Luis Paulino Vargas: ¿Qué le pido hoy a la vida?

Que me regale todavía una buena cantidad de horas frente al mar: oyendo el reventar de las olas, sintiendo en mi rostro la brisa y en mi cuerpo el calor del mediodía. Y adormecerme por ratos escuchando los cantos de las aves y el grito profundo de los monos aulladores.

0

Luis Paulino Vargas Solís, Economista (Ph.D).

Que me dé tiempo de escribir dos o tres libros que andan dando vuelta en mi cabeza. Sería una retribución a mí mismo, la satisfacción de un preciado anhelo. Y si tal vez alguien más llegue a considerar que tenía algún valor, eso para mí sería pura ganancia.

Que me regale todavía una buena cantidad de horas frente al mar: oyendo el reventar de las olas, sintiendo en mi rostro la brisa y en mi cuerpo el calor del mediodía. Y adormecerme por ratos escuchando los cantos de las aves y el grito profundo de los monos aulladores.

Y tener algunas cuantas, ojalá muchas, reuniones con mis amigos y amigas a quienes más quiero. Compartir la mesa y la música, la calidez de su charla y el estertor de sus sonrisas. Y decirles que les quiero, que les quiero mucho. Y abrazarles fuerte y plantarles mi beso en su mejilla.

Y abrazar a mis perros y mis gatos. A los primeros darles gracias por la dulzura de su mirada, la alegría y el cariño en sus rabos fiesteros, y el júbilo con que me reciben. Y a los segundos apapacharlos cada vez que se me acerquen, y dejarlos dormir sobre mi pecho y mirarme en el reflejo profundo de sus miradas verdes o azules o turquesas o color miel.

Y a Jonathan, sobre todo él, decirle que mi corazón es todo suyo, que se lo entregué enterito desde hace muchos años atrás. Que su presencia en mi vida es escudo y refugio frente a la tempestad; que su mano en mi mano es cayado que me sostiene; que la calidez de su cuerpo me ha preservado del hielo y del frío. Que le amo con toda mi alma, y que él es la mejor razón para amar la vida, y para querer seguir viviendo.

Y decirme a mí mismo que sí, que lucharé, que no me dejaré vencer. Que en la vida nunca se me dio nada, absolutamente nada, de regalado, que cada cosa que logré –aunque siempre pequeñitas y modestas– me demandaron sudor y lágrimas. Que si fue capaz de vencerme a mí mismo para romper grilletes y respirar aires de libertad, seré capaz de vencer lo que venga, para seguir viviendo, para seguir viviendo…

 

Luis Paulino Vargas
El autor de formación en sociología, ciencias políticas y economía, es Director Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE-UNED) y Presidente Movimiento Diversidad Abelardo Araya. Recibió el Premio Nacional Aquileo Echevarría.

Del mismo autor le podría interesar:

 

También podría gustarte

Comentarios

Cargando...