Lilliana Sánchez: La institucionalidad democrática en peligro

Lilliana Sánchez Bolaños., Politóloga (Msc.).

En los últimos días, el gobierno de Costa Rica ha tratado de poner en duda el papel de instituciones democráticas como es el caso de la Contraloría General de la República y el Tribunal Supremo de Elecciones utilizando las redes sociales a través de la difusión de información tergiversada.

Estos ataques que ponen en riesgo los principios constitucionales e institucionales se han profundizado a través de la voz de su diputada Pilar Cisneros, lo que constituye una grave amenaza para la democracia costarricense.

Ya desde tiempo atrás, el Presidente nos ha acostumbrado a un ataque permanente al Estado Social de Derecho. Ha querido desprestigiar a la Corte Suprema de Justicia y al Poder Legislativo. A las universidades públicas, a los movimientos sociales. Hoy a par de los ataques a instituciones democráticas acecha contra los funcionarios públicos irrespetando su vida personal.

En los casos de la Contraloría General de la República y del Tribunal Supremo de Elecciones el gobierno también ha lanzado ataque a las investigaciones que ambas instituciones han realizado sobre el manejo de los fondos públicos revelando irregularidades en su uso, ante lo cual han reaccionado intentado desacreditar dichas investigaciones tratando de enmarcarlas como “persecuciones políticas”.

Los ataques del gobierno contra las instituciones constitucionales son una amenaza para la democracia costarricense. Estas instituciones son fundamentales para el funcionamiento del Estado de derecho y para la protección de los derechos de los ciudadanos. El gobierno debe cesar sus ataques y respetar la independencia del Estado Social de Derecho.

Estos ataques orquestados desde Casa Presidencial erosionan la confianza de los ciudadanos en el sistema institucional y amenazan gravemente nuestra democracia.  Esta erosión conlleva a una disminución de la participación ciudadana en los procesos democráticos. Además, se crea un clima de inseguridad jurídica lo que traerá como consecuencia la disminución en la inversión y el crecimiento económico.

Todo este panorama conduce a un autoritarismo.  La democracia no es indestructible. Los costarricenses debemos estar atentos a esta situación y defender las instituciones constitucionales.

La única alternativa legitima a una democracia con fallos es una democracia mejor.

 

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