Luis Fernando Allen: Crisis sanitaria y estallido social

Pese a la fiera lucha iniciada por el gobierno, para evitar el contagio del COVID 19 también la economía fue afectándose, el desempleo creciendo de manera preocupante, y así la tasa delincuencial del cual se habla poco.

0

Luis Fernando Allen Forbes, Economista y Administrador de Empresas

Los costarricenses aceptamos con infinita paciencia el confinamiento, asumiendo graves perjuicios económicos a cambio de proteger la vida, primero de los mayores y luego la de todos. Sin embargo el presidente Alvarado bajo presión de las diferentes cámaras industriales y comerciales reabrió la economía e impulsó actividades del turismo y del comercio en general y con eso un paquete adicional con nuevos tributos. 

A raíz de los nuevos impuestos propuestos, y pese a la precaria situación económica nacional y el acercamiento con el FMI, es que actores sociales que estaban desconectados de la vida política, qué con valentía y temor a perder la democracia, se legitimaron frente a una sociedad que ya no aguantaba más, adhiriéndose a una protesta social que ha crecido y tomado más fuerza.

No obstante, y pese a las recientes manifestaciones,  la comunidad internacional se pregunta?  Qué es lo que ha sucedido en Costa Rica que era considerado un ejemplo de democracia,  estabilidad y éxito en el mundo? con un modelo de consistencia económica y administración fiscal prudente, que en los últimos seis períodos presidenciales, vio su déficit fiscal crecer de manera perpendicular, una deuda externa que parece eterna y un deterioro de otras variables macroeconómicas.

Pese a la fiera lucha iniciada por el gobierno, para evitar el contagio del COVID 19 también la economía fue afectándose, el desempleo creciendo de manera preocupante, y así la tasa delincuencial del cual se habla poco.

Al mejor estilo del PAC con el informe enviado a consultar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos acerca del matrimonio igualitario a espaldas del pueblo, también se cuajó la UPAD y otros y ahora el préstamo con el FMI para que el país no tenga tiempo de reaccionar para cuando se entere.

En tiempos normales las disfunciones de la política quedaban tapadas y la polarización inmunizaba a los políticos, frente a las consecuencias de sus errores. La pandemia ha desvelado una verdad dolorosa: la incompetencia porque esta cuesta vidas, arruina negocios y destruye economías, como lo demuestra las decisiones del poder ejecutivo.

Lamentablemente el PAC, sigue en campaña en donde su ideología y el partidismo tienen más peso solo equiparable a la que sienten por un equipo de fútbol. Revertir la mediocridad en la política costarricense requerirá de profundas reformas que deben comenzar por la educación y cuyos beneficios podrían demorarse años. Pero nada impide empezar por medidas más concretas que frenarían la degradación de la vida pública.

Finalmente, urge cambiar la ley electoral para que los votantes escojan a sus representantes en listas abiertas, así como replantearse una organización territorial que ha provocado una gran descoordinación entre regiones y renovar las instituciones de gobierno para que dejen de ser una agencia de colocación de políticos y militantes afines a los partidos en el poder.

 

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...