Ma. Enriqueta Guardia: el arte costarricense aún las influencias, tiene su acento propio

Se puede hablar de plástica costarricense a partir del momento en que nuestros ancestros empiezan a realizar cerámica, piezas de jade y de oro.

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Ma. Enriqueta Guardia Yglesias. 

Ella, es sinónimo de entrega e inmersión total en el arte costarricense. Se le ha llamado la “curadora” o “guardiana” del quehacer plástico nacional. Graduada de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica, y profesora emérita de dicha entidad, se dedicó inicialmente a la escultura, para enfocarse luego a la investigación y rescate del muy mal conocido patrimonio artístico costarricense.

Ha escrito varias obras sobre Max Jiménez, Tomás Povedano, Teodorico Quirós, Margarita Bertheau y otros acuarelistas, Nestor Zeledón, así como reseñas históricas sobre el desarrollo del arte en nuestro país. Pero su contribución más sobresaliente es la creación de una pinacoteca digital, “Pincel”, que ha puesto más de veinte mil obras de arte a disposición del público en la red de internet. Algo nunca visto en el pasado. Actualmente se desempeña como curadora profesional, y continúa con la pasión de toda una vida: el mantenimiento y enriquecimiento de la difusión general de nuestra vida artística.  

¿A partir de cuándo se puede hablar de plástica costarricense?

«A partir del momento en que nuestros ancestros empiezan a realizar cerámica, piezas de jade y de oro. Es un período largo y muy rico en donde los artesanos nativos de nuestro suelo son maestros en estas técnicas, tanto desde el punto de vista del manejo de la técnica como de la estética.

Sin embargo, solemos olvidarnos de este pasado y tendemos a ver sólo[1] la etapa post colonial. En ese caso podemos decir que la inflexión se da en las postrimerías del siglo XIX con el advenimiento de la Escuela Nacional de Bellas Artes y algunos intentos de algunos artistas por crear una escuela propia. Hay que dejar constancia que era difícil ya que la influencia académica estaba no sólo en boga, sino que era un refererente muy fuerte.

No es hasta los años treinta que realmente se puede hablar de una pintura más propia en la que los artistas buscan una identidad nacional, ya sea con los temas, los materiales utilizados o la actitud hacia la pintura y escultura. Este período ha sido llamado de Los Años Treinta o La Nueva Sensibilidad.»

 ¿Quiénes y qué instituciones desarrollan al talento nacional?

«Eso depende mucho de qué época se hable. En algunos casos son iniciativas privadas, en otros esfuerzos oficiales. A finales del siglo XIX, los gobernantes ponen todo su empeño en una agenda cultural, como es el caso de la creación del Teatro Nacional y la Escuela Nacional de Bellas Artes que va a dirigir un eminente artista español, Don Tomás Povedano.

El caso de los años treinta es diferente, ya que se unen el talento de un artista, la mística de un periodista y el aporte del estado. Entonces Quico Quirós y sus amigos artistas o intelectuales, José Marín Cañas del periódico El Diario de Costa Rica y el Teatro Nacional logran realizar una serie de eventos culturales y exposiciones que van a revolucionar el arte nacional.

A su vez, en los años sesenta y setenta la participación del Estado vuelve a ser contundente para los artistas de la época. A través de Artes y Letras, después con la creación del Ministerio de Cultura, del Museo de Arte Costarricense y varias  galerías estatales. Esta época es muy rica ya que también hubo aportes muy significativos de la empresa privada, como la Bienal Lachner y Sáenz, la Revista Áncora y la Galería del Periódico La Nación, la Bienal de escultura de la Cervecería Costa Rica y otros eventos significativos.»

¿En qué etapa del desarrollo artístico estamos actualmente?

«Las artes plásticas como se las conocía hace unas décadas han variado mucho. Hoy se reconoce como arte la video creación por ejemplo, el arte conceptual o la escultura de objetos encontrados eran inimaginable hace menos de cien años.

En fin, el arte costarricense ha tenido un desarrollo, que aunque tiene un acento propio, a su vez  se  ha ligado en los últimos tiempos a las corrientes internacionales de una manera más patente.» 

¿Existe un mercado para las artes plásticas?

«Sí existe un mercado para las pinturas, dibujos, gravados, esculturas y otras manifestaciones plásticas, pero muchas veces el artista se ve en la disyuntiva de que para poder vender tiene que someterse a las reglas de las galerías y marchands.»

¿Qué importancia tiene para los artistas la comercialización de sus obras?

«Para el artista es sumamente importante la comercialización de su obra por varias razones, la primera, es que si su obra no se difunde, no existe como artista. La segunda es que generalmente vive de su trabajo artístico.

Pero hay un aspecto muy importante que no se ha tocado y es la importancia de que el artista exponga su trabajo, que se dé a conocer, que haga un curriculum.

Afortunadamente hoy en día el artista cuenta con varios recursos para proyectarse además de las galerías y museos, estos son los recursos informáticos, de proyección en la web y las redes sociales»

¿En manos de quién se encuentra la obra plástica?

«La mayoría de la obra plástica nacional se encuentra en manos privadas, pero los museos resguardan parte de ese legado que es tan importante y que constituye el  acervo artístico del país.

Además de museos y colecciones privadas también se encuentran numerosas obras en instituciones del Estado que han adquirido conforme legislación al respecto, con el fin de ayudar a promover la creación artística nacional. Así, se pueden apreciar importantes obras en la CCSS, el INS, la Contraloría, Archivo Nacional, Bancos, Poder Judicial, Asamblea Legislativa, Casa Presidencial, Cancillería, entre otros dependencias gubernamentales». 

¿Se producen falsificaciones de obras de arte en Costa Rica?

«Efectivamente y muy lamentablemente hay mucha falsificación de pinturas, esculturas, dibujos, cerámica indígena, en fin de todo. Cada vez es más fácil para los falsificadores realizarlo porque además cuentan con todos los avances tecnológicos y, aunque podría ser detectable para un ojo experto, se valen de la buena fe de muchos y los estafan.

Este fenómeno se empezó a hacer patente en los años sesenta y setenta cuando entes estatales -como ya lo señalé- empezaron a comprar arte para hacer sus colecciones. Entonces surgieron de la nada decenas de Faustos Pachecos, Span, Enrique Echandi , Feron, Morales y otros. Les siguieron después otros artistas y así ha continuado sin parar.»

PINCEL: Reseña, logros y experiencia a pocos meses de cumplir su primer año.

PINCEL es una mirada al patrimonio artístico costarricense y a su vez línea del tiempo de la historia del arte costarricense en una plataforma digital y puede, que este primer museo digital de Costa Rica, sea el principio del futuro de otros más.

Es una plataforma virtual e interactiva que estamos enriqueciendo permanentemente, también es una ventana para un sinnúmero de artistas que no mostraron nunca sus obras, o de quienes no se habla de ellos en libros o revistas de arte.

Me propuse que esta base de datos fuera un proyecto en el cual el estudio de las artes plásticas tuviera una fuente rigurosamente confiable, útil y expedita de la obra de artistas nacionales. Creo que realmente le ha permitido a un público cada vez más variado, tener un acceso directo a la obra de los creadores que se mantienen muchas de ellas en colecciones privadas.

La Pinacoteca Costarricense Electrónica, PINCEL, abrió su ventana al mundo en agosto del 2018 con más de 20 mil obras de 280 artistas vigentes, entre 1840 y finales de la década de 1970. Hoy en día hemos incluído mil obras más y pronto tendrá una segunda parte en la que se incluirán a todos los artistas vigentes en la década de los años 80 para concluir en un futuro cercano con los artistas del 90 al año 2000.

Nos propusimos que fuera una base de datos en la que artistas, curadores, estudiantes, historiadores, profesores, y entusiastas del arte pudieran investigar libremente, y creo que lo hemos logrado con éxito ya que nuestra página es visitada por cientos de personas en muy diversas partes del planeta. Un dato muy interesante es que el tiempo de visita por usuario ha llegado a ser de 7 minutos, lo que nos indica que la misma está sirviendo para investigar sobre arte costarricense. Esto me llena de esperanza y creo además haber cumplido con las metas que me propuse hace casi dos décadas cuando inicié este proyecto.

Pincel ha logrado que el recorrido a través de la historia del arte costarricense se haga con tan solo la punta de los dedos en el teléfono móvil, una computadora personal o una tablet, desde cualquier parte del mundo.

[1] La autora insiste en utilizar la tilde en algunos casos, aunque no se utilice actualmente

 

Anauím Valerín y Eugenio Herrera

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