Leonardo Garnier: “Hágase en ti según mi voluntad”

Sin embargo, la Iglesia asevera que están en contra de cualquier método de anticoncepción, así como del aborto.

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Leonardo Garnier Rímolo, Economista (Dr.).

Algo así es lo que la Conferencia Episcopal parece estar diciéndole a cada mujer costarricense al afirmar que ellos, como obispos, “rechazan” que la CCSS les brinde acceso a “la píldora del día después”.

Las autoridades de la Iglesia Católica pueden, por supuesto, pedir a sus fieles que no utilicen “la pastilla del día después”, igual que puede pedirles que no recurran al aborto, que no utilicen condón ni ninguna otra medida anti-conceptiva distinta a no tener relaciones sexuales. Las autoridades de la Iglesia pueden, incluso, amedrentar a sus fieles diciéndoles que si desobedecen esto podría costarles muy caro en la otra vida. Tocará a sus fieles decidir si obedecen o no (a menudo, por cierto, no obedecen). Los fieles podrán decidir, incluso, si quieren mantenerse como fieles de una Iglesia que les pide cosas tan absurdas.

Pero el punto es claro: dadas sus reglas, las autoridades de la Iglesia Católica tienen toda la potestad de demandar ciertos comportamientos y de prohibir determinadas conductas a sus fieles. Recalco: a sus fieles. Recalco más: solamente a sus fieles.

Las autoridades de la Iglesia Católica – o de cualquier otra iglesia – no tienen ninguna autoridad, ninguna potestad y ningún derecho para pretender imponer o prohibir determinadas conductas a la sociedad en su conjunto y, mucho menos, a quienes no sean sus fieles o creyentes.

Es absurdo e inaceptable que las autoridades de la Iglesia Católica nos vengan a decir que ellos (y son ellos: un grupo de hombres solteros y mayorcitos) “rechazan” que la CCSS entregue la pastilla del día después a mujeres que quieran utilizar este medicamento para evitar que se concrete un embarazo no deseado. No, los obispos no pueden “rechazar” el acceso a “la pastilla del día después” en la CCSS o en las farmacias, simplemente porque no es de su incumbencia. La CCSS y las farmacias ofrecen a todas las mujeres, independientemente de sus creencias religiosas, el derecho y la posibilidad de utilizar este método de anti-concepción de emergencia, y cada mujer decidirá por su cuenta, en el momento preciso, si quiere o no utilizarla.

A nadie más le toca opinar. Nadie más tiene la potestad de “rechazar” esta opción que, como bien aclara la noticia más abajo, no es un método abortivo, sino anti-conceptivo. No solo es inaceptable que los señores obispos pretendan cuestionar y limitar los derechos de todas las mujeres, es mucho más grave que lo hagan recurriendo a la mentira – un pecado, por cierto – y al miedo.

 

La noticia de NCR no podría ser más clara:

Iglesia rechaza que la CCSS entregue la pastilla del día después

“La pastilla del día después, no tiene ninguna similitud o relación con métodos abortivos, sin embargo, la Iglesia Católica está en desacuerdo con que la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) entregue este método anticonceptivo a mujeres que lo requieran.

Por medio de un comunicado de prensa, la Conferencia Episcopal imploró “que no se permita seguir propiciando condiciones contra la vida del ser más vulnerable, que es el embrión humano”, no obstante, esta pastilla no afecta de ninguna forma el proceso de gestación. La píldora no interrumpe el embarazo si ya el óvulo fue fecundado, ni afecta al embrión en caso de que una mujer la tome sin saber que está embarazada.

Además, los obispos anexaron que “a nadie puede atribuirse el derecho de matar a un ser humano inocente”, pero cabe señalar que este anticonceptivo no provoca abortos.

Sin embargo, la Iglesia asevera que están en contra de cualquier método de anticoncepción, así como del aborto.

“La Iglesia rechaza con todas sus fuerzas las intervenciones coercitivas del Estado en favor de la anticoncepción, la esterilización e incluso del aborto. Estas medidas son inaceptables incluso en lugares con alta tasa de natalidad, pero llama la atención que los políticos las alienten también en algunos países que sufren el drama de una tasa de natalidad muy baja”, indica la Conferencia Episcopal citando al Papa Francisco.

En la parte final del comunicado, resaltan que preocupa el descenso de la natalidad y “pone en riesgo el futuro de la sociedad”.

Así reacción la Conferencia Episcopal ante el hecho de que, partir de este miércoles, cualquier mujer que tuvo relaciones sexuales y considere que tiene la posibilidad de un embarazo no deseado, puede acudir al centro de salud más cercano de la Caja Costarricense del Seguro (CCSS) y adquirir sin ningún problema la pastilla de anticoncepción de emergencia”.

 


 

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