Leiner Vargas: El costo del gallo pinto

Sin embargo, “parece que la gansa es distinta al ganso en cuanto al gallo pinto se refiere” y que el discurso de apoyo a la dieta y el presupuesto familiar depende más de la voluntad de los funcionarios de casa presidencial que del costarricense, que sigue mirando como sube y sube la inflación y la canasta básica y claro, baja y baja su presupuesto y sus ingresos reales.

0

Leiner Vargas Alfaro, Economista (Dr.).

Desde hace un par de meses advertimos de la preocupante situación por el desabasto de frijoles negros en el país, si bien la cosecha nacional y particularmente la cosecha del Sur está por salir, los resultados muestran que de no aprobarse el desabasto el país tendrá un déficit de más de 5000 toneladas de frijol. Las cosechas tanto de Costa Rica como de Nicaragua se han visto afectadas por factores climáticos y de no importarse frijol de Suramérica tendremos claramente un alza significativa en precios y podríamos tener escasez de frijoles para finalizar el año.

Las informaciones publicadas en la prensa dieron fruto y tanto el Consejo Nacional de la Producción CNP, como los Ministerios de Economía y de Comercio Exterior, así como el propio Ministerio de Agricultura, dieron su visto bueno, pero como casi todo en Costa Rica, la burocracia excesiva y los funcionarios de control terminan haciendo realidad la miserable posición en que nos encontramos como país. Ahora el desabasto se paró en casa presidencial, a la espera de que se revisen los decretos por los abogados del presidente. Pareciera entonces que el gallo pinto y el chifrijo, ahora nos saldrán casi un 30 por ciento más caros producto de las tardanzas de la Presidencia en atender la decreto-manía.

La proteína de mayor valor nutritivo en la dieta del costarricense, eso son los frijoles. Los negros superan a los rojos en las preferencias de los ticos, aunque son claramente sustitutos casi perfectos. Los ticos somos adictos a los frijoles, los comemos en el gallo pinto al empezar el día, en el casado que es una mezcla de arroz, frijoles y una proteína y ensalada, algunas veces también lo tomamos en sopa, la sopa negra con huevos y un poquito de plátano verde o guinea verde. Ahora en la noche, la mejor forma es usarlo como complemento del chifrijo, la boca más común de un bar o restaurante entre muchachos jóvenes.

A pesar de que superan el valor nutricional del arroz y de otros componentes de la canasta básica, pareciera que para las autoridades de gobierno la preocupación de quedarnos sin frijoles es poco importante o peor aún, que el kilo de frijoles suba a más de 2000 colones. Si tuviéramos la misma medida de urgencia que ocurrió con los decretos del arroz, el frijol ya tendría legalmente resuelto su desabasto y la oferta nacional e importada estaría disponible en la mesa de los ticos. Sin embargo, “parece que la gansa es distinta al ganso en cuanto al gallo pinto se refiere” y que el discurso de apoyo a la dieta y el presupuesto familiar depende más de la voluntad de los funcionarios de casa presidencial que del costarricense, que sigue mirando como sube y sube la inflación y la canasta básica y claro, baja y baja su presupuesto y sus ingresos reales.


Publicado originalmente en La República

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...