Luis Fernando Allen: Economía mundial afectada por el COVID-19

El nuevo coronavirus es una amenaza para el porvenir global. Los mercados emergentes representan el 60% de la economía mundial en términos de poder adquisitivo, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), en otras palabras una desaceleración en los países en desarrollo se traduce en una recesión del planeta.

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Luis Fernando Allen Forbes, Economista y Administrador de Empresas.

En algunos mercados orientales, específicamente en China, se venden  comidas y productos exóticos en donde se puede encontrar las cosas más inusuales como: serpientes vivas, tortugas y cigarras, ratas de bambú, tejones, erizos, nutrias,  civetas y  más.

A mediados de Enero cuándo  el nuevo coronavirus propagado desde Wuhan, que azotaba China y que rápidamente se fue expandiendo por otras zonas del planeta hasta llegar a Europa, primero fue Italia y, poco después España,  que vive actualmente confinada y con las fronteras terrestres cerradas.

Si bien la trayectoria exacta del patógeno no ha sido establecida, se cree que tiene similitudes ominosas con el brote del SARS que afectó la población a fínales del año 2002. De ahí se le ha relacionado con la venta de fauna salvaje en un mercado que los expertos describen como una incubadora perfecta para nuevos patógenos.

La OMS como ente rector en el mundo colabora estrechamente con expertos mundiales, gobiernos y asociados para ampliar rápidamente los conocimientos científicos sobre este nuevo virus, y rastrear su propagación y virulencia y asesorar a los países y las personas sobre la medidas para proteger la salud y prevenir la propagación del brote.

Está claro que conforme el gobierno chino lucha para contener la ira del público por el brote, también debe enfrentarse a exigencias y manifestaciones locales de que haga más para regular la venta de la fauna silvestre, o incluso que sea prohibida.

China ha sido uno de los grandes perjudicados por culpa del coronavirus, además de las víctimas, la superpotencia ha visto mermada su economía interna, así como las relaciones comerciales con el resto de países del mundo y sus socios principales.

En consecuencia, la rápida expansión del virus está provocando pánico en las bolsas mundiales que están registrando una auténtica montaña rusa de valores y también una gran afectación en el desplome del precio del petróleo y la devaluación de las monedas.

La pandemia del COVID-19 ha puesto a la economía global en un sorprendente estado de suspenso, los países más vulnerables del mundo sufren daños cada vez más intensos. Las empresas, a falta de ventas, tienen que despedir a sus empleados.

Los hogares que no cuentan con ingresos suficientes gastan a cuentagotas en alimentos. Los inversionistas internacionales abandonan los llamados mercados emergentes a un ritmo no visto desde la crisis financiera del 2008, con lo que provocan una disminución en el valor de las monedas y obligan a las personas a pagar más por bienes importados como los alimentos y combustibles.

En síntesis, el nuevo coronavirus es una amenaza para el porvenir global. Los mercados emergentes representan el 60% de la economía mundial en términos de poder adquisitivo, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), en otras palabras una desaceleración en los países en desarrollo se traduce en una recesión del planeta.

Luis Fernando Allen Forbes 
Director Ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare
Lfaf05@yahoo.com /  Cédula 1-612-997

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