Luis Paulino Vargas Solís, Economista.

El presidente Rodrigo Chaves Robles, no logra entender por qué, en la marcha de este 25 de octubre, una de las consignas principales fue la defensa del Estado de derecho. Eso sí, hagamos la salvedad de que no es el único punto que no entiende. En general, no entiende nada, cuando, de hecho, ni siquiera entiende cómo nació ni cómo funciona ese Estado de derecho. Pero el caso es que, por alguna razón, y entre el variado y mamutrético menú de sus confusiones, el señor presidente quiso resaltar este punto.

“¿Defender el Estado de derecho? -se pregunta Chaves- ¿por qué si se reconoce internacionalmente que tenemos un sólido Estado de derecho?”. Y lo dice como si fuera su mérito personal, cuando, en realidad, es el fruto de luchas populares a lo largo de generaciones, y de legisladores sabios y visionarios. Esa es la Costa Rica que Chaves no entiende, que desprecia con arrogancia y que reiteradamente ha dicho que quiere destruir.

La respuesta corta para las preguntas del presidente: “usted es la razón principal por la cual debemos defender el Estado de derecho”. Pero, desde luego, no solo Chaves, sino toda esa estirpe de siniestros personajes que lo rodean, incluyendo a Pilar Cisneros, Choreco y el ejército de troles y financistas.

En estos días, doña Patricia Navarro, exministra de Comunicación, compareció ante una comisión legislativa. Ella, que tiene una apariencia más bien frágil y un modo muy suave de hablar, ha demostrado tener el corazón de una leona y el espíritu de una guerrera. Lo que ella ha denunciado, ofrece poderosas razones para decir: “es urgentísimo defender el Estado de derecho”.

El desastre que Rodrigo Chaves, Marta Esquivel y Nogui Acosta están provocando en la Caja, agrega razones poderosísimas. Los ejemplos fácilmente se podrían multiplicar hasta llenar enciclopedias.

Rodrigo Chaves y quienes lo rodean: esa es la razón por la que salimos a defender el Estado de derecho.

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Luis Paulino Vargas Solis

Por Luis Paulino Vargas Solis

Economista, investigador independiente jubilado.