Luko Hilje Quirós.

No lo noté sino después de un rato. Sostenido contra el viento, sobre el parabrisas de mi carro, ahí estaba el tenue insecto. Esbelta y frágil su leve anatomía. Mi ojo entomológico lo ubicó con presteza: ¡un efemeróptero!, pero mi racionalidad científica se desplomó ante su encanto y mi sorpresa.

¡Curiosos insectos éstos! No se alimentan. Viven tan solo unas pocas horas o días, apenas para reproducirse, para afianzar a plazos, de a poquitos, su inagotable pacto con la vida. Efímeros. De ahí su nombre. Sus ninfas habitan el agua extensamente; ellos el aire brevemente, montados en sus alas cristalinas.

Ingrávidos y leves como las ilusiones, intensos y fugaces como un crepúsculo veraniego, nos dicen de nuestra insignificancia en el tiempo cósmico, nos advierten que todo es para hoy, para la plenitud del día.

En No. 946, 30-XI-90, p. 6

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Luko Hilje

Por Luko Hilje

Estudio Biología en la UCR, y obtuvo el doctorado en Entomología en la Universidad de California, en el campus de Riverside (UCR). Especialista en manejo de plagas agrícolas y forestales por métodos bioecológicos, laboré en la Universidad Nacional (UNA) durante unos 15 años, y después 13 años en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), del cual es Profesor Emérito. Además es autor de diversas publicaciones de corte histórico. objeto de sus trabajos de investigación.