Luis París: Al PLN le urge un proyecto común

Los principales líderes y la cúpula del PLN deberían reaccionar y ser más proactivos en procura de solventar la seria crisis que amenaza el futuro de la que ha sido por casi setenta años la principal fuerza política del país.

0

Luis París Chaverri, Ex Embajador.Luis Paris Chaverri

En las últimas semanas los medios de comunicación nos han informado sobre diversos aspirantes a la presidencia de la República de distintos partidos políticos, destacando lo que acontece en el Partido Liberación Nacional (PLN), por la gran cantidad de precandidatos.

La contienda liberacionista para elegir su candidato presidencial para las elecciones de febrero del 2022 presagia fuertes enfrentamientos, no sólo por la cantidad inusitada de los aspirantes, sino también por los planteamientos y declaraciones que ya han expuesto y expresado algunos de ellos.

Es necesario que la suspicacia y la animadversión, presentes en este tipo de eventos, desaparezcan y en su lugar impere la confianza y el compañerismo, ya que de lo contrario se repetirán las experiencias negativas de anteriores convenciones liberacionistas.

Esa agrupación requiere con urgencia de la definición de un proyecto común, representativo de los ideales que sustentan su acción política, el cual debe prevalecer sobre los personalismos y las desavenencias de sus líderes, ya que en la actualidad existe confusión sobre cuál es su verdadera plataforma ideológica y programática.

Asimismo, sus líderes y las instancias formales deben realizar un esfuerzo conciliador en procura de la unión de las diversas corrientes internas, para evitar que en la precampaña predominen las descalificaciones personales entre los contendientes.

Estos esfuerzos deben estar dirigidos a lograr que esa agrupación sea hoy lo que otrora fue: un partido unido, con una gran vocación de estudio de los problemas nacionales y con un planteamiento ideológico y programático claro y transformador.

Las diferencias ideológicas que en la actualidad dividen a sus dirigentes deben ser conciliadas en procura de que el PLN sea consecuente con “el concepto de polivalencia partidista, el policlasismo” al que se refería el padre Benjamín Núñez y que definía como el que “tiende a aceptar todas las clases sociales, pero todas comprometidas a un objetivo: la transformación de la sociedad hacia una sociedad más justa”.

En ese mismo sentido, José Figueres escribió en “Cartas a un ciudadano”, que “Se necesita una determinación nueva; un plan de gobierno; una doctrina orientadora, que ligue a un grupo de dirigentes políticos, por el vínculo de una común aspiración”.

También Luis Alberto Monge refiriéndose a la fundación del PLN, expresó contundentemente que “…no fuimos ni quisimos ser un partido de clase. Aspiramos a ser una coalición de sectores sociales todos interesados en el progreso económico, en la libertad y en la justicia social”, según lo consignó Óscar Castro Vega, en 1977, en un folleto sobre la trayectoria del expresidente.

Se puede afirmar entonces que el PLN – y así lo podemos constatar tanto en su Carta Fundamental como en todas sus Cartas Ideológicas – lo que siempre ha formulado es un marco mínimo de definiciones ideológicas influenciado por el pensamiento socialdemócrata, pero que permite complacer su heterogénea composición social.

En el presente, sin embargo, son frecuentes los desencuentros entre sus dirigentes, en los que unos señalan de neoliberales a otros y éstos de socialistas desfasados a aquellos; posiciones que parecen irreconciliables por cuanto reflejan conceptos contrapuestos sobre la manera de abordar los serios problemas socioeconómicos del país.

Esas radicales posiciones, que se manifiestan con vehemencia en los procesos internos para elegir el candidato presidencial, son causa de desunión y debilitan el desempeño del partido en las elecciones nacionales; asimismo, los ataques y descalificaciones personales entre los aspirantes generan resentimientos y rencores que posteriormente le restan apoyo al ganador.

Los principales líderes y la cúpula del PLN deberían reaccionar y ser más proactivos en procura de solventar la seria crisis que amenaza el futuro de la que ha sido por casi setenta años la principal fuerza política del país.

Sin un esfuerzo conciliador que logre la armonía y el compromiso con el proyecto común de parte de todas las facciones que lo conforman, el PLN podría estar a las puertas de una tercera derrota consecutiva que, probablemente, lo condenaría a su desaparición.

Luis París Chaverri
Dirigente político y empresarial. Se desempeñó como Agregado Civil de la Embajada de Costa Rica en Italia y Cónsul General en Granada, España; Gobernador de la Provincia de Puntarenas; Presidente Ejecutivo del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA); Embajador Extraordinario y Plenipotenciario ante la Santa Sede y Representante Permanente ante la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Fue presidente de la Cámara Puntarenense de Turismo (CAPUT), de la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR) y de la Federación de Cámaras de Turismo de Centro América (FEDECATUR).
Colabora con artículos de opinión para la prensa nacional, sobre temas de la realidad política, social y económica del país.

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...