Lilliana Sánchez Bolaños., Politóloga (Msc.).

El 1º de diciembre celebramos 72 años sin ejército. Conmemoramos la que se puede considerar una de las decisiones más visionarias y trascendentales para nuestro país del siglo pasado. Un legado de “Don Pepe” José Figueres Ferrer que en el marco del contexto social y político de Latinoamérica hoy, debemos poner en valor y conmemorar efusivamente.

Un país nuevamente confirma que la decisión de abolir el ejército fue una apuesta a un modelo de desarrollo y de convivencia social, que nos da la opción permanente de contar con la vía institucional para resolver nuestras diferencias, para concertar nuestras visiones y decidir por cuál camino nuestro país debe enrumbarse.

Podemos disentir, sentarnos a la mesa y definir acuerdos, sin amenazas, sin sombras, ni miedos dibujados en figuras militares, que acechen el diálogo, la negociación, ni la estabilidad democrática como un todo. Hoy que volvemos a dialogar y a buscar un camino de acción, de reactivación económica, de respuestas para todos, debemos tener presente esa decisión histórica.

Esa decisión que sustenta nuestra base democrática, nos obliga a construir la paz de manera permanente y apostar a la negociación y las alianzas en momentos complejos como los que vivimos actualmente.

Debemos tener presente que esa Costa Rica que construimos después de abolir el ejército, hoy figura dentro de una “caja de cartón” que debe tratarse con cuidado por su fragilidad. Una caja de cartón en la que estamos todas las y los costarricenses, con una absoluta propensión a que cualquier cambio brusco o decisión sin fundamento nos ponga en riesgo de romper las paredes de la caja que nos protege. Esta alegoría que aportó el Informe del Estado de la Nación 2019, en la portada de su edición número 25, como representación simbólica de nuestra realidad, alude al mal desempeño coyuntural del país en materia de desarrollo humano y nos invita a prestar atención – al menos- a cinco mensajes clave sobre los que el informe puntualiza:

  1. El primer mensaje señala que el sistema político produjo respuestas que evitaron una crisis económica y abrieron un frágil y corto compás de tiempo para corregir el rumbo del país a pesar de que una serie de factores coyunturales deprimieran los indicadores clave del desarrollo humano. A pesar de la reforma fiscal realizada no eliminó la vulnerabilidad del financiamiento de la política social.
  2. Los rezagos estructurales se exacerban en una coyuntura crítica y hacen más complejo resolver los problemas del estilo de desarrollo. Dentro del análisis se toman en cuenta aspectos tales como la desarticulación estructural entre producción y empleo que se responden por medio de mecanismos de coordinación ad hoc, la atención de las desigualdades sociales se complica por cambios en las relaciones laborales y la exclusión del criterio de sostenibilidad ambiental en las políticas públicas debilita la base material.
  3. La resiliencia de la democracia costarricense está bajo asedio, por factores internos y externos que presionan la estabilidad política. Somos conscientes del creciente escepticismo ciudadano hacia la democracia el cual reduce los márgenes de maniobra del sistema político y constituye una amenaza latente para la estabilidad. Existen además tendencias internacionales que profundizan los problemas políticos de la democracia y el Estado costarricenses. A pesar de que los márgenes de las oportunidades de acción son reducidos lo importante es que aún existen.
  4. Se deben de atacar las brechas territoriales y sectoriales que parten al país es central para potenciar el desarrollo humano, tomando en consideración que las diferencias en los tejidos productivos regionales y sectoriales obligan a respuestas específicas de fomento productivo. El “raquitismo crónico” de la mayoría de las empresas demanda estrategias distintas de desarrollo empresarial. En este contexto de restricción fiscal, es de gran valor aprovechar el potencial de las municipalidades para impulsar el desarrollo humano.  La inteligencia de datos es una herramienta valiosa para atacar problemas complejos del desarrollo humano.
  5. Existen oportunidades para la acción concertada, pero su aprovechamiento exige el máximo cuidado y precisión por parte de los actores del sistema político. Un acuerdo político con reglas básicas es fundamental. La dinámica legislativa más reciente abre oportunidades para procesar reformas.

Los datos aportados por el Informe del Estado de la Nación de 2019 como los de este año, son fundamentales para lograr que en un país sin ejército aún logremos el bienestar para todos sus ciudadanos. Hay una lista inacabada de tareas pendientes profundizada por la pandemia pero debemos creer firmemente que un país sin ejército puede construir los caminos para lograr la justicia social.

Existen propuestas sobre la mesa, información nítida, detallada y precisa del Informe del Estado de la Nación y otras fuentes que nos invitan a transformar nuestro país hacia el desarrollo humano sostenible con decisiones capaces de dar un giro de timón para hacer un país más inclusivo y de más y mejores oportunidades.

Esta lista inacabada para hacer más rígidas las paredes de esa caja de cartón, se podrá asumir en las próximas sesiones extraordinarias de la Asamblea Legislativa logrando dar respuesta a las acciones contenidas en el documento de las Mesas de Diálogo que ha sido presentado para la ejecución de acciones concretas, logrando realmente que un país sin ejército logre el desarrollo humano sostenible para todos sus ciudadanos.

Siempre gracias don Pepe por habernos dado un país sin ejército en paz y libertad…