Leiner Vargas: Don Gerardo Corrales y sus 400 mil excluidos, una falacia sin sentido económico.

Hagamos los cambios a tiempo para no tener que padecer en las calles como otras naciones del continente están hoy viviendo. Seguro requerimos más y mejores banqueros, que se dejen de tanto el lobby legislativo o la captura gratulatoria al Banco Central y se ocupen, de hacer bien su negocio, de ampliar y profundizar en nuevos instrumentos al servicio del mercado, que mejoren sus estrategias tecnológicas y bajen sus costos, con ello, todos ganamos.

0

Leiner Vargas Alfaro, Economista (Dr.).

¿De dónde saca Gerardo Corrales la cifra de 400 mil costarricenses excluidos producto de la ley o tope a la usura? La cifra es tan o más arbitraria de lo que parece. Dicha cifra asume, que no existe ninguna capacidad de ajuste del sistema financiero costarricense ante los precios, que nadie está en este momento haciendo su agosto a costa de los ingresos de las familias costarricenses, cosa que a todas luces no es cierta. Asume que la existencia de las tasas existentes de 40, 50 o más por ciento anual en colones o de más de 15 % en dólares, son normales, reflejo de la competencia y del mercado. Pues no es correcto afirmar eso, (caso extremo de la oferta de tarjetas o de crédito de consumo, es completamente inelástico ante el precio del dinero o tasa de interés). Es simple, usted quiere asumir Don Gerardo que todo el sobreprecio por encima de 30% de tasas en colones, que ya supera 2.2 veces la situación media de la tasa activa del sistema financiero, se debe al análisis de riesgo de los bancos y a una discriminación de precios basada en riesgo. Si fuese así, estaríamos violando las reglas de SUGEF, por lo que deberíamos pedir la intervención inmediata. Si usted tuviese razón, debería intervenirse a los bancos por prestar en riesgos totalmente fuera de su conveniencia, pero no es así, usted lo sabe muy bien, Don Gerardo. El problema no es ese, se trata simplemente de usura. Comparar a los bancos con las garroteras informales es no asumir que la plata que prestan los bancos es del público y no el capital propio.

Si usted toma las tasas activas promedio del sistema, que ya incorporan costos, riesgos y rentabilidad promedio de mercado e impuestos del Estado, del recurso financiero que al fin y al cabo, es producto de los depósitos del público (no nos están prestando el capital de los bancos o banqueros, ojo costarricenses, no están poniendo en riesgo su plata, es la plata de los y las costarricenses). Lo que sucede realmente es que están discriminando precios con márgenes de utilidad que superan lo normal en el sistema, usted lo sabe, usted lo conoce y lastima, no lo reconoce Don Gerardo. Le voy a poner un ejemplo, el BAC San José, intereses del 49 % anual sobre saldos en varias tarjetas de crédito, más las penalidades e intereses adicionales por saldos. ¿Usted considera eso normal?, ¿usted cree que esa rentabilidad es correcta y saludable en el sistema financiero costarricense? ¿Multiplicar por 7 veces el costo promedio del dinero le suena a usted competencia?

Por el contrario a lo que usted dice, disminuyendo el tope o fijando la tasa de usura, los bancos tendrán que mejorar y competir por los clientes, algunos se quedarán con el actual banco que les bajará las tasas, otros se podrán acomodar a otros bancos, cooperativas, asociaciones solidaristas, con márgenes menores y más asociados a su capacidad de pago, esto significará una ampliación de servicios para seguir creando valor en el sistema financiero. Asumir que el número de clientes del sistema que tiene una tarjeta de crédito con una tasa de interés de más de 30% de interés, quedaran excluidos, producto de la medida a fijar por la Asamblea Legislativa es temerario, incongruente con la teoría económica y falaz, es decir o asumir que los bancos hoy operan en competencia perfecta en el segmento de consumo, que tenemos una inelasticidad de la oferta, lo cual  no es cierto.

Si los diputados aprueban el proyecto de ley y regulan la tasa máxima de usura, lo que se generará es una oleada de competencia que ampliará los servicios a quienes hoy tienen tarjetas al 40, 50 o más, esto redundará en un doble beneficio para los usuarios, se generará una mayor competencia y eficiencia en el sistema financiero y además, se podrá tener un control sobre el mercado secundario de crédito, dado que los tribunales podrán actuar sobre contratos dentro y fuera del sistema financiero, que fijen tasas superiores al 30% en colones y 15% en dólares. Los verdaderos ganadores son los usuarios y claro los perdedores en este caso serán los usureros.

Existen más de 70 países en el mundo que tienen controles y topes máximos de usura, con diversas metodologías. Existe regulación preventiva de entrada, de salida y requisitos de información y educación financiera, muy necesarios. Todo lo anterior, porqué se trata de un negocio de interés público, por lo que la regulación es necesaria, no sólo en el precio tope sino en el comportamiento de prácticas no competitivas, tales como la exclusividad datafonos, la necesidad de tener un control sobre los sistemas de riesgo, la prevención al comportamiento de integración vertical y horizontal de los actores financieros, etc. Es decir, este es un tema amplia mente documentado y regulado en el mundo. Si este u otros temas de actuación de la banca fueran competitivos en Costa Rica, no se le hubiese impuesto una multa en COPROCOM por el uso exclusivo de datafonos, caso que usted conoce muy bien Don Gerardo.

Costarricenses, el funcionamiento de nuestro mercado financiero requiere de amplias reformas, muchas más que una simple norma o tope a la usura. Sin embargo, poner una tasa tope a la usura no será una pomada canaria para resolver la amplia exclusión financiera existente y que deja fuera ya de por si a muchos costarricenses. Empero, un tope a la usura logrará corregir en parte la situación asfixiante en que los bancos y los comercios que brindan crédito han puesto a casi un millón de familias en el país. Hagamos los cambios a tiempo para no tener que padecer en las calles como otras naciones del continente están hoy viviendo. Seguro requerimos más y mejores banqueros, que se dejen de tanto el lobby legislativo o la captura gratulatoria al Banco Central y se ocupen, de hacer bien su negocio, de ampliar y profundizar en nuevos instrumentos al servicio del mercado, que mejoren sus estrategias tecnológicas y bajen sus costos, con ello, todos ganamos.

 

También podría gustarte

Comentarios

Cargando...