Luissiana Naranjo Abarca.

Quedamos de vernos en octubre y quiso que pasáramos el día juntas para enseñarme todos los documentos que había fotocopiado del registro para hacer sus libros.

Tuve oportunidad de ser jurado de los premios nacionales del año 2000 donde obtuvo su merecido y tardío reconocimiento por una de sus grandes novelas. De allí, mi admiración perpetua.

Cuando llegué a su casa me enseñó con orgullo el premio internacional en estatuilla del Sor Juana Inés de la Cruz que bien le caía.

Chile de nacimiento, pero tica de corazón hasta criticarlo con ferocidad pues hacia conciencia de nuestra ensoñación, credibilidad hasta ingenuidad por lo que pasaba cada día.

Ya sus últimos años, la encontré sola y aislada del gremio, pero eso le daba salud.  Y tomaba las redes sociales como su trinchera.

Me enseñó  que ella era ceramista y su casa estaba repleta de bella orfebrería y que vivió mucho tiempo haciendo investigaciones con los indígenas y la falsa identidad del blanco que se creía blanco pero sus raíces eran muy plurales. Conservo el libro “Parientes en Venta” original, que me entregó lleno de acotaciones cuando lo corregía para entregarlo a publicar y cómo se lo censuraron porque demostraba que grandes personajes de abolengo tenían sus raíces de esclavos.

Amaba este pedacito de tierra hasta dar su vida en un pasadillo de Archivos Nacionales donde todo en sus novelas era documentado.

También, pintaba y hacía un delicioso café. Me duele no haber compartido más tiempo con ella pues con su espíritu independiente quería irse a nuestra Residencia de ancianos y relatar historias desde allí. Pero me prometió que yo debía hacerlo.

Era tempestiva, terca, pero llena de dulzura, muchas veces me llamaba si sentía mi tono triste en las Redes y eso jamás podré olvidarlo.

Recordar a una de las mujeres más brillantes e inteligentes de este país. A una de las más activas e investigadores nos tocará tarea memorar y querer. Yo la amaré siempre,  junto a ella y el Universo, irá la mujer que quisiera ser, por eso, nuestra amistad será para siempre y velaré para que su nombre quede en la historia coma la mejor de las Escritoras que lucharon por los derechos humanos y un mundo más plural. Decir la verdad, molesta, ella incomodó y de eso se trata la verdadera y auténtica Literatura.

Sus obras

  • Tiempo de claveles(cuento, 1989)
  • El caballero del V Centenario(teatro, 1989) Revista Escena
  • Asalto al Paraíso(novela, 1992)
  • Entre Dios y el Diablo, mujeres de la Colonia(crónicas, 1993)
  • Calypso(novela, 1996)
  • El año del laberinto(novela, 2000)
  • Parientes en venta(crónicas, 2010)
  • Candelaria del Azar(novela, 2010)
  • El corazón del silencio(novela, 2011)

Luissiana Naranjo Abarca
Tiene una Maestría en Administración Educativa. Estudios de Periodismo y Arte. Ha sido promotora cultural, y tallerista de diversos grupos con sentido social y humano en círculos, con jóvenes y mujeres con alto riesgo social, pacientes de cáncer, grupos generacionales, entre otros. Trabaja como editora y escritora de textos educativos y como docente en la Universidad Independiente de Costa Rica.

Avatar

Por Luissiana Naranjo Abarca

Luissiana Naranjo Abarca Tiene una Maestría en Administración Educativa. Estudios de Periodismo y Arte. Ha sido promotora cultural, y tallerista de diversos grupos con sentido social y humano en círculos, con jóvenes y mujeres con alto riesgo social, pacientes de cáncer, grupos generacionales, entre otros. Trabaja como editora y escritora de textos educativos y como docente en la Universidad Independiente de Costa Rica.