Así que, señora presidenta doña Laura Virginia, ¿sería mucho pedirle que, por vida suyita, nos haga al favor de olvidarse de la juerga y se ponga a trabajar, que para eso, precisamente para eso, fue elegida presidenta?
Luis Paulino Vargas Solís
Doña Laura Virginia, la veo a usted la mar de entretenida.
No hace mucho eran los polígrafos y el estridente amarillismo sobre invasiones alienígenas realizadas por unos seres monstruosos y muy peligrosos llamados “comunistas”.
Y luego los uniformes de color naranja chillón, los niños en excursión por las cárceles y los ruidosos proyectos de morondanga que dicen ocuparse de la seguridad, pero en realidad no aportan nadita de nada a la seguridad.
Y la “bomba” en Crucitas y los gritos de “dictadura” en Nicoya.
Recientemente ha sido el bochinche escandaloso contra el Poder Judicial, los delirios sobre “golpes de estado” y el jueguito de las querellas absurdas y desatinadas.
Pero ¿y la economía doña Laura Virginia?
Yo no sé si es que nadie se lo ha dicho o si será que a usted no le interesa.
Pero, por favor, con el respeto que usted se merece, permítame informarle que el gobierno anterior le heredó a usted una situación económica comprometida, la cual, a lo largo de los casi tres meses en los que usted ha estado haciendo un bullarangón desde Zapote, parece ir a peor.
Ese gobierno anterior decía que le dejaba a usted una “economía jaguar” ¿No me vaya a decepcionar diciéndome que usted lo creyó?
En realidad, lo que le dejaron es una ferretería, tal es la cantidad de clavos con la que a usted le toca bregar.
Está, por supuesto, la cuestión fiscal.
Un exviceministro de Hacienda dijo a un importante medio de comunicación que, en ese particular, la cosa ya ha pasado de “frágil” a “delicada”.
Yo diría que expresarlo de esa forma es, más bien, un exceso de delicadeza.
Porque todo nos dice –y ese todo incluye documentos oficiales de su Ministerio de Hacienda que usted debería conocer– que por muchos años más permaneceremos atrapados en la versión más draconiana de la regla fiscal. Y que esto sería así porque la deuda permanecerá –al parecer per saecula saeculorum– por encima del umbral fatal del 60% del “producto interno bruto” (PIB)…y con tendencia a seguir creciendo.
No es mi intención amargarle las entretenciones que usted tanto disfruta, pero, doña Laura Virginia, con mucha pena debo comunicarle que las perspectivas que eso nos abre son económica y socialmente devastadoras.
Aunque tampoco vaya usted a creer que se ganaría mucho si se logra –cosa que se ve muy lejana– que la deuda caiga por debajo del 60%. Cierto que la regla fiscal entraría a aplicarse en una versión algo menos asfixiante, pero la verdad es que seguiría siendo un pesado grillete.
Pero, lamentablemente el problema no se reduce a la cuestión fiscal.
No es, ni mucho menos, que yo quiera mortificarla a usted ni alejarla de la pachanga. Nada más lejano de mis intenciones.
Pero las cosas son como son y siendo usted nuestra presidenta, pues alguna atención debería merecerle a su persona tales asuntos.
Con su permiso, me voy a tomar la libertad de mencionar algunos ejemplos, solo algunos, procurando no quitarle mucho del tiempo que usted dedica al jolgorio:
- En los 22 meses comprendidos julio 2024 y mayo 2026 la economía de Costa Rica no ha generado empleos nuevos. Ni uno solo. Más bien sucede que en mayo 2026 tenemos menos personas ocupadas que en junio 2024.
- El crédito al sector privado está paralizado. Al mes de mayo de 2026, comparado con mayo de 2025, el crecimiento es prácticamente cero. Si observamos los datos mensuales, veremos que desde noviembre de 2025 viene disminuyendo mes a mes. Ahora que, preguntará usted, ¿por qué esto es importante? Por una razón poderosísima: el crédito bancario es una variable que reacciona al estado de la economía. No es, como a veces se dice, que la disponibilidad de crédito reactiva la economía. Así no funciona. Es más bien la reactivación de la economía la que reactiva el crédito. De modo que cuando la economía crecee jala hacia arriba el crédito y lo hace crecer. Si la economía se frena, el crédito se frena. Eso es lo que estamos observando y ese es un poderoso llamado de atención.
- El llamado régimen especial –básicamente las zonas francas– que en mayo de 2025 crecía al 16,6%, tan solo creció 3,8% en mayo de 2026, en un proceso de declive sostenido que no será fácil revertir, puesto que múltiples circunstancias –tanto nacionales como internacionales– se confabulan para dificultarlo.
- Pero al resto de la economía no le va bien. Para nada. Hay buenas razones para considerar que la “narco-reactivación” contribuyó a mantener la nave a flote. Pero ¿hasta cuándo usted cree que se sostenga eso? Es que los necios del OIJ y de la Fiscalía –pero no su Ministerio de Seguridad– siguen empecinados en poner detrás de barrotes a los capos mafiosos. Lo cual podría malograr esa “anarco-reactivación” por la que el gobierno anterior apostó para reducir los índices de pobreza.
- Pero también recordemos que estamos en temporada del “Súper El Niño” y eso anticipa, con elevadísima probabilidad, graves problemas para la agricultura, lo mismo la que produce alimentos para el mercado nacional que la exportadora.
- Y mejor ni hablemos de la situación mundial, porque siendo usted tan dada al jolgorio, no quisiera que se deprima y pierda la sonrisa.
Doña Laura Virginia, permítame preguntarle: estos datos ¿le dicen algo a usted?
Algo deberían decirle y algo debería preocuparle. En fin, es que se supone que usted es la presidenta…
Cuando, por otra parte, hay un señor muy emperifollado a quien usted ha dado poder absoluto para que se encargue de conducir la economía de Costa Rica.
Pero, hasta el momento, tan peripuesto sujeto no parece ni enterarse.
Nada dice, nada propone y por ningún lado tiene planes para nada.
E, insisto, no quiero en modo alguno aguarle la pachanga, doña Laura Virginia, pero el “plan fiscal” que ese señor presentó viene siendo como tapar goteras poniéndoles mocos.
Así que, señora presidenta doña Laura Virginia, ¿sería mucho pedirle que, por vida suyita, nos haga al favor de olvidarse de la juerga y se ponga a trabajar, que para eso, precisamente para eso, fue elegida presidenta?


