Luis Paulino Vargas Solís, Economista.

Desde hace muchos años, tengo mis diferencias con el Programa Estado de la Nación. Son, digámoslo así, diferencias relacionadas con cuestiones epistemológicas y de abordaje teórico. Tal vez en otra ocasión pueda referirme a ello con más detenimiento. De momento solo diré que, desde mi modesto punto de vista, tienden a eludir ciertos conceptos y categorías especialmente espinosos, como también evitan ciertas discusiones particularmente ácidas, todo lo cual da lugar a una “criticidad acotada” y, por lo tanto, a una suerte de “cientificidad mutilada”.

Pero, bueno, me refiero a cuestiones de fondo, lo cual no me impide reconocer que, dentro de sus límites, brindan información, análisis y criterios valiosos.

Otra cosa, y muy distinta, es la que aquí hacen Rodrigo Chaves y Katharina Müller. Con la chabacanería y vulgaridad que son rasgo distintivo de este gobierno, todo se reduce a lo siguiente: echarle la culpa a otra gente; lavarse las manos; dar datos inexactos; y, por supuesto, la descalificación personal. A lo cual se suma la insinuación -absurda e inverosímil- de que con este gobierno se avanza hacia la solución de los problemas diagnosticados.

Es absolutamente deprimente tener que admitir que “eso” es el presidente que tenemos.

 

#educación #EducaciónPública #CrisisEducativa #MEP

 

 

Luis Paulino Vargas Solis

Por Luis Paulino Vargas Solis

Economista, investigador independiente jubilado.