Luis Fernando Allen Forbes, Economista y Administrador de Empresas

La lucha por el poder político tiene en alerta a los costarricenses. Los poderes Legislativo, Ejecutivo, Poder Judicial, y T.S.E, están inficionados en sus más altos niveles y sería ilusorio esperar que pongan algún empeño en denunciar, investigar y menos sancionar algún bandido de cuello blanco.

Son numerosos los casos de corrupción que han aflorado en Costa Rica en los últimos años y meses, causando una abrumadora percepción de inmoralidad en todo el país. En ellos están involucrados políticos de diversos partidos, pero también empresarios y profesionales.

Para las próximas elecciones participarán veintisiete partidos políticos en donde tres de ellos han sido los más influyentes.  El resto de partidos pequeños deben tener claro sobre sus posibilidades reales de conseguir el poder en primera instancia, o de garantizar una oposición sustentada en una plataforma visible con verdaderas opciones de incidir en el gobierno

Lo que supone que la construcción de coaliciones  y de alianzas políticas en Costa Rica ha demostrado ser un proceso difícil, poco experimentado y generalmente sinuoso, pese a que en los países europeos, los gobiernos de coalición han permitido que afloren con mayor fuerza los valores democráticos  y de desarrollo.

Las elecciones 2022-2026 serán de gran importancia porque los partidos políticos pequeños  están destinados a hacer un esfuerzo común, aportando medios y recursos, en dirección de un objetivo estratégico y compartido en aras de ser oposición o gobierno.

A través de la participación política y la conducta de los candidatos es que los ciudadanos explicitan sus preferencias respecto a que tipo de gobierno debe regir la sociedad:

  1. Rodrigo Chaves (PSD) de buen perfil, pero que de acuerdo al Wall Street Journal enfrentó acusaciones por supuesto hostigamiento sexual, contra dos trabajadoras del Banco Mundial.
  2. Oscar López- (PASE) representante del Partido Accesibilidad Sin Exclusión, se le señala de no haber hecho aportes significativos a la comunidad que dice defender.
  3. Rodolfo Hernández. (PRSC) el doctorcito como cariñosamente le dicen. No fue apoyado por las altas esferas de la UNIDAD y tuvo que hacer casa aparte con pocas posibilidades de llegar a la presidencia.
  4. Rolando Araya(PCRJ) ex PLN, se le señaló en 1988 por un puño de calcomanías que venían en un dinero decomisado aparentemente del narcotráfico. Hoy día su nombre vuelve a sonar en el caso diamante porque uno de los detenidos aparentemente es dueño de EXPLOTEC y actor de su campaña política.
  5. Fabricio Alvarado (NR) su discurso religioso e incendiario mantiene dividido al electorado nacional, y tiene el apoyo del sector protestante del país.
  6. Eduardo Cruickshank (RN) representante de Restauración Nacional, sin opción verdadera por todos los antecedentes de su grupo político. Tuvo la oportunidad de trascender con el proyecto del ROP pero al llegar a la presidencia del congreso abandonó esa iniciativa.
  7. Sergio Mena del (PNG) ha trabajado desde las bases a nivel nacional, con mucha mística y dirección. Los costarricenses no lo ven como el próximo Presidente de la República no obstante si sacará algunos diputados para la Asamblea Legislativa.
  8. Natalia Díaz candidata por (Unidos Podemos) no tiene opción real de llegar al poder. No obstante fue diputada con el Movimiento Libertario y su madre también.

Finalmente, a todas luces los desafíos del país son de gran magnitud, ninguna persona en lo individual, o partido político solo, puede garantizarlos, entonces es necesario que el próximo gobierno fomente la participación ciudadana para reconstruir un nuevo pacto social que haga factible el bienestar futuro de los costarricenses.