Leiner Vargas Alfaro, Economista (Dr.).

La situación del mercado agrícola sigue siendo un tema polémico y de preocupación para muchos ciudadanos. La reciente marcha de los agricultores ha sido un llamado de atención para el gobierno, que parece estar haciendo malabares con la apertura unilateral de aranceles y las negociaciones para ingresar a la Alianza del Pacífico. Al parecer, se está sirviendo un plato de “chop suey” que resulta difícil de digerir para muchos, en especial para los agricultores pequeños y medianos de las zonas rurales del país.

Pero detrás de todo esto, el verdadero problema son los grandes grupos corporativos oligopolios de comercialización de productos agrícolas importados que se niegan a bajar los precios de productos básicos para producir el chifrijo, hecho a base de arroz, frijoles, carne de cerdo y aceite vegetal, entre otras especies. A pesar de los esfuerzos del gobierno para reducir los aranceles, los costarricenses siguen pagando precios elevados en los mercados, señal de que algo no funciona en el mercado.

La situación es compleja y requiere de una política agrícola efectiva y equitativa que no solo beneficie a los grandes grupos corporativos, sino también a los pequeños y medianos agricultores.

Es necesario fortalecer la producción local y fomentar la competencia para que los consumidores tengan acceso a precios justos y razonables.

Además, se debe poner en marcha un plan de acción para garantizar la sostenibilidad ambiental y la protección del medio ambiente, lo que incluye una regulación más estricta en materia de uso de agroquímicos y una mayor promoción de prácticas agrícolas sostenibles. A pesar de la baja del dólar por la revaluación del colón de más de un 25 por ciento en los últimos ocho meses, los precios de la canasta de consumo básico, principalmente de origen agrícola y pecuario, continúan por las nubes. El gobierno de Costa Rica ha intentado bajar los precios a través de la reducción de aranceles al arroz, pero la situación sigue siendo complicada. Los grandes grupos corporativos oligopólicos de comercialización tienen un gran poder en los mercados agrícolas y no muestran señales de bajar los precios. En este contexto, la tarea del gobierno para mejorar la situación de los productores y consumidores es más difícil de lo que parece.

El gobierno debe hacer frente a los desafíos de los mercados oligopólicos con una política agrícola integral que beneficie a todos los actores del sector. Solo así se podrá pasar del “chop suey “al “chifrijo”, sin que los costarricenses tengan que pagar precios excesivos por los productos básicos que necesitan para sobrevivir. Es claro que el Ministerio de Agricultura es un ausente de la negociación seria con los grupos de agricultores y se marca, más bien un claro favoritismo a los importadores, algo que pareciera le tiene contado sus días a cargo del ministerio. Ya veremos cómo termina este conflicto después de la semana santa, si tendremos nuevas autoridades en el sector agrícola más cercanas al agricultor y sus intereses. De momento el chifrijo sigue caro y el chop suey no gusta ni a unos ni a otros.


Publicado originalmente en La República