Macarena Barahona Riera, Poeta y catedrática de la Universidad de Costa Rica.

Discurso el 12 de octubre del 2021, Sala de Expresidentes en la Ceremonia de Develación de la foto de la Liga Feminista como Benemérita de la Patria.

Buenos días

Presidenta de la Asamblea Legislativa
Silvia Hernández Sánchez

Diputada
Nilsen Perez Pérez

Expresidenta
Laura Chinchilla Miranda

Eugenia Zamora Chavarría
Magistrada Vicepresidenta Tribunal de Elecciones

Señoras y señores:

Hoy es un día lleno de satisfacción para la historia de las mujeres costarricenses, nos acercamos al centenario de la fundación de la Liga Feminista, organización que luchó por nuestros derechos políticos por casi treinta años, hoy iniciamos su conmemoración, con la declaratoria de Benemérita de la Patria.

Esto homenaje, el más importante que se otorga en nuestro país, es una forma de recordarlas y no olvidar  de dónde venimos y conocer cómo nuestras ancestras se organizaron y lucharon.

Develan foto de Liga Feminista en Salón de Beneméritos. Asamblea Legislativa.

Conocer también, que las mujeres costarricenses siempre han estado en los momentos fundacionales e iconos de nuestra historia, en la Campaña Nacional fueron mujeres con el Ejército como Bernabela Chavarría, Mercedes Mayorga, María de Jesús Leiva , Rita Gutiérrez, Bernarda Duran, además de Francisca Carrasco o las mujeres que organizaron los apoyos económicos y ayudas para los soldados y los enfermos, como Inés Aguilar, Ana Cleto Arnesto Mayorga , Guadalupe Mora  o Lorenza Venegas que trató de salvarle la vida a Juanito Mora .

Fueron mujeres las que lucharon para defender el resultado de las elecciones de 1898,  fueron mujeres en las manifestaciones contra la dictadura de Tinoco, como Rosaura Venegas, Corina Rodríguez, Ester Silva, Ana Rosa Chacón, Carmen Lyra,Amparo  de Zeledon o Andrea Madrigal, o las  jóvenes que se enlistan a la guerra contra Panamá, Ema Bradee, Juanita Rodríguez, Mercedes Padilla, Amparo Alvarado, Andrea Venegas son también muchas las  mujeres las que lucharon por el Código de Trabajo, por las Garantías sociales.

La memoria de nuestra historia de mujeres debe también ocupar su lugar en la educación y en la conciencia colectiva.

En palabras de Ángela Acuña, “La paciencia ha sido la gran aliada del trabajo femenino, a lo largo de los años, en sus espléndidas batallas emancipadoras. No la paciencia inerte, reducida a aceptarlos todo sin protesta, sin defensa, sino aquella que actúa junto al valor, para alcanzar la meta , para transformar en realidad los ideales que forjó la mente y alentó el corazón”.

Mujeres como Ángela Acuña irrumpieron y forjaron nuevos caminos para las mujeres, desde su lucha por el bachillerato en el Liceo de Costa Rica, luego entrar a la Escuela de Derecho, luego para ejercer el notariado, y el arduo recorrido en plaza pública, en la Revista Fígaro, en los periódicos, junto a otras mujeres comprometidas con la lucha por la igualdad política de las mujeres.

La Liga feminista se funda el 12 de octubre , y pertenecen a ella:

  • Esther de Mezerville
  • Ana Rosa Chacón
  • Corina Rodríguez
  • Lydia Fernández
  • Vitalia Madrigal
  • Anaí Quesada
  • Lupita Soto
  • Rosaura Moreno de Venegas
  • Carmen Salazar Lorna
  • Lupita Santos de Cabezas
  • Mariana Quirós Silva
  • Emilia Salazar Pinto
  • Salvadora Alvarado
  • Mariana Rodríguez
  • Ana Cantillano
  • Elsa de Echandi
  • America Lern
  • Maritza Oleary de Bene
  • Isabel Calderón
  • Marta Sancho
  • Lorena Rodríguez
  • Rosario Floriberto
  • María Teresa Villegas
  • Leila Campos
  • María Esther Amador
  • María del Rosario Burgos
  • Ana María Loayza
  • Virginia Albertazzi
  • Rosa Font
  • María Isabel Zamora

Entre los nombres que cita Ángela Acuña, y que describe el ambiente hace casi 100 años.

”Sabíamos de sobra que todavía no se tomaban en serio nuestras actividades. En torno a ellas se mantuvo , durante muchos años, una especie de conspiración de silencio a fin de conservar la situación tal como estaba, en la creencia de que de esa forma se apagarían los bríos de las mantenedoras de la idea…Eran muchos los indicios en que se ofrecían a la consideración de las naciones,al iniciarse el siglo XX,sobre el avance de la Conquista de las mujeres y otras batallas enunciadas, ya que han convertido en tormentoso este siglo de las grandes transformaciones. Dichosamente las mujeres en general lucharon con paciencia y sin sangre”.

De entonces datan expresiones  como del diputado Ernesto Mayorga Rivas: “Al señor (León) Cortés no le parece conveniente a los intereses del Estado que una mujer pueda llegar a ser presidenta, magistrada ni diputada. ¿Se abstuvieron las mujeres de intervenir en la política a pesar de no tener el voto? Ciertamente que no. Unas pocas arengaron a las multitudes, muchas se dieron a conquistar votos; cantaron himnos; a las reuniones del Templo de la Música concurrieron señores, señoritas, mujeres trabajadoras. Durante la campaña, la mujer ayudó. ¿Se desquició por esto el hogar, se desmoralizó la familia? No, desde luego” (Macarena Barahona; Las sufragistas en Costa Rica, 1994).

Asimismo, Jorge Volio defendió con fervor la causa: “Hemos de convenir en que la mujer costarricense está lo suficientemente preparada para el ejercicio del sufragio, en capacidad de hacer buen uso de los derechos políticos que le otorga la Constitución (…). Es ilustrada, activa, enérgica y luchadora (…). La mujer costarricense tiene ya formada su personalidad política.

¿Cuáles son sus pretensiones? La de los buenos gobiernos; por eso se les teme, por eso se les combate. No admito fórmulas restrictivas, este es el surgir de ideas de renovación; el voto de la mujer, el obrero imponiendo la política del orden, de la justicia, vendrá porque el pueblo lo quiere” (Ídem).

Acérrimos enemigos de la causa femenina fueron la mayoría de los diputados republicanos.

En el Diario de Costa Rica se publicó: “El debate acerca de si las mujeres deben o no votar ha llevado toda la semana: el Congreso ha sido escenario de toda la discusión y, como es natural, el reflejo de los llamarones del debate ha alumbrado por todas partes y casi no hay rincón del país donde las gentes no discuten el grave problema que nos han planteado. Después del debate, cuando los diputados vienen saliendo, ¡ay de ellos! Doña Sara se apostó en la puerta del Congreso para verlos pasar y hacerles a cada uno su reclamo; aquello era una especie de “Pase, pase, buena gente”.

Cuentan en otras fuentes, más familiares, que a don León Cortés -que había prometido apoyar la demanda femenina- le fue peor… ¡Doña Sara Casal de Quirós con su sombrilla ajustó cuentas!”.

El 18 de octubre de 1923, se publica en La Gaceta la lectura que hace la Cámara Legislativa a una invitación hecha por Esther de Mezerville y Ángela Acuña a la inauguración de la Liga Feminista, el 12 de octubre en el Colegio de Señoritas. La inauguración fue encabezada por el presidente Julio Acosta y su esposa, Elena Gallegos.

Es importante recoger la activa Comisión Interamericana para los derechos de las mujeres, que desde 1923 tuvo reuniones con delegadas de todo el continente americano y sus observaciones y consideraciones dirigidas a conseguir la igualdad política y jurídica . Asistiendo como responsable don Maximo Soto Hall, prominente jurista guatemalteco, escritor y periodista que vivió muchos años en Costa Rica. Y asistiendo de delegada en varias ocasiones a Washington, donde se realizaron las reuniones, Ángela Acuña y Consuelo Rodríguez. Acta de la Biblioteca de la OEA.

Ángela Acuña escribió: “Sabíamos de sobra que todavía no se tomaban en serio nuestras actividades. En torno a ellas se mantuvo, durante muchos años, una especie de conspiración de silencio a fin de conservar la situación tal como estaba, en la creencia de que en esa forma se apagarían los bríos de las mantenedoras de la idea” (La mujer costarricense, 1959).

Pese a todo…Las luchas sufragistas por la igualdad política continuaron en el Congreso en 1929, 1931, 1934, 1939, 1941, 1944 y 1947.

Ángela Acuña nos narró: “El sufragio femenino no era ya un mero capricho, sino un fenómeno político que todavía no tomaban en serio los legisladores. Cada vez que presentamos al Congreso Constitucional para la obtención del derecho al voto, después de encuestas para la prensa, de discusiones públicas, de cambios de pareceres, el resultado era siempre el mismo. Las peticiones seguían la fórmula trillada de la Mesa Legislativa, se hacían pasar a sus antecedentes…y ¡hasta se perdieron expedientes!” (Ídem).

Fueron años de largas campañas para que el Congreso llevase a discusión la reforma pedida. En este sentido se publicaron muchos artículos de Ángela Acuña, Rosaura Moreno y Corina Rodríguez, entre otras luchadoras.

El presidente Teodoro Picado fue el último mandatario en solicitar el voto para las mujeres. El canciller Ricardo Fournier ratificó los derechos políticos de mujeres y hombres en el Acta Constitutiva de las Naciones Unidas en 1945, como embajador de Costa Rica y Canciller.  Esta se envió al Congreso para su ratificación. Publicado en La gaceta N.133  4 de junio del año 1947.

El interés inmediato de la oposición contra Picado nunca favoreció los derechos de las mujeres.  Quince diputados apoyaron la iniciativa del Presidente Teodoro Picado Michalski, el artículo 9 de la Constitución de 1871:

“La República no establece ninguna diferencia por razón de sexo en el ejercicio de la ciudadanía, y, en consecuencia cia, las mujeres, a igual que los hombres participan en las votaciones populares, y pueden ser nombradas para el desempeño de cualquier función pública “.  Los diputados que apoyaron Rogelio Chacón, Tomás Soley Güell,  Fernando Volio Sancho, Jorge Volio, Elias Soley, Ernesto Martín, Asdrubal Villalobos, Manuel Mora Valverde, Teodoro Picado, Jaime Cerdas Mora, Carlos Luis Fallas Sibaja, , Luis Carballo Corrales, Bernardo Benavides Zumbado, Arturo Volio Guardia, Guillermo Cruz, Alfredo Picado Sáenz, Fernando Lara Bustamante, Emilio Sanahuja Muñoz, Carlos. arahona Sanchez, Florentino Cruz González, y Víctor Rodríguez Campos.

Es patético reconocer que los diputados prefirieron un NO para los derechos de las mujeres y un NO a la iniciativa del presidente Picado. Esos diputados meses después cambian de opinión para votar sí a los derechos de las mujeres, una convicción oportunista, de cálculo político, no de convicción ideológica.

Y fueron miembros de honor de la Liga Feminista, Elias Leiva, Lucas Raúl Chacón, Julio Acosta y Guillermo Padilla Castro.

El 20 de junio se cumplieron 72 años desde que los diputados de la Asamblea Constituyente votase finalmente por la reforma constitucional, y muchos de ellos habían votado en 1947 en contra, manifestando el egoísmo y oportunismo de los políticos para con los derechos de las mujeres, pues prefirieron retrasar los derechos para que el presidente Teodoro Picado no fuera recordado por esta propuesta, como casi ha sido olvidado.

El siglo XX trató a sus mujeres con rudeza y castigo, las mujeres de principios del siglo XX tuvieron que bregar con afán por abrir los cotos privados de la cultura,del arte, de la ciencia de la política, exigiendo los mismos derechos, la misma libertad, el mismo salario al mismo trabajo.

El tiempo transcurre y las mujeres no tenemos el mismo poder político,ni social y mucho menos económico. La pobreza en su mayoría es femenina, las víctimas de la violencia patriarcal , las excluidas del sistema de educación, esa utopía que soñaron las sufragistas de todo el mundo, que al participar en el ejercicio de elegir, y ser electas, íbamos a transforma la sociedad, íbamos a mejorar nuestras vidas, sigue siendo la utopía de todas las feministas.


Macarena Barahona Riera.
Catedrática universitaria, se dedica a la docencia e investigación de temas culturales, políticos y de las humanidades en la Universidad de Costa Rica. Realizó estudios de letras y ciencias sociales en España y Costa Rica. En la Universidad Complutense  de Madrid se doctoro en Ciencias Políticas y relaciones internacionales, en la Universidad de La Salle de Costa Rica se graduó en el Doctorado en Educación, Licenciada en sociología de la Universidad de Costa Rica. Escritora, docente, ensayista y columnista de prensa del periódico costarricense La República desde 1998.  Naturista y viajera.

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Por Macarena Barahona

Catedrática universitaria, se dedica a la docencia e investigación de temas culturales, políticos y de las humanidades en la Universidad de Costa Rica. Realizo estudios de letras y ciencias sociales en España y Costa Rica. En la Universidad Complutense  de Madrid se doctoró en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, en la Universidad de La Salle de Costa Rica se graduó en el Doctorado en Educación, Licenciada en sociología de la Universidad de Costa Rica. Escritora, docente, ensayista y columnista de prensa del periódico costarricense La República desde 1998 e integrante del Consejo Editorial de La Revista CR.  Naturista y viajera.