Leiner Vargas: Reactivación económica sin ajuste empobrecedor

se requiere lanzar un dialogo nacional transparente y comprometido con los más altos valores del costarricense. Sino recuperamos la confianza y la esperanza perdidas, será imposible poner a tono el país para su reactivación económica.

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Leiner Vargas Alfaro, Economista (Dr.).

Me han preguntado varias veces en distintos foros y redes sociales, ¿qué propone usted alternativo a lo dicho por el gobierno y otros sectores empresariales y sociales? Lo he dicho en varias columnas anteriormente y lo resumo, el país no está quebrado, está cerrado. Urgen medidas para reactivar la economía sin empobrecer más a los costarricenses. Las medidas a tomar no requieren de un acuerdo con el FMI, no se requiere endeudar más al país. Estas son las 5 medidas urgentes que requiere el gobierno para salir delante de la situación económica que enfrenta el país, dichas no ahora como hacen algunos copiando las ideas de otros, dichas desde un principio con claridad.

1. Cobrar bien los impuestos existentes es una tarea urgente y socialmente justa. El país no puede seguir haciendo huecos a un sistema fiscal regresivo y cada día más inútil para cobrar los impuestos existentes. Tal cómo lo he dicho desde el inició de la pandemia, se equivocaron los que decían que la crisis era coyuntural y corto alcance, el gobierno se fue claramente con una versión incompleta y perdió valioso tiempo para enfrentar la situación económica. Esta propuesta requiere de eliminar las exoneraciones que sean necesarias para tapar los huecos del IVA y del impuesto sobre la renta, a fin de propiciar una mejor recaudación, devolviendo aquellos impuestos a los sectores de menor ingreso. Mis cálculos es que cobrando estos impuestos bien se puede reducir cerca de 2 puntos porcentuales del PIB adicionales.

2. Debe pensarse en una reestructuración de la deuda interna y externa. El país requiere destinar alrededor de 1000 millones de dólares provenientes de la Reservas Monetarias Internacionales para la readecuación de tasas y plazos de la deuda interna. Este proceso es viable y se puede hacer de manera expedita, utilizando la declaratoria de emergencia nacional. De acuerdo con los plazos y tasas, convirtiendo en tasa pasiva los valores más altos de la deuda interna, tenemos que el país se ahorra 2.5 puntos porcentuales del PIB en dicha renegociación al menos, pensando en plazos de 10 años de tiempo.

3. Reorganización administrativa del Estado. Se debe impulsar el proyecto de ciudad gobierno para reducir el gasto público en alquileres, creando una única proveeduría pública, aprobando la integración de un único departamento de recursos humanos y consolidando los sistemas de gestión de la inversión pública, los sistemas tecnológicos y de servicios generales. La reforma administrativa y de gestión del Estado debe de producirse para eliminar duplicidad de funciones, problemas de coordinación y desarrollo innecesario de sistemas tecnológicos. No mas desperdicio de viáticos, de transporte y sobre todo, uso común de recursos entre los entes del Estado.

4. El país requiere una clara reactivación económica. Tal como lo he dicho desde hace 5 meses en mis propuestas en este mismo medio, los dos sectores claves de empleo son la construcción y el sector servicios. Es por eso por lo que se requiere utilizar 500 millones de dólares para empujar un acelerado programa de construcción de viviendas de clase media, con un financiamiento compartido con bonos del tesoro y titularización de los proyectos, de tal forma que se pueda acceder a tasas de 5 por ciento fijas en los 10 primeros años del programa. Esto empujará sustantivamente un sector productivo que reanimará el empleo y la actividad económica del país. La otra pata del banco es empujar la reactivación de los sectores más afectados por la pandemia, no con crédito, sino con capitalización. Dicho programa requiere que el Estado coinvierte en los nuevos negocios y en los negocios que hoy están a punto de cerrar por sus deudas y depresión de ventas. Estas medidas podrían hacer que el país vuelva a tener números verdes en su crecimiento económico y que se reactive el empleo en las zonas de menor desarrollo.

5. Por último, se requiere lanzar un dialogo nacional transparente y comprometido con los más altos valores del costarricense. Sino recuperamos la confianza y la esperanza perdidas, será imposible poner a tono el país para su reactivación económica. Esto requiere mucha voluntad del gobierno y sobre todo, mucha humildad y capacidad de escucha de los distintos actores sociales. De todas las medidas propuestas, está última es quizás la más difícil y compleja, empero, es absolutamente necesaria para avanzar y orientar este segundo tiempo de la pandemia.

Estoy seguro de que podremos salir adelante como país en medio de esta crisis profunda. Dividir es relativamente fácil, sumar es más difícil. Es tiempo de concertar, de escuchar, de sumar, de coincidir, es tiempo de retomar la esperanza y avanzar.

 

Publicado originalmente en La República

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