significa una mayor privacidad y menor riesgo de censura. Por otro lado, su naturaleza sin regulación y su falta de soporte al cliente pueden resultar desafiantes para los nuevos participantes. Los mercados centralizados, o CEX (Centralized Exchanges), proporcionan una experiencia más familiar para aquellos acostumbrados al sistema financiero tradicional. Ofrecen soporte al cliente, facilidad de uso y medidas de seguridad más robustas. Sin embargo, son vulnerables a los ataques de hackers y pueden sufrir interrupciones de servicio.

La elección entre la centralización y la descentralización no es una cuestión de blanco y negro. Cada modelo tiene sus méritos y desafíos, y la elección depende en última instancia de las necesidades y el apetito de riesgo del individuo. Como siempre, la educación y la comprensión son claves para navegar en estos mercados emergentes. Modelos claros de descentralización son BITCOIN, CARDANO, ETHERIUM. Modelos de centralización importantes en la red son, XRP, IDON y USDT. En estos modelos tenemos esencialmente las plataformas ganadoras en cada uno de los casos. Debemos siempre recordar que lo que hace ganador a un token o moneda, es el modelo de negocio que acompaña la moneda.

Las principales ventajas del mundo descentralizado son, la autonomía, la privacidad y la no censura regulatoria. Los DEX no requieren un tercero o intermediario para facilitar las transacciones. Los usuarios mantienen el control total sobre sus activos, reduciendo el riesgo de robo o malversación. Los DEX a menudo no requieren tanta información personal para las transacciones, lo que significa que los usuarios pueden mantener un mayor grado de anonimato. Debido a su naturaleza descentralizada, es casi imposible para los gobiernos o las instituciones cerrar un DEX o restringir el acceso a él.

Sin embargo, tienen algunas desventajas como la interfaz de usuario, el soporte a los clientes y la liquidez y volatilidad. Los DEX pueden ser más difíciles de usar para los nuevos participantes debido a su complejidad técnica. En la mayoría de los casos, los DEX no ofrecen el mismo nivel de soporte al cliente que los mercados centralizados. Los DEX pueden tener menos liquidez y mayores niveles de volatilidad en comparación con los CEX, lo que puede conducir a problemas de deslizamiento en las operaciones.

Para el modelo centralizado, las ventajas son; facilidad de uso, soporte al cliente y liquidez. Los CEX suelen tener interfaces de usuario amigables y ofrecen una variedad de servicios, como la custodia de activos, lo que los hace más accesibles para los usuarios menos técnicos. Los CEX suelen ofrecer robustos servicios de atención al cliente para resolver problemas y disputas. Los CEX suelen tener una mayor liquidez en comparación con los DEX, lo que puede llevar a una mejor eficiencia de precio y menor deslizamiento en las operaciones.

Algunas de sus desventajas son; seguridad, censura y control de terceros. Los CEX pueden ser objetivos atractivos para los hackers debido a la gran cantidad de criptomonedas que mantienen. A diferencia de los DEX, los CEX están sujetos a las leyes y regulaciones de la jurisdicción en la que operan, lo que puede llevar a la censura de ciertas transacciones o usuarios. En los CEX, los usuarios no tienen el control total de sus activos, ya que estos se almacenan en la plataforma. Esto puede generar riesgos si la plataforma sufre una interrupción de servicio o cierra.

Es importante destacar que, tanto para los mercados centralizados como para los descentralizados, la educación y la diligencia debida son fundamentales para minimizar los riesgos y aprovechar las oportunidades en el dinámico mundo de las criptomonedas.

 

Publicado originalmente en La República