Luis Ricardo Villalobos Zamora.

Morir, claro, es más fácil que seguir vivo.
Estar muerto y cubierto de gloria  es mejor
que estar viva y sepultada en el olvido”
Carlota, Emperatriz de México.

Son las nueve de la noche y la niebla envuelve el castillo de Bouchout,hermosa fortaleza situada en Meise, cerca de Bruselas, Bélgica.  En una  ventana  del segundo piso se dibuja la silueta de una mujer. Por su rostro se deslizan  lágrimas de la misma manera que lo hace la lluvia en los cristales. Cada noche lo mismo. Viaja en el tiempo,  nostalgia, llora y escribe.

Camina lentamente hacia su gabinete. Saca un folio : “Martes 27 de Diciembre del 1927. Amado mío: Cada día que pasa  añoro más su presencia. ¿Por qué nunca ha venido a visitarme?”

Suspira profundo. Su amor es tan grande que habría sorprendido a los mismos Romeo y Julieta .Continúa: “Hoy quiero echarte en cara su abandono. Cada noche le vuelvo a ver  con su uniforme militar  y rememoro el día que por primera vez se cruzaron nuestras miradas. Tus ojos color cielo no he podido olvidarlos. Sin embargo, durante los tres años cuando fue oficial mayor de mi marido, nunca me atreví a hacerle ninguna insinuación”.

El corazón oprimido, su encierro,  la incitan“¿Recuerda cuando llegó con las noticias de  mi marido  que luchaba contra la insurrección en el norte de México? La verdad   es que ante su cautivadora presencia, en la soledad de mi alcoba,  en el Castillo de Chapultepec me puse de pie y en un  arrebato   nos dimos nuestro primer beso.  A partir de entonces esperaba con ansia la noche cuando se deslizaba por los pasillos y llamaba a mi puerta. Me hizo pasar los mejores momentos de mi vida. Así emergió  este gran amor como lirios en May..”  No pudo terminar de escribir .La densa neblina que rodeaba el castillo está también en su cabeza.

Grita a la camarera. “Quiero  un té  sin azúcar” . Miró largo rato la chimenea. Al rato continúa con su misiva: “Recuerda mi angustia  cuando me enteré que estaba embarazada. ¿Cómo  la Emperatriz de México, iba a tener un hijo  si su marido era estéril? En esos momentos estaba  desesperada y quería morir”

A estas alturas Carlota se detuvo. Los temores de aquellos días la embargan de nuevo.  Lentamente toma la pluma:“Recuerde amado mío  que el emperador llegó de repente y  tuve que contarle lo sucedido pero nunca le dije quién era el padre de mi retoño. El reaccionó sereno, porque la verdad, en  nuestro matrimonio, el amor estaba seco como pozo de agua en el Sahara. Su respuesta fue definitiva: Debía partir inmediatamente a Europa  a reunirme con mi familia belga  y deshacerme allá del niño. Para él ante todo debíamos  guardar las apariencias”.

A la mañana siguiente salí, casi a hurtadillas, hacia Veracruz rumbo a París y ni siquiera nos pudimos despedir. La versión oficial de mi viaje es que iba a pedir ayuda al emperador francés para nuestro gobierno”.

Sobresaltada toma el té de un solo golpe: “Mi hermano el emperador me recluyó en este castillo y aquí parí a  nuestro hijo,  pero lo más terrible  es que ni siquiera llegué a conocerlo, ni sé dónde está. Por esos días recibí la trágica noticia del fusilamiento de mi marido. Las banderas del castillo estuvieron consternadas por la derrota del imperio. Pero, amor de mi vida, ¿adónde está usted?, pasan los días y los años y  no he vuelto a contar con su amada presencia, ¿hasta cuándo voy a saciar la sed de sus besos? le ama hoy y siempre, Carlota”

Dobló la misiva, la metió en un sobre Garrapateó:

Señor Charles Loysel

Oficial del Estado Mayor de México.

Al otro día  la camarera la recogió .La colocó en un cajón  junto a todas las cartas que escribía cada noche su majestad.

La augusta dama  nunca se enteró de que en el lejano país, en donde una vez había sido emperatriz, su amado había sido fusilado hacia cincuenta años y  su maternidad era del dominio público dando origen a un  famoso corrillo: “Adónde va mamá Carlota, con la panza toda grandota”.

 


Luis Ricardo Villalobos Zamora.
Doctor en Educación. Ha publicado seis libros: Guía didáctica Ciencias 2 (Editorial UCR), Guía didáctica Ciencias 3 (Editorial UCR), Guía Didáctica Ciencias 4 (Editorial UCR), Enfoques y  Diseños de Investigación Social: cuantitativos, cualitativos y Mixtos (Editorial UNED), Huellas del Alma (Editorial Perro Azul)  y La familia de las Rosas (Editorial Siempreviva) También ha publicado muchos artículos en revistas científicas y ha escrito ponencias para congresos dentro y fuera del país.