Luis Paulino Vargas Solís: Los logros del gobierno de Chaves 4 – “El empleo”

El desempleo baja, no porque se crean más empleos -en realidad estos se reducen- sino solamente porque menos personas buscan trabajo.

Luis Paulino Vargas Solís, Economista.

Tiene el presidente Chaves motivos para rajar: el porcentaje de personas desempleadas es, en estos momentos, el más bajo registrado en 13 años, desde que, en septiembre de 2010, se publicó la primera Encuesta Continua de Empleo (ECE). El dato más reciente (correspondiente a septiembre 2023) es 8,1%, y, si bien en cualquier país decente del mundo se consideraría muy insatisfactorio, en esta Costa Rica tan “especial”, eso es todo un logro. El único registro que se le acerca es el de octubre 2010, que fue de 8,2%.

Hasta ahí, todo es ambrosía, miel sobre hojuelas, que la fanaticada chavista querrá celebrar con su habitual fanfarria.

El desempleo baja, no porque se crean más empleos -en realidad estos se reducen- sino solamente porque menos personas buscan trabajo.

Perdón si les amargo la pachanga, pero lo cierto es que hay otros datos de los cuales nadie -ni tampoco Chaves- podría sentirse orgulloso. También son indicadores importantes, los cuales, siendo insatisfactorios en sí mismos, claramente nos advierten que la baja del desempleo no pasa de ser un alegrón de burro.

Primer indicador:

La “tasa de participación”, la cual nos dice qué proporción o porcentaje de la población en edad de trabajar (de 15 años para arriba) participa efectivamente en los mercados laborales, ya sea que esté ocupada o esté buscando trabajo. Una economía que genera empleos en forma dinámica y abundante, hace que esa tasa aumente, ya que atrae gente hacia los mercados laborales, en especial mujeres, que siguen siendo las que mayores obstáculos enfrentan a la hora de buscar trabajo fuera del hogar. Si, a la inversa, obtener un empleo decentito es una pelea de nunca acabar, se crean todos los incentivos para que la gente, fatigada y frustrada, se salga de los mercados laborales, lo que hará que esa “tasa de participación” se reduzca.

Segundo indicador:

La “tasa de ocupación”, la cual complementa la información que nos da la “tasa de participación”, ya que nos muestra qué proporción o porcentaje de la población en edad de trabajar (15 años y más) está efectivamente empleada. De nuevo, si los empleos escasean, eso no solo expulsa gente de los mercados laborales, sino que, asimismo, hace que menos personas logren encontrar una ocupación.

Pues resulta que la “tasa de participación” está hoy en su nivel más bajo jamás registrado, durante los 13 años en que se han venido publicando la Encuesta Continua de Empleo. A finales de 2019 e inicios de 2020, esa tasa rondaba el 63-64%. En abril de 2022, inmediatamente antes de iniciar el gobierno de Chaves estaba en 60,0%. En el dato más reciente -septiembre 2023- cayó a ese mínimo histórico que mencioné: 54,3%. Ni siquiera durante la fase traumática de la crisis de la pandemia, se llegó tan abajo (en ese contexto extremo, esa tasa nunca bajó del 57%).

En lo que a la tasa de ocupación se refiere (porcentaje de la población de 15 años y más que tiene empleo fuera del hogar), y si exceptuamos el período, totalmente anómalo, de la pandemia (cuando entre marzo y julio de 2020 se perdieron 500 mil empleos), el dato a septiembre de 2023 es, nuevamente, el más bajo jamás registrado: 50,0%. Al finalizar el gobierno de Carlos Alvarado (abril 2022), estaba en 52,0%.

En el caso de las mujeres, los datos actuales son mínimos muy similares a los que se registraban hacia mediados de 2011, pero durante el período de gobierno de Chaves ambos indicadores se han reducido pronunciadamente: —la tasa de participación: de 48,3% en abril 2022 a 40,5% en septiembre 2023 —la tasa de ocupación: 39,7% a 36,9% respectivamente. Son tasas extremadamente bajas, cualquiera sea el criterio de comparación que usemos.

En el caso de los hombres, también hay reducciones en ambas tasas, aunque menos significativas. Pero con un detalle adicional importante: son los mínimos históricos registrados durante los 13 años de publicación de las ECE.

Pero, además, durante este gobierno, lejos de crearse empleos, se han destruido. Comparado con abril de 2022, se perdieron más de 47 mil empleos. El problema se ha agudizado durante el último año, ya que, respecto de octubre de 2022, los empleos destruidos suman casi 118 mil.

En síntesis:

El desempleo baja, no porque se crean más empleos -en realidad estos se reducen- sino solamente porque menos personas buscan trabajo.

De una cosa pueden rajar Rodrigo Chaves y la fanaticada chavista: han logrado que Costa Rica sea el único país en el mundo donde el desempleo baja al mismo tiempo que baja el empleo.

Una anomalía realmente estrepitosa.

#Empleo #desempleo #CrisisDelEmpleo

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